Sonrisas

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Las sonrisas de los seres queridos son las mejores.

Me gustan las sonrisas. ¿A quién no? De verdad, me encanta cuando alguien me sonríe sinceramente y, por supuesto, me encanta sonreír. Los dos estados que generan más empatía son el llanto y la risa. Desde luego, me quedo con la segunda. La sonrisa de una desconocida, o desconocido, por, pongamos por caso, no poneros de acuerdo en quién se mueve hacia qué lado para evitar la colisión puede arreglar el día más catastrófico. ¿No os ha pasado nunca? Seguir leyendo “Sonrisas”

Día de buenas noticias

El viaje de Pau en Gran Canaria
                                                                                                                               Foto: María Suárez

Siempre hay salida. Así despedía el ‘Poema para un alma desasosegada’ que compartí el domingo y, como si hubiera pronunciado unas palabras mágicas, ayer recibí dos estupendas noticias que afectan a dos buenas amigas blogueras. La foto no tiene nada que ver con ellas, pero la pongo porque tiene relación con otra buena noticia, muchísimo menos relevante, pero que me hace especial ilusión. En ella aparece un ejemplar de mi novela en su nuevo hogar, en la preciosa isla de Gran Canaria, a donde ha llegado gracias al artículo que escribí la semana pasada dedicado a la nueva librería ‘Espai Literari’, ubicada en el distrito barcelonés de Gràcia. Allí, por cierto, ‘El viaje de Pau’ ya se ha estrenado en ventas y os recuerdo que será el escenario de su presentación en sociedad dentro de un mes, el 23 de noviembre a las 19 horas. Seguir leyendo “Día de buenas noticias”

Me alegran el día

Hay dos cosas que me alegran el día cada mañana al levantar las persianas. Una es la vista del monte El Farell, al pie del cual se extiende Caldes de Montbui, el precioso pueblo de las afueras de Barcelona donde vivo. La otra es el sonido de los pájaros que sobrevuelan o hacen parada en mi terraza. El canto alegre del mirlo, el extraño piar nupcial de las tórtolas, incluso los silenciosos chillidos de los pequeños murciélagos (bueno, esto es más bien por la noche)… Pero lo que más me alegra es el juguetón vuelo rasante de los vencejos y golondrinas y su piar enérgico y nervioso. Desde que empezó la primavera, cada mañana y al atardecer se reúne una numerosa colonia de estas incansables aves en el edificio contiguo al mío, y no he podido resistirme a hacerles algunas fotos. Ya veis que no necesito gran cosa para estar contento.

Curiosidad idiomática: el nombre catalán de las golondrinas me produce tanta alegría como verlas volar. Es ‘oreneta’, pronunciada la ‘o’ como una ‘u’.

Otro post de agradecimiento

Edwin leyendo 'El viaje de Pau'
Estupendo fotomontaje de Edwin Colón Pagán

Tengo muchas cosas que contar. Hoy voy a dejar de lado la terrible actualidad para escribir uno de esos posts de agradecimiento con el mundo que de vez en cuando necesito soltar. Sí, voy a hablar de ‘El viaje de Pau’.

El fotomontaje que ilustra este texto me lo encontré esta mañana en el buzón de correo electrónico. Me lo enviaba Edwin, un amigo boricua al que conocí hace pocas semanas gracias al blog donde publica a diario fantásticos relatos y microrrelatos. Es un maestro de la palabra, un mago que hechiza con cada uno de los caracteres que componen sus textos. Por eso me conmovió la confianza que depositó en mí al anunciarme que había comprado mi novela, y mucho más el e-mail que me escribió para decirme que la había acabado… ¡en menos de un día! Sus palabras apasionadas, sinceras, directas, me llegaron al alma, como las que me han dedicado otros lectores de ‘El viaje de Pau’. Que te den las gracias por haber escrito algo produce una sensación de alegría indescriptible. Seguir leyendo “Otro post de agradecimiento”