Desde la Patagonia, con amor

Montaje alumnos 4º Colegio Nº723
Montaje de los alumnos de 4º del Colegio Nº723, Comodoro Rivadavia (Patagonia).

Cuando uno decide ser escritor, lo más normal es que acabe siéndolo en los ratos libres, y es probable que lo que escribe encuentre bastantes dificultades para rebasar el ámbito familiar y de las amistades más incondicionales. Aunque si uno decide ser escritor a pesar de todo, y con todas sus consecuencias, las limitaciones temporales y de difusión no van a ser impedimento suficiente para que desista.

Emprender el camino de las letras, dar vida a mundos y personajes que en principio sólo habitan el territorio íntimo de la mente, nunca sabes a dónde te va a conducir. Como digo, es muy posible que no te lleve más que a dar un paseo por el barrio o, quizás, si el paseo es largo, te dé para recorrer la ciudad. Pero a veces suceden cosas extraordinarias, del todo imprevisibles e inesperadas, que te hacen montar en avión para viajar a destinos a priori inalcanzables.

La era de la comunicación global e instantánea en que vivimos tiene aspectos negativos, sin duda. Pero también ofrece oportunidades inimaginables tan sólo unos años atrás, sobre todo para quienes aspiramos a ser leídos. Porque sí, mi aspiración principal al escribir (he hablado a menudo sobre ello) es ser leído. Seguir leyendo «Desde la Patagonia, con amor»

A Ítaca també maltracten l’educació pública

ILP Educació

(La versión en castellano, a continuación de la catalana)

Que el partit polític que, malgrat sigui en funcions, encara governa Espanya és una organització criminal ho sap tothom, fins i tot els set milions de còmplices que probablement el tornaran a votar el proper 26 de juny. Que manipulen les institucions i els poders públics a conveniència no és cap novetat, la qual cosa no significa que haguem de deixar d’indignar-nos per cada nova barrabassada.

La prohibició de les estelades a la final de la Copa del Rei és un despropòsit més en el llarg llistat d’atacs contra la llibertat d’expressió i la democràcia d’aquest govern deixeble avantatjat del dictador. A Espanya no es poden exhibir estelades en un camp de futbol, ni convocar manifestacions pacífiques, ni fotografiar policies executant desnonaments, ni fer representacions teatrals amb titelles… però sí es pot fer amb total llibertat apologia de qualsevol mena de feixisme, amb especial deferència pel franquisme i el nazisme, fins i tot projectant imatges de repugnants genocides en espais públics. Seguir leyendo «A Ítaca també maltracten l’educació pública»

Aquel 15 de mayo

15M - Puerta del Sol
Qué bonita lucía la Puerta del Sol durante aquellos días de mayo de 2011.

Ya es 15 de mayo. Hasta hace cinco años, una fecha más, sin un significado especial para la mayoría de personas en España. Pero después del 15 de mayo de 2011 algo cambió. Algo profundo. La irrupción de los indignados supuso un antes y un después en la sociedad de este país.

Más allá de las implicaciones políticas, el 15M significó el despertar de las conciencias, de millones de conciencias dormidas o, más que dormidas, amodorradas, anestesiadas, resignadas a una realidad que superaba cualquier voluntad de cambio.

España desde hacía algunos años caía por el precipicio de la “crisis”, en un viaje inexorable hacia el abismo de la desesperanza. Nada se podía hacer, salvo encoger los hombros, agachar la cabeza, y tirar “pa’lante” cruzando los dedos para que las cosas no fueran a peor.

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Entrevista en Mundo Palabras: «Con la autoedición he descubierto que hay lectores para mis obras»

Benjamín Recacha - El viaje de Pau

Los amigos de Mundo Palabras me han hecho una extensa entrevista en la que hablo sobre la aventura literaria, cómo afronto el proceso creativo, mis gustos y algunas curiosidades. Os dejo con ella.

Benjamín Recacha es un escritor y periodista catalán, con dos novelas autopublicadas: El viaje de Pau y Con la vida a cuestas; coautor, junto al también escritor Toni Cifuentes, de Cartas a un escritor. ¿Cómo se escribe un best-seller?, que recoge un año de intercambio epistolar; y autor de la novela breve La cooperante, publicada por entregas en el blog cultural ‘Salto al reverso’, en el que colabora desde su creación. Acaba de publicar Memorias de Lázaro Hunter: los caminos del genio, novela breve en cuya adaptación gráfica trabaja su hermano, el pintor e ilustrador Fran Recacha, y está escribiendo su tercera novela larga, una historia policíaca que espera completar a lo largo de este año.

Hola, Benjamín, bienvenido a mundopalabras.es, nos encanta tenerte de nuevo por aquí (hace unos meses nos dejaba este interesante artículo). ¿Cuándo comenzaste a escribir, Benjamín?

De niño. Recuerdo que en el cole me encantaba escribir historias de aventuