La casa gris

Tenía 15 años y amaba el mar
Antología de relatos de socios de la AEN.

Hoy no toca ración de crónica del IV Congreso de Escritores (a este paso, enlazaré con las del siguiente), pero sí que voy a compartir algo que tiene que ver con la AEN – Asociación de Escritores Noveles. Se trata del libro de relatos en el que hemos participado diecisiete socios de la entidad, titulado Tenía 15 años y amaba el mar (Editorial Fanes), que se presentó durante el Congreso.

Todos los relatos tienen como punto de partida el mismo fragmento del escritor y periodista Luis del Val, autor también del prólogo de la antología. Lo interesante del experimento es comprobar la diversidad de temas y estilos que pueden generar las mismas ciento veinte palabras de inicio.

A continuación podéis leer el mío. Os recomiendo hacerlo sin prisas (tiene 4.500 palabras). Espero que os guste.


Tenía quince años y amaba el mar.

Bajó hasta la playa desierta, muy temprano, y ni el cielo azul lechoso, ni la aquietada brisa, ni los pinos cercanos, ni una pareja de gaviotas que nadaban por el aire, le alegraron el ánimo. Y es que era el último día de vacaciones y amaba el mar. Y tenía quince años.

Miró la casa gris que había tras la pinada, en una loma suave que se levantaba antes del barranco, y le pareció ver luces dentro. Su padre le había dicho que la casa estaba deshabitada y que las luces que creía ver serían el reflejo del sol en los cristales, pero pensaba, a veces, que había gente dentro de la casa gris. Continue reading “La casa gris”

Anuncios

Insectos Comunes: ‘El zumbido de las vacas voladoras’

Insectos Comunes
Si pulsas en la imagen, podrás acceder a la descarga de la revista en pdf en payhip.com

Con el aroma de la primavera acariciando nuestros élitros, los Insectos Comunes hemos salido de la hibernación dispuestos a regalaros una buena dosis de experimentación literaria. Tras un largo tiempo de silencio, regresamos con energía renovada y una revista en la que encontraréis cinco relatos sobre vacas voladoras. Sí, habéis leído bien, ¿qué pasaría si las vacas volaran? Un tema que, aunque no lo creáis, da mucho juego.

Aquí comparto mi relato completo. Si queréis leer el resto, así como una jugosa entrevista con Ignacio Rodríguez, editor de la exitosa revista literaria Tales, sólo tenéis que pulsar en la imagen de la portada, que os llevará a la página de descarga, 36 páginas en pdf por el simbólico precio de 1 euro.

Ahora sí. Os dejo con el zumbido de las vacas voladoras… Continue reading “Insectos Comunes: ‘El zumbido de las vacas voladoras’”

‘La playa de Amió’ en el quinto número de ‘El Callejón de las Once Esquinas’

Playa de Amió - Pechón
La singular playa de Amió, en la costa occidental de Cantabria.   Foto: Lucía Pastor

El quinto número de la revista digital literaria El Callejón de las Once Esquinas acaba de salir del horno cargada de relatos. Después de la buenísima experiencia de participar en el número anterior con mi cuento Copo de nieve, he vuelto a probar suerte con un relato que escribí hace años para un concurso, inspirado por una preciosa playa de la escarpada costa occidental cántabra que pertenece al pequeño pueblo de Pechón. Se titula La playa de Amió.

Antes de dejaros con la lectura, quiero agradecer de nuevo a Patricia Richmond, coordinadora y editora de El Callejón de las Once Esquinas, la calurosa acogida de mis textos, y, por supuesto, aprovecho estas líneas para felicitar a todo el equipo que hace posible tan interesante y valiosa iniciativa. El resultado es magnífico.

Ahora sí, os dejo con el relato… Continue reading “‘La playa de Amió’ en el quinto número de ‘El Callejón de las Once Esquinas’”

Laura

El otro día, en el metro, se sentó junto a mí una chica con el pelo largo. No paraba de acariciárselo, y esa imagen ha acabado inspirándome el relato que he publicado en Salto al reverso. A ver qué os parece…

El metro hace su entrada en la estación. Laura, sentada en el banco de piedra del andén, se incorpora con movimientos pausados y espera a que se abran las puertas. El vagón vomita un reguero de pasajeros, que, como un solo organismo, sortea a varios obstáculos humanos empeñados en avanzar a contracorriente y se desplaza […]

a través de Laura — SALTO AL REVERSO

Si estos árboles pudieran hablar

La naturaleza, fuente inagotable de inspiración, y el descubrimiento de un grupo de rock instrumental llamado If These Trees Could Talk son los culpables de este nuevo poema para Salto al reverso.

