Mi deseo navideño: no los escuchéis

viñeta el Roto

No los escuchéis. No leáis lo que dicen. No los miréis cuando salen por la tele. Ignoradlos. Como si no existieran. Sé que es difícil, casi imposible. Pero hay que hacer el esfuerzo. Os invito a ello… casi os lo imploro. He llegado a la conclusión de que es la única vía para mirar al presente con cierto optimismo y para tener esperanza en el futuro.

Lo sé. Sé que pido poco menos que una utopía porque esos tentáculos repugnantes que exhiben nos tienen bien agarrados, y con esos mismos tentáculos se han agarrado firmemente a todo aquello que les pueda servir de asidero. Lo están contaminando todo con su presencia corrosiva. Nos han inoculado el virus de la desesperanza, del hastío, de la derrota, hasta el punto de hacernos creer que no hay vida posible más allá de la esclavitud consentida a la que nos están sometiendo. Seguir leyendo «Mi deseo navideño: no los escuchéis»

Dirigentes mundiales celebran la muerte de los derechos humanos

Forges derechos humanos

Han escogido un buen día para dar el último adiós a Nelson Mandela. El día que se cumplían 65 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El propio Mandela no habría elegido una fecha más adecuada. Pero no voy a hablar del funeral. Ya dediqué un escrito hace un par de días a la vergonzosa retahíla de alabanzas que el líder negro ha recibido por parte de todo Dios. No compartir ni uno solo de sus ideales no ha sido impedimento para ello. David Torres  lo borda en su columna en ‘Punto de Fisión’: «Ahora que se ha muerto, a Mandela lo ha adoptado todo el mundo como si fuese la mascota de moda. Gente que ni se roza con un negro por la calle, no vaya a ser que destiñan, lo llama Madiba, como si compartieran la misma tribu o como si cenaran juntos el primer martes de cada mes». Nada más que añadir, salvo que, y a pesar de haber intentado evitar ver imágenes del funeral, no lo he logrado por completo, de modo que todavía ando recuperándome del agrio sabor que el vómito me ha dejado en la boca. Por mi parte, recordaré a Mandela con el puño en alto y soñaré con que algún día su ejemplo nos sirva de inspiración, más allá de las palabras vanas. Seguir leyendo «Dirigentes mundiales celebran la muerte de los derechos humanos»

Es la hora de Mandela

Nelson MandelaEn un mundo implacable, material y materialista
un anciano venerable a todos ha puesto de acuerdo:
“Fue un gran hombre, un hombre bueno”.
“Defendió la libertad, hay que seguir su ejemplo”.
Todos loan a Mandela.
Muchos lo lloran… con lágrimas negras.
Pero no de un negro puro,
como el de la piel de Madiba: un negro limpio, transparente, honesto.
Es el sucio color negro que adquieren los colores corrompidos.
Almas sucias que hablan con palabras vacías,
que pisotean el camino de este guía de la paz.
Apariencias afectadas, caras de circunstancias…
Discursos clonados de quienes jamás entenderán qué significó Mandela.
De quienes con cada una de sus acciones
insultan un legado impagable, patrimonio de la humanidad.
Mandela dignificó al ser humano,
como tantos otros activistas de la libertad
que son denostados en un mundo diseñado por los poderosos.
Un mundo en el que la hipocresía, la mentira,
la corrupción y la injusticia tienen premio.

Es la hora de Mandela.
De vivir libres, con la cabeza bien alta.
Es la hora de luchar contra leyes injustas,
de defender los derechos fundamentales por encima de cualquier otra consideración.
Mandela, Gandhi, Martin Luther King, el Ché Guevara… Rosa Parks,
y tantos otros héroes anónimos jamás se arrodillaron ante el poder.
Es hora de levantar la cabeza y reaprender a decir “NO”.

