Diario de viaje (3): el Monte Santa Trega y la inmensidad del Atlántico

Río Miño
Las vistas sobre el río Miño desde el Monte Santa Trega son impresionantes.   Foto: Benjamín Recacha

El agua del Atlántico está muy fría. Menuda noticia, ¿verdad? Debéis tener en cuenta que para quien está acostumbrado a bañarse en la sopa que en comparación es el Mediterráneo, el contraste es importante. Así que a pesar de las tórridas temperaturas que nos acompañaron durante los cinco días que estuvimos en Vigo (ya han pasado casi dos meses…), al meter los pies en el agua el calor abandonaba el cuerpo de golpe.

Aun así, no renunciamos a darnos unos chapuzones (poco prolongados) en la extensísima (y abarrotada) playa de Samil, en compañía de algas de todas las formas y tamaños, gaviotas, cormoranes y numerosos peces. En el horizonte, siempre la estética silueta de las Islas Cíes. Continue reading “Diario de viaje (3): el Monte Santa Trega y la inmensidad del Atlántico”

Diario de viaje (2): arcilla, fuego, volvoretas y anduriñas

Cerámica Belén Soto
Retrato de familia en el nuevo estudio de Cerámica Belén Soto.   Foto: Albert Recacha

El domingo 7 de agosto dejamos La Casona del Herrero, en Navaleno (Soria), con la certeza de que habrá una próxima vez. Nos esperaba por delante una larga jornada de carretera que nos llevaría a Vigo. Además de los bártulos que llenaban cada centímetro cúbico del coche (maletas, juguetes, todo el equipo de cámping, comida, cacharros de cocina…), nos acompañaban sensaciones extra a las habituales en un viaje de vacaciones. A las ganas por llegar y descubrir nuevos lugares se sumaban los nervios por conocer en persona a Belén y su familia, y cierta inquietud por cómo resultaría la convivencia.

Nos habían invitado a su casa, cinco días, y lo último que queríamos era suponer una molestia que pusiera patas arriba la tranquilidad del hogar (Albert es un niño incansable). Hicieron falta dos minutos para desterrar cualquier temor. Continue reading “Diario de viaje (2): arcilla, fuego, volvoretas y anduriñas”

Diario de viaje (1): Excursión por las Lagunas de Neila

Lagunas de Neila - Laguna Larga
Laguna Larga, en el Parque Natural de las Lagunas Glaciares de Neila.   Foto: Benjamín Recacha

Caldes de Montbui — Vigo. Unos 1.200 quilómetros cruzando la península de este a oeste. Un trayecto demasiado largo para hacerlo del tirón. Me gusta conducir, y más si es para disfrutar de las vacaciones, pero este agosto he llegado a la conclusión de que las etapas, cuanto menos largas, mejor.

La primera parte del viaje nos iba a llevar a tierras sorianas, parada obligada ya en nuestros recorridos por el norte. Repetiríamos en La Casona del Herrero, en Navaleno, donde tan a gusto habíamos estado cinco años atrás. Entonces descubrimos maravillas naturales como el Cañón del Río Lobos y pueblos con encanto (y mucha historia) como Calatañazor.

Magda y Felipe nos trataron aquella primera vez con total familiaridad. Las habitaciones son muy acogedoras, están limpísimas y decoradas con gusto, y la comida, riquísima. Magda es una cocinera excelente. Además, la casa tiene un bonito jardín a disposición de los huéspedes. Continue reading “Diario de viaje (1): Excursión por las Lagunas de Neila”

Tres semanas de imágenes y sensaciones para el recuerdo

Valle de Pineta - Faja de Tormosa
La Faja de Tormosa, una de las rutas más espectaculares en el Valle de Pineta.   Foto: Lucía Pastor

Tres semanas de viaje dan para explicar muchas cosas. Aunque quede la sensación, como con todo lo que se disfruta, de que han pasado demasiado rápidas.