SALTO AL REVERSO

Valle de Pineta Foto: Benjamín Recacha

Si estos árboles pudieran hablar,
dirían que parara de pensar,
que levantara la mirada al cielo
y dejara al viento mecer mi pelo.

Si estos árboles pudieran hablar,
me dirían que vaciara la mente,
que dejara de escuchar a la gente,
esa que tanto insiste en gritar.

Si estos árboles pudieran hablar,
me invitarían a que los trepara,
a que entre sus ramas me acomodara,
y por sus hojas me dejara arrullar.

Si estos árboles pudieran hablar,
me enseñarían a hablar su lenguaje,
a admirar la inmensidad del paisaje,
y que hay cosas que es mejor olvidar.

Si estos árboles pudieran hablar,
me pedirían que les ayudara
a difundir su lamento profundo.

Y es que estamos destruyendo el mundo.
De vergüenza se me caería la cara…
Con esta locura hay que acabar.

Si estos árboles pudieran hablar,
los escucharía siempre embobado.
Dejaría mis problemas a un lado.

Ver la entrada original 47 palabras más

La luz al final del túnel

Guitarra
Imagen libre de derechos obtenida en pixabay.com

Desde hace un par de semanas soy miembro oficial de la PAE – Plataforma de Adictos a la Escritura, un selecto grupo de escritores sin nada más en común que la locura por las letras. Es imposible imaginar un colectivo más ecléctico (tocamos todos los géneros y estilos) y resulta difícil pensar en que lo haya con más ilusión y buenas ideas. Estoy seguro de que este es el inicio de una larga y fructífera amistad.

Afortunadamente, el rito de iniciación para los nuevos socios es bastante convencional: escribir algo para publicar en la web de la asociación. Yo me he inclinado por un relato que ahora comparto aquí. Espero que os guste. Continue reading “La luz al final del túnel”

Copo de nieve y Lázaro Hunter en «El callejón de las once esquinas»

El callejón de las once esquinas
Portada del cuarto número de «El callejón de las once esquinas», obra del fotógrafo ruso Valdimir Fedotko.

Hace algo menos de un año escribí un cuento ambientado en una Groenlandia futura sin hielo. Viendo el camino autodestructivo que llevamos, no sería tan descabellado. Obviamente, si Groenlandia se deshiela significará que buena parte del planeta habrá quedado bajo el océano y que lo que quede aún fuera del agua será desierto. Ante semejante panorama, la humanidad superviviente, y que pueda permitírselo, huirá desesperada a las pocas zonas del norte donde aún se pueda vivir.

La Groenlandia de mi cuento, que titulé Copo de nieve (Aputsiaq en groenlandés, el nombre del niño protagonista), se ha convertido en una isla verde y superpoblada, que no deja de recibir inmigrantes que huyen de la miseria y la sequía.

Pero no todo son malas noticias. La historia mantiene un punto de esperanza y una pincelada de magia. La escribí para presentarla a un certamen literario. Lo intenté en un par, sin éxito, así que cuando María Jesús Pueyo me invitó a participar en el cuarto número de El callejón de las once esquinas, necesité pensarlo muy poco para enviarle el que considero que es mi mejor relato hasta el momento.

Es un cuento largo, de unas 3.200 palabras, del que me siento muy satisfecho, y más ahora que ya está disponible on line en El callejón de las once esquinas. La revista tiene una pinta estupenda, algo totalmente lógico teniendo en cuenta la profesionalidad de su consejo editorial, que encabeza María Jesús (Patricia Richmond para los seguidores de su carrera literaria). Continue reading “Copo de nieve y Lázaro Hunter en «El callejón de las once esquinas»”

Abrazos

Escribí este relato hace algo menos de dos años. Lo tenía guardado por ahí, después de haberlo enviado a algún concurso, sin éxito. La cuestión es que me he acordado de él en estos días en que harían falta muchos más abrazos.

