Un minúsculo homenaje

Ayer estaba escribiendo cuando el mundo conoció la muerte de un autor que ya hace mucho traspasó la barrera de lo humano para establecerse como mito. Me hice una foto para mostrar a los amigos de Facebook el inspirador escenario donde he recargado baterías, y cuando me dispuse a hacerlo me enteré yo también de la noticia, así que se me ocurrió que la imagen podía servir de minúsculo homenaje a quien me hiciera maravillar por su capacidad de transmitir mediante simples palabras.

¡Feliz (y viajera) Navidad!

Felicitación navideña

Desde sus envidiables y afortunadas vacaciones, El viaje de Pau nos manda este mensajito. La foto hay que agradecérsela a Mónica Ramírez, actual anfitriona del libro viajero, que promete un interesantísimo post para muy pronto… 😉

¿Identificáis el escenario?

Me alegran el día

Hay dos cosas que me alegran el día cada mañana al levantar las persianas. Una es la vista del monte El Farell, al pie del cual se extiende Caldes de Montbui, el precioso pueblo de las afueras de Barcelona donde vivo. La otra es el sonido de los pájaros que sobrevuelan o hacen parada en mi terraza. El canto alegre del mirlo, el extraño piar nupcial de las tórtolas, incluso los silenciosos chillidos de los pequeños murciélagos (bueno, esto es más bien por la noche)… Pero lo que más me alegra es el juguetón vuelo rasante de los vencejos y golondrinas y su piar enérgico y nervioso. Desde que empezó la primavera, cada mañana y al atardecer se reúne una numerosa colonia de estas incansables aves en el edificio contiguo al mío, y no he podido resistirme a hacerles algunas fotos. Ya veis que no necesito gran cosa para estar contento.

Curiosidad idiomática: el nombre catalán de las golondrinas me produce tanta alegría como verlas volar. Es ‘oreneta’, pronunciada la ‘o’ como una ‘u’.

Un rincón en l’Empordà


Sant Martí d’Empúries es un pequeñísimo pueblecito con encanto de l’Empordà, en plena Costa Brava, junto a la población de L’Escala y las impresionante ruinas griegas de Empúries. No lo conocía, pero recientemente pasamos un fin de semana en el bonito y tranquilísimo Mas la Ginesta, muy cerca de Figueres, y el dueño de la casa nos recomendó sus playas, así que nos acercamos y quedamos gratamente sorprendidos con sus floreadas callejuelas de piedra, llenas de historia. Absolutamente recomendable.

Desde la terraza

El Farell
Caldes de Montbui al abrigo de El Farell

Cada mañana, al levantar la persiana de mi habitación, esta es la imagen que aparece ante mis ojos. El monte El Farell, a cuyos pies se extiende el precioso pueblo donde vivo desde hace algo menos de un año: Caldes de Montbui. Un pueblo con historia, célebre por sus aguas termales, que los romanos supieron aprovechar construyendo unas de las termas al aire libre más importantes de la península ibérica. Pasear por el núcleo antiguo es una experiencia muy agradable, pues las calles y los edificios históricos están muy bien conservados. Seguir leyendo “Desde la terraza”