 

La estupidez humana (política) no conoce límites

«La huelga se ha solucionado gracias a las medidas de la reforma laboral, que permite que se rebaje el coste laboral con unas medidas de flexibilización, y que son las que más progreso han traído en la historia la humanidad”. Es una declaración real (si no os lo creéis ved el vídeo) de una persona real que ostenta el cargo de alcaldesa de la capital de España. Su nombre es Ana Botella, y no me atrevo a afirmar que sea la peor política de la historia de la humanidad, pero vamos, está en el top five sin duda. Seguir leyendo «La estupidez humana (política) no conoce límites»

La sensación de escribir más de lo mismo

viñeta Forges

Hoy quería escribir algo consistente. Elegir un tema de actualidad y desahogarme a gusto. Hay tanto donde elegir… Pero me encuentro con que no me apetece. Todo es demasiado recurrente. Tengo la sensación de que estaría repitiendo lo mismo de siempre: un amargo lamento por ver que el mundo se derrumba a nuestro alrededor (que lo están derrumbando) y tener la sensación de no ser capaz de hacer nada por evitarlo. Seguir leyendo «La sensación de escribir más de lo mismo»

Sandalias y galletas de chapapote

Viñeta Ferran

La España políticamente correcta, la que viste de traje, da la mano de forma educada mientras con la otra te clava una cuchillada, censura sistemáticamente las expresiones antidemocráticas (entre las que incluye manifestaciones, huelgas y protestas antiestéticas) y acepta desde el respeto las decisiones judiciales (siempre que no sean contrarias a sus intereses), está escandalizada tras la “amenaza” del diputado catalán David Fernández al respetable exministro, exbanquero, exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional y actualmente consejero asesor de Telefónica, Rodrigo Rato. Seguir leyendo «Sandalias y galletas de chapapote»

La «crisis» ha vencido

viñeta precariedad

Escuchad el audio del siguiente enlace:

Cadena SER: «La alegría de encontrar un empleo, aunque sea mal pagado» (6/11/2013)

La SER eligió el miércoles esta pieza para ilustrar los datos del paro de octubre, en que se registró un aumento de 87.000 personas. Una buena noticia según los analistas porque son 22.000 menos que las que se apuntaron a las listas  en octubre del año pasado. Pero más allá de los números, lo que cuenta Ofelia, feliz por haber encontrado empleo cinco años después, en mi opinión refleja el triunfo indiscutible de la crisis y el éxito sin paliativos de la reforma laboral que el año pasado impuso el gobierno del PP a plena satisfacción de la patronal. Seguir leyendo «La «crisis» ha vencido»

Divagando con… Esther N. Rosinos

El post de hoy ya me lo han escrito. Reblogueo esta magnífica entrada de mi amiga Ikram en la que reflexiona junto a Esther N. Rosinos sobre la vocación periodística, profesión amada y vilipendiada dependiendo de los intereses de quien la juzgue. Os recomiendo ferviertemente la lectura de los dos estupendos artículos y, si queréis, del extenso comentario que he dejado. Excelente, cangreja!

Avatar de IkramBarcalaLa inmortalidad del cangrejo

Primer martes de mes = Divagando con…

Está sección me hace especialmente feliz, ya que me encanta tener invitados en casa.

En esta ocasión cuento con la divagación de @EstherNRosinos, una/otra periodista vocacional.

La verdad es que nunca habíamos hablado del tema. De hecho tampoco hemos hablado de tantas cosas. Tan sólo durante unos días compartimos «pupitre». Pero basta con oírla hablar un par de veces para saber que no se dedica a esto por accidente. Qué ante la típica pregunta de que si el periodista nace o se hace, en su caso sólo hay una respuesta posible. ¿Adivinas cual es?

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Tocados, pero no hundidos

Vocación: (del lat. “vocatio, -onis) Inclinación, nacida de lo íntimo de la naturaleza de una persona, hacia determinada actividad o género de vida”.

(Diccionario de María Moliner)

Tras recibir la invitación de Ikram de divagar sobre la vocación periodística pensé:…

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¿Qué puede más: el egoísmo o la empatía?

Miedoceno Forges

¿Es el ser humano bueno por naturaleza? ¿Es más poderosa la empatía o el egoísmo? ¿El ansia de poder o la voluntad de compartir? Viendo cómo está el mundo y haciendo un rápido repaso a la historia de la humanidad parece que las respuestas son evidentes.

El viernes pasamos el día con unos amigos y, tras la comida, surgió un interesante debate en torno a la naturaleza humana. El miembro masculino de la otra pareja defendía que las personas somos egoístas desde que nacemos; que el instinto de supervivencia es más poderoso que cualquier otro y que si tenemos la oportunidad haremos lo que esté en nuestra mano para satisfacer nuestras necesidades independientemente de cuál sea la situación de nuestros semejantes. Además, teniendo en cuenta el entorno social en el que crecemos, esas necesidades van aumentando, de forma que no nos conformamos con ver cubiertas las básicas, sino que siempre queremos más. Seguir leyendo «¿Qué puede más: el egoísmo o la empatía?»