Para acompañar la lectura, ‘Annabel Lee’, preciosa canción de Radio Futura, del álbum ‘La canción de Juan Perro’ (1987).

SALTO AL REVERSO

abrazo Imagen libre de derechos obtenida en pixabay.com

Tenía frío. Era un día radiante de un caluroso mes de junio, pero estaba helado. El frío le brotaba del corazón y se extendía por el cuerpo. Miguel sentía que en cualquier momento la sangre se le congelaría en las venas. Se preguntaba si cuando eso sucediera quedaría todo él congelado.

Había perdido la noción del tiempo. No recordaba cuándo había llegado al parque ni cómo había ido a parar al banco junto al estanque. Se fijó en los cisnes, que se deslizaban altivos e indiferentes a lo que ocurría fuera del agua. Ni siquiera hacían caso a los trozos de pan que les lanzaba una niña que insistía en querer alimentarlos. La pobre ya no ocultaba la frustración que le causaban las desagradecidas aves.

Pero enseguida la mente de Miguel lo atrapó de nuevo en el recuerdo y el desasosiego. «Cuando me…

Ver la entrada original 946 palabras más

Centrifugando recuerdos (XXXVI)

Se acabó. Centrifugando recuerdos pone el punto final en ‘Salto al reverso’. Espero que, si habéis seguido la serie, os haya gustado. Ahora comienza el proceso de edición para que acabe convirtiéndose en mi quinta novela. Pronto explico los detalles.

El acompañamiento musical a este último capítulo lo pone una de esas piezas épicas de la historia del rock: ‘Free bird’, de Lynyrd Skynyrd.

SALTO AL REVERSO

Circo de Pineta - Cascada del Cinca Foto: Benjamín Recacha

(Los capítulos anteriores los puedes leer aquí)

Después de quedárselo mirando durante unos segundos, como si fuera un objeto extraño que acabara de descubrir, Luis enciende el cigarrillo. Desde hace unas semanas fuma menos, pero no se ha planteado dejarlo. Suelta una bocanada de humo y observa cómo se diluye en su camino hacia el cielo. Le gusta saborear esos cigarrillos que fuma sin prisa, sin la urgencia que provoca la falta de nicotina en el organismo.

Está sentado en una roca, a medio camino en su ascenso hacia la cascada. Quizás meterse veneno en los pulmones a dos mil metros de altura no sea la manera más saludable de hacer un descanso después de dos horas de dura ruta. Luis lo sabe, pero le apetecía ese cigarrillo, aunque le acabe provocando un repentino ataque de tos.

—Mierda —maldice.

Apaga el pitillo contra la roca y…

Ver la entrada original 1.918 palabras más

Dos obras por Benjamín Recacha García

Cuando se acabe septiembre voy a echar de menos que me dediquen tanta atención… ‘Salto al reverso’ comparte dos de mis obras: ‘Dime, viento’ y ‘La mujer de la montaña’, como autor destacado del mes de septiembre. ¡Mil gracias de nuevo, amigos!

SALTO AL REVERSO

Benjamín Recacha García es el autor destacado del mes en Salto al reverso. Pueden ver sus obras para nuestro blog dando clic aquí y visitar su blog en benjaminrecacha.com.

Compartimos con ustedes dos de sus obras.


Dime viento

Cuéntame, mi viento amigo:
¿Dónde se fueron los sueños?
¿Dónde dejé los empeños?
Háblame, me voy contigo.

Sóplame, quiero sentirte.
Ya todo me queda lejos.
Rompí todos los espejos.
Tengo tanto que decirte…

Pero mi boca está muda,
mis ojos quedaron ciegos.
La realidad es tan cruda,
que devoró los sosiegos.

Y dime, mi dulce brisa:
¿Vale la pena esperar?
¿Sirve para algo luchar?
Aguarda, no tengo prisa.

Ya no.

Ay, viento… Nada comprendo.
Hay tantas cabezas bajas,
tantas voces decayendo,
y gritos que son navajas…

Hay tanto rencor oculto,
tanta herida mal curada,
tanta dignidad chafada,
que pensar es un insulto.

No quiero pensar.
Ya no.
Ni saber.
Ni sentir.
Ya…

Ver la entrada original 608 palabras más