Vacaciones es sinónimo de descubrimiento, da igual que sea en lugares ya conocidos; de dejarse guiar por los sentidos para impregnarse de paisajes, sonidos y aromas. Vacaciones para mí significa, sobre todo, sumergirme en la naturaleza. Pero también es el momento de compartir experiencias, de conocer a y reencontrarse con personas que lo hacen a uno reconciliarse con la especie humana.

Este verano ha sido pródigo en ambos ingredientes: mucha naturaleza y buena gente.

Mi intención es escribir varios artículos sobre las experiencias vividas, porque, igual que ocurrió el año pasado, el material disponible, en recuerdos e imágenes, es muy amplio. Continue reading “Tres semanas de imágenes y sensaciones para el recuerdo”

Los cielos de Aínsa

Aínsa - Plaza Mayor
La Plaza Mayor de Aínsa, desde el campanario de la iglesia de Santa María.   Foto: Lucía Pastor

Ahora que cuento los días que faltan para poner rumbo a ese Pirineo Aragonés que me robó el corazón y la voluntad a mis seis años; ahora que tengo el cerebro saturado de tanta locura, la que nos zarandea a diario, y de tanto teatro, el que protagonizan esos señores expertos en politiqueo, el cuerpo me pide recuperar postales del verano pasado que se quedaron en la sala de espera.

Volver a verlas me transmite sensaciones felices, alejado de la sinrazón que asola al mundo, inmerso en paisajes familiares que tan buenos recuerdos me traen… Como esos cielos de Aínsa, la capital del Sobrarbe, el cruce de caminos que es la puerta de entrada a los tesoros pirenaicos. Continue reading “Los cielos de Aínsa”

En el reino de las marmotas

Chisagüés
Chisagüés, punto de partida de la excursión.   Foto: Benjamín Recacha

Siguiendo la carretera de Bielsa a Francia, pronto llegamos a Parzán y, justo después, aparece un desvío a la izquierda que conduce al pueblecito de Chisagüés. Encajonado entre montañas, nos abre la puerta a uno de los paisajes más increíbles del Pirineo Aragonés: el valle del río Real, escoltado por las Sierras de Espierba y de Liena, y con los colosos de Robiñera y la Munia como telón de fondo.

Fue la última excursión que hicimos el verano pasado, un colofón perfecto a unas vacaciones fantásticas. Unos días antes, el amigo José María Escalona, impulsor de la recuperación de la memoria histórica a través del magnífico Museo de Bielsa y que tanto me ayudó con mi primera novela, El viaje de Pau, nos habló de la excursión a Ruego, adonde se podía subir en todoterreno por la pista que parte desde Chisagüés.

Allí, en lo alto de la Sierra de Liena, se encuentran las antiguas minas de hierro, y las vistas sobre el circo de Barrosa y el mismo valle del río Real deben ser espectaculares. Digo deben porque no llegamos hasta arriba. No tenemos un todoterreno y sí un niño de seis años, al que le encanta retozar por la montaña, pero hasta un cierto límite. Continue reading “En el reino de las marmotas”

Añadiendo postales a los paisajes de mi vida

Sierra de las Tucas
Las moles de las Tucas desde la Sierra de Espierba.   Foto: Benjamín Recacha

Llegar a Bielsa es llegar a casa, y recordar las vacaciones en ese paraíso que es la comarca del Sobrarbe oscense es sentirme de nuevo allí. Han pasado ya cinco meses, pero conservo el recuerdo muy vivo. Fueron unos días preciosos, como cada mes de agosto, en los que revisitamos rincones que forman parte del paisaje de mi vida, y en los que descubrimos nuevas joyas. Y es que las montañas que circundan el maravilloso Valle de Pineta son la puerta de entrada a incontables obras de arte de la madre naturaleza, que vale la pena degustar con los sentidos bien abiertos. Continue reading “Añadiendo postales a los paisajes de mi vida”

De Babia a Vitoria, disfrutando de la belleza paisajística y humana

Vitoria-Gasteiz
Jardín de la muralla medieval de Vitoria, con el mural ‘La noche más corta’.   Foto: Benjamín Recacha

En estos días en que la realidad del mundo invita a meterse en una cueva y no salir en un par de décadas, echo la vista atrás y me resulta tan tentador dejarme envolver por la calidez de las vacaciones, ese viaje inolvidable por las provincias de León, Soria, Álava, Huesca, e incluso un saltito a Asturias desde Babia, que me apetece retomar las crónicas que dejé a medias hace algunas semanas.

