Escribir es también borrar

borrador novela
La principal novedad de mi nueva novela es que llevo semanas escribiendo directamente en el ordenador.

Estoy escribiendo una novela policíaca. No es novedad. Ya he explicado que tras escribir 20.000 palabras la dejé en pausa porque no era capaz de prestarle la atención necesaria. De haber seguido entonces, el proyecto habría resultado un fracaso. Hace cuatro meses, un año y medio después, lo retomé, y ya he alcanzado las 65.000 palabras. Lo más importante es que estoy realmente motivado, y sé que no voy a parar hasta el punto y final. Aún falta bastante. Creo que me va a quedar una novela larga, similar en extensión a El viaje de Pau (unas 350 páginas).

Pero lo que os quería explicar hoy no es lo estupenda que va a ser, ni animaros a que la reservéis (ni siquiera sé si la autopublicaré, si la enviaré a algún certamen o si buscaré editorial; aún falta mucho para eso). Lo que me ha motivado a escribir esta entrada es algo que me ocurrió hace unos días, en pleno proceso creativo.

Me di cuenta de que estaba explicando la historia en el orden equivocado. Estaba adelantando cosas que era mejor retener, y desarrollando acontecimientos de una manera que podía ir en perjuicio del interés del lector por el conjunto. Pongo un ejemplo absurdo y que no tiene nada que ver con mi novela. Continue reading “Escribir es también borrar”

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Cinco años asomando la cabeza

quinto aniversario

‘La recacha’ cumple hoy cinco años. Hace tiempo que dejaron de preocuparme las estadísticas: el número de visitantes, las páginas vistas, los likes, etc., aunque siga consultándolas de vez en cuando, más que nada para comprobar que no soy el único lector de lo que publico.

Desde hace un par de años he bajado el ritmo de publicación, y ya sólo lo hago cuando siento que tengo algo interesante que contar. De hecho, esta es la segunda entrada en lo que llevamos de 2018. Es normal, pues, que la cantidad de visitas también haya disminuido, si bien hay artículos puntuales que consiguen un éxito considerable (la serie que dediqué al proceso independentista catalán, por ejemplo).

El blog nació con el objetivo de darme a conocer en la red, coincidiendo con el inicio de mi carrera literaria, y como vía de expresión. Como periodista incapaz de encontrar un empleo digno en mi sector profesional, decidí abrir mi propio canal de comunicación, donde expresarme con total libertad, sobre lo que me apeteciera, sin rendir cuentas a nadie y, por tanto, sin necesidad de morderme nunca la lengua. Eso que hoy en día es tan poco conveniente. Continue reading “Cinco años asomando la cabeza”

Otro buen año literario

Valle de Pineta
Mis mejores deseos desde el Balcón de Pineta.

He estado varios días sin conexión a Internet en casa y sin teléfono móvil, y resulta que han sido los días más productivos del año para mi escritura. La conclusión evidente es que, ante la imposibilidad de «hacer comprobaciones» o «buscar información» (bonitos eufemismos para «perder el tiempo») en webs y redes sociales varias, no me ha quedado más remedio que escribir.

He avanzado varios miles de palabras en la novela que tengo entre manos. Ya anda por las 45.000, unas 150 páginas. Si fuera capaz de mantener este ritmo, en un par de meses la tendría acabada. Y no es que le haya dedicado jornadas de ocho horas; con un par bien invertidas es suficiente.

Supongo que no todo se reduce a la falta de distracciones, también es importante tener claro qué estás escribiendo y dónde quieres llegar. Lo cierto es que en las últimas semanas no sólo he avanzado sobre el papel, sino que mi cabeza ha estado funcionando durante las «horas libres», desencallando tramas, resolviendo dudas sobre detalles que había dejado pendientes y dibujando tanto la evolución de los personajes como el escenario al que se dirigen. Eso sí, del título, de momento, ni rastro. Como siempre, aparecerá hacia el final. Continue reading “Otro buen año literario”

La luz al final del túnel

Guitarra
Imagen libre de derechos obtenida en pixabay.com

Desde hace un par de semanas soy miembro oficial de la PAE – Plataforma de Adictos a la Escritura, un selecto grupo de escritores sin nada más en común que la locura por las letras. Es imposible imaginar un colectivo más ecléctico (tocamos todos los géneros y estilos) y resulta difícil pensar en que lo haya con más ilusión y buenas ideas. Estoy seguro de que este es el inicio de una larga y fructífera amistad.

