El gobierno no quiere “reabrir viejas heridas” reconvirtiendo el monumento de homenaje al fascismo que, bajo la denominación de ‘Valle de los Caídos’ (de los caídos del bando vencedor en la Guerra Civil, por supuesto), los españoles que creemos firmemente en la democracia tenemos que soportar. Una democracia moderna, como pretende ser España, cuenta aún hoy en día con miles de calles, monumentos, edificios, plazas, estatuas, erigidas en honor a un genocida y al régimen sanguinario que oprimió a la población durante casi cuarenta años como consecuencia de una guerra salvaje. Seguir leyendo «Herederos del tardofranquismo»→
“No era deseable que los trabajadores tuvieran sentimientos políticos intensos. Todo lo que se les pedía era un patriotismo primitivo al que se recurría en caso de necesidad para que trabajaran horas extraordinarias o aceptaran raciones más pequeñas. E incluso cuando cundía entre ellos el descontento, como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, por carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente”.
Después de varios días huyendo, no sabía cuántos, escondiéndose entre las sombras, evitando los espacios abiertos, Laia se había hecho a la idea de que ya siempre sería así. Tendría que renunciar a la vida que conocía definitivamente: su familia, sus amistades, su trabajo, su novio… No podía poner en peligro a más personas de su entorno. Varias de las que habían intentado ayudarle no habían vuelto a dar señales de vida, lo que le hacía temer lo peor. Aquella gente no se andaba con remilgos…
Tras dos años de secuestro, el día que le comunicaron que la liberaban no podía creerlo. Hacía tiempo que había perdido la esperanza, y sólo aguardaba el momento de la ejecución. Tan funesta perspectiva, lejos de aterrorizarla, le ayudaba a soportar el cautiverio. La expectativa de una muerte próxima era lo más parecido a una liberación que podía esperar.
Hay dos cosas que me alegran el día cada mañana al levantar las persianas. Una es la vista del monte El Farell, al pie del cual se extiende Caldes de Montbui, el precioso pueblo de las afueras de Barcelona donde vivo. La otra es el sonido de los pájaros que sobrevuelan o hacen parada en mi terraza. El canto alegre del mirlo, el extraño piar nupcial de las tórtolas, incluso los silenciosos chillidos de los pequeños murciélagos (bueno, esto es más bien por la noche)… Pero lo que más me alegra es el juguetón vuelo rasante de los vencejos y golondrinas y su piar enérgico y nervioso. Desde que empezó la primavera, cada mañana y al atardecer se reúne una numerosa colonia de estas incansables aves en el edificio contiguo al mío, y no he podido resistirme a hacerles algunas fotos. Ya veis que no necesito gran cosa para estar contento.
Curiosidad idiomática: el nombre catalán de las golondrinas me produce tanta alegría como verlas volar. Es ‘oreneta’, pronunciada la ‘o’ como una ‘u’.
Hoy Rajoy ha pisado el Senado, a lo que todos los españoles agradecidos deberíamos de entrada corresponder con una respetuosa reverencia. Le faltaba la túnica blanca y la corona de laurel, pero pocos pueden a estas alturas contener las lágrimas de emoción ante tan egregia figura. En su discurso ha tenido algún lapsus (fin de la cita), pero a qué semidios no se le perdona un tropiezo nimio al entrar en contacto con seres inferiores, simples mortales… No os voy a aburrir con sus acertadas palabras y el sórdido debate posterior. Baste contemplar la portada del Real Boletín Oficial del Reino para hacerse una clara idea sobre cómo ha ido la comparecencia de Marianus César Rajoyus.
“El año acababa con más de dos millones de niños y niñas viviendo bajo el umbral de la pobreza. La cifra de familias con todos sus miembros en paro y con hijos a su cargo no deja de crecer. Los más pequeños se están viendo privados de derechos fundamentales, recogidos en la Convención sobre los derechos del niño de Naciones Unidas, como el derecho a un nivel de vida adecuado para su correcto desarrollo físico y mental. Niños que no tienen una alimentación adecuada, que se ven privados de actividades extraescolares o que sufren en casa el estrés de sus padres. Los niños están siendo los más afectados por una crisis de la que no son responsables”. Seguir leyendo «Cuando las personas importan menos que la cuenta de resultados»→
Cuando el periodista Joan Cañete contactó conmigo para proponerme participar en un reportaje sobre “reinventarse”, que aparecería en ‘El Periódico de Catalunya’, evidentemente no lo dudé ni un segundo. Vino a entrevistarme a la escuela Ser y Estar de Badalona, donde doy clases de refuerzo, me hicieron una sesión de fotos e incluso me grabaron un vídeo. Pues bien, el resultado de todo ello lo podéis ver y leer hoy. Aparezco en la página 2 del diario, y en la versión on line del reportaje podéis visionar el vídeo. Seguir leyendo «El día que fui (casi) portada en ‘El Periódico’»→
Quienes todavía no os hayáis asomado al blog colectivo ‘Salto al reverso’, os recomiendo que lo hagáis. Me alegro mucho de que en los últimos días se nos hayan unido dos «plumas» privilegiadas como las de Danioska y Edwin Colón Pagán. Seguimos creciendo!
Concluyendo este mes, tenemos el gusto de contar con nuevos autores (danioska, edwincolonpagan y misantropiaco) y también hemos disfrutado de excelentes publicaciones de aquellos de ustedes que ya son asiduos de este blog colectivo Salto al reverso.
Las cinco entradas más vistas de los últimos siete días:
Hoy he empezado a leer ‘El holocausto español’, la última obra del historiador Paul Preston, que pretende analizar las barbaridades acontecidas durante la Guerra Civil y la represión posterior e intentar desentrañar los porqués de tanta violencia injustificada contra la población civil. Es un libro duro, como el propio autor reconoce en el prólogo. Difícil de escribir por la ingente tarea de documentación e investigación previa, pero sobre todo, por el enorme impacto emocional que significa descubrir y explicar tanta barbarie. Seguir leyendo «“Patria, orden, religión, familia, propiedad, jerarquía”»→
Tengo muchas cosas que contar. Hoy voy a dejar de lado la terrible actualidad para escribir uno de esos posts de agradecimiento con el mundo que de vez en cuando necesito soltar. Sí, voy a hablar de ‘El viaje de Pau’.
El fotomontaje que ilustra este texto me lo encontré esta mañana en el buzón de correo electrónico. Me lo enviaba Edwin, un amigo boricua al que conocí hace pocas semanas gracias al blog donde publica a diariofantásticos relatos y microrrelatos. Es un maestro de la palabra, un mago que hechiza con cada uno de los caracteres que componen sus textos. Por eso me conmovió la confianza que depositó en mí al anunciarme que había comprado mi novela, y mucho más el e-mail que me escribió para decirme que la había acabado… ¡en menos de un día! Sus palabras apasionadas, sinceras, directas, me llegaron al alma, como las que me han dedicado otros lectores de ‘El viaje de Pau’. Que te den las gracias por haber escrito algo produce una sensación de alegría indescriptible. Seguir leyendo «Otro post de agradecimiento»→