Mientras tecleo estas líneas escucho, a través de Radio 3, el concierto que Vetusta Morla ofrece en Madrid. Su música me acompaña a menudo. Me ayudó a escribir El viaje de Pau, también parte de Con la vida a cuestas y es banda sonora habitual en ‘la recacha’. En fin, que la combinación recuerdos de vacaciones más Vetusta Morla en directo es uno de los mejores planes que se me ocurre para una noche de sábado.

Sobre el paraíso babiano he escrito ya bastante. Aunque no me cansaría de hacerlo, toca avanzar, así que hoy os voy a conducir por El Bierzo y las inabarcables tierras castellanas de camino a Vitoria, una de las ciudades más bonitas que recuerdo haber visitado. Continue reading “De Babia a Vitoria, disfrutando de la belleza paisajística y humana”

Bocatas entre colores con denominación de origen

Laguna Grande - Babia
La Laguna Grande de Babia y su entorno privilegiado.   Foto: Benjamín Recacha

Si me descuido, las crónicas veraniegas acaban convertidas en cálidos recuerdos para noches de invierno junto a la chimenea (quien la tenga). Han pasado ya dos meses de mi estancia en Babia, y el poso que deja la memoria no podría ser más dulce. No quiero dejarlo pasar. Siento la necesidad de compartir aquellos momentos inolvidables y algunas de las fotos que pretendieron, con éxito moderado, capturarlos. Estaréis de acuerdo en que las instantáneas, por meritorias que sean, tienen una carencia irreparable: son incapaces de capturar sensaciones. Y os aseguro que los paisajes babianos transmiten muchas.

A la salida de Cabrillanes, de camino a Piedrafita de Babia, sale un desvío a mano derecha, hacia Las Murias y Lago de Babia, que nos lleva hasta la Laguna Grande. El coche nos deja a escasos metros del agua, en un paraje donde uno tiene la extraña impresión de hallarse aislado del mundo, aun habiendo llegado con la misma facilidad que si nos hubiésemos desplazado a un centro comercial.

El agua, las montañas forradas de verde que la circundan y las ranas, sobre todo ellas, son las absolutas protagonistas de la escena. Dicen los lugareños que cada día, al atardecer, el lago se convierte en el escenario de un espectacular concierto en “croar” mayor. Desde luego, intérpretes hay en número suficiente para que así sea. Nosotros nos conformamos con asistir a algún tímido ensayo. Continue reading “Bocatas entre colores con denominación de origen”

Crónica de un viaje entre castillos y cuevas (I)

Montségur
A las puertas del castillo de Montségur, disfrutando del paisaje.

El Ariège es un departamento del sur de Francia ubicado en la región de Midi-Pyrénées que debe su nombre al río, afluente del Garona, que lo atraviesa. Cuenta con numerosos vestigios paleolíticos, entre los que destacan varias cuevas con espectaculares muestras de arte rupestre, pertenecientes a la cultura magdaleniense. También se encuentra en su territorio el popular castillo de Montségur, cuya rendición en 1244 es considerada el punto final de la religión cátara.

Antes de visitar la zona durante las vacaciones de Semana Santa conocía algunos de esos datos, pero después de haber pasado allí cuatro días fantásticos lo que destaco por encima de todo es la sorprendente belleza del paisaje. Seguro que influyó el tiempo buenísimo del que disfrutamos, pues el contraste del cielo azul y soleado con los picos blanquísimos de mi querido Pirineo era irresistible. Continue reading “Crónica de un viaje entre castillos y cuevas (I)”