Afortunadamente, el rito de iniciación para los nuevos socios es bastante convencional: escribir algo para publicar en la web de la asociación. Yo me he inclinado por un relato que ahora comparto aquí. Espero que os guste. Continue reading “La luz al final del túnel”

Copo de nieve y Lázaro Hunter en «El callejón de las once esquinas»

El callejón de las once esquinas
Portada del cuarto número de «El callejón de las once esquinas», obra del fotógrafo ruso Valdimir Fedotko.

Hace algo menos de un año escribí un cuento ambientado en una Groenlandia futura sin hielo. Viendo el camino autodestructivo que llevamos, no sería tan descabellado. Obviamente, si Groenlandia se deshiela significará que buena parte del planeta habrá quedado bajo el océano y que lo que quede aún fuera del agua será desierto. Ante semejante panorama, la humanidad superviviente, y que pueda permitírselo, huirá desesperada a las pocas zonas del norte donde aún se pueda vivir.

La Groenlandia de mi cuento, que titulé Copo de nieve (Aputsiaq en groenlandés, el nombre del niño protagonista), se ha convertido en una isla verde y superpoblada, que no deja de recibir inmigrantes que huyen de la miseria y la sequía.

Pero no todo son malas noticias. La historia mantiene un punto de esperanza y una pincelada de magia. La escribí para presentarla a un certamen literario. Lo intenté en un par, sin éxito, así que cuando María Jesús Pueyo me invitó a participar en el cuarto número de El callejón de las once esquinas, necesité pensarlo muy poco para enviarle el que considero que es mi mejor relato hasta el momento.

Es un cuento largo, de unas 3.200 palabras, del que me siento muy satisfecho, y más ahora que ya está disponible on line en El callejón de las once esquinas. La revista tiene una pinta estupenda, algo totalmente lógico teniendo en cuenta la profesionalidad de su consejo editorial, que encabeza María Jesús (Patricia Richmond para los seguidores de su carrera literaria). Continue reading “Copo de nieve y Lázaro Hunter en «El callejón de las once esquinas»”

‘Locuras de Brooklyn’: entre el Libro de la estupidez humana y el Hotel Existencia

Brooklyn follies - Paul Auster
‘Bogeries de Brooklyn’, la excelente traducción al catalán, a cargo de Albert Nolla, publicada en 2006 por Edicions 62.

«Quiero hablar de felicidad y bienestar, de esos momentos raros e inesperados en los que la voz que sientes dentro de la cabeza calla y sólo notas que vas acompasado con el mundo.

Quiero hablar del tiempo de primeros de junio, de armonía y de reposo bienaventurado, de petirrojos y de pinzones amarillos y de arrendajos azules volando raudos entre las hojas verdes de los árboles.

Quiero hablar de los beneficios del sueño, de los placeres de la comida y del alcohol, de lo que le pasa a tu cabeza cuando sales a la luz del sol a las dos de la tarde y sientes el abrazo cálido del aire».

Así empieza el capítulo «Días de sueño en el Hotel Existencia», superada ya la mitad de Locuras de Brooklyn, la novela más luminosa de Paul Auster, mi novela favorita de las cientos que he leído. La he vuelto a leer ahora, varios años después de hacerlo la primera vez. Entonces me maravilló, no por su excelencia literaria ni por su argumento fascinante, sino por su sencillez y su humanidad, por el carisma de su protagonista, el sexagenario Nathan Glass, la agilidad de su prosa y la vivacidad de unos diálogos punzantes e inteligentes. Continue reading “‘Locuras de Brooklyn’: entre el Libro de la estupidez humana y el Hotel Existencia”

Retomando la actividad literaria

Cervera Vila del Llibre
Con Maite e Iván, colegas de la PAE, en la segunda edición de Cervera, Vila del Llibre.

Hace unos días envié un correo a los amables lectores que forman parte de la lista de correo de ‘la recacha’ (animaos, os prometo que doy muy poco la tabarra y, además, os regalo el ebook de La cooperante). Lo comparto ahora con el resto del mundo.

Después de seis meses en que mis ocupaciones retribuidas prácticamente no me dejaban tiempo para escribir, desde septiembre vuelvo a tener disponibles las mañanas, lo que me ha permitido acabar Centrifugando recuerdos, la novela que he publicado por entregas en ‘Salto al reverso’, recuperar la actividad bloguera y retomar esa novela policíaca que dejé en pausa hace un año y medio.

Centrifugando recuerdos se va a convertir en mi sexto libro. Ya he revisado la historia y reescrito algunos pasajes, y ahora (ya puedo avanzarlo) está en manos de Carla Paola Reyes, la editora de Salto al reverso, para que acabe de corregirla y publicarla bajo ese joven y entusiasta sello editorial (probablemente cambiemos el título). Falta definir los detalles, pero desde que me lo propuso no dudé ni un segundo que era lo que correspondía hacer. Continue reading “Retomando la actividad literaria”

Jueves 29 de junio de 2017: racionando el tiempo para escribir

Trabajando en la cubierta del libro
Hace cuatro años estaba trabajando en la cubierta de mi primer libro.

Ha pasado casi medio año desde mi última carta, un tiempo en el que escribir se ha convertido en una actividad secundaria. Y cómo lo he notado.

En marzo empecé a trabajar a jornada completa. Es un empleo por seis meses, que compagino con las horas como profesor de refuerzo escolar por las tardes. Total, que las únicas pausas que hago durante el día son la media hora del desayuno y otra media hora para comer. Llego a casa sobre las ocho de la tarde, y a preparar la jornada siguiente.

Así que el único rato de que dispongo para escribir es el intervalo que queda entre acostar a Albert y acostarme yo. Suelo hacerlo bastante tarde, con lo que voy arrastrando sueño y, la verdad, con los párpados queriendo cerrar la persiana cuesta crear algo decente. Las noches que después de leerle a mi hijo el preceptivo fragmento del libro en el que andemos embarcados aún me queda preparar la comida del día siguiente, ya ni enciendo el ordenador. Continue reading “Jueves 29 de junio de 2017: racionando el tiempo para escribir”

«Mamá, que ése dice que mi novela no vale para nada»

Benjamín Recacha - El viaje de Pau

La Asociación de Escritores Noveles (AEN) ha publicado en su web un artículo de mi autoría en el que reflexiono sobre la manera en que los escritores encajamos las críticas. En general, por mucho que digamos que no nos afectan los comentarios negativos, la verdad es que no nos hacen ni puñetera demasiada gracia. En mi opinión, se trata de una actitud bastante infantil, pero mejor os dejo con el artículo…

Hace unos meses, un lector dejó un comentario muy poco edificante en Goodreads sobre mi novela El viaje de Pau. La calificaba de “aborto” y afirmaba que lo más profundo del libro son los ladridos del perro. No voy a decir que tales “piropos” hacia mi primera obra, a la que tengo un cariño infinito, me resbalaran, pero la verdad es que tampoco me ofendieron.

Le respondí que le agradecía el tiempo dedicado a la novela y que lamentaba la mala experiencia. Y entonces él se extendió un poco más en la crítica: «Me cansa que se utilice la Guerra Civil Española como excusa para escribir cualquier tontería. El libro está plagado de lugares comunes desde la primera página y teniendo que quedarme con algo, me quedo con el “guau, guau” del perro». Continue reading “«Mamá, que ése dice que mi novela no vale para nada»”

‘La venganza esquiva’, literatura independiente que deja poso

La venganza esquiva
‘La venganza esquiva’, una lectura muy recomendable.

¿Qué esperamos de una novela cuando empezamos a leerla? Lo principal, que entretenga. Que cuente una historia interesante protagonizada por personajes atractivos, que contenga diálogos inteligentes e ingeniosos y descripciones evocadoras. Y, obviamente, que esté bien escrita. No es poca cosa.

El libro que consigue enganchar al lector desde la primera hasta la última página necesariamente incluye esos ingredientes. Luego podemos entrar en matices, diseccionar personajes y cuestionar sus acciones; podemos considerar que la obra habría quedado redonda ahorrando algunos pasajes, cambiando de lugar otros, o si un personaje determinado hubiera actuado de otra forma en un momento concreto. Y si eso sucede, si después de acabarla aún seguimos pensando en ella, en qué habríamos hecho nosotros en el lugar del autor, entonces el éxito es total. Significa que ese libro nos ha dejado poso.

Las lecturas especiales, ésas que van a parar al compartimento de las que vale la pena recordar, dejan una sensación de bienestar, de tiempo bien invertido. Uno se siente agradecido a su autor por el trabajo bien hecho, por los cientos de horas dedicadas no sólo a escribir, sino a preparar la escritura, a documentarse, a perfilar esos personajes que, si están bien creados, nos dejarán un recuerdo imborrable. Continue reading “‘La venganza esquiva’, literatura independiente que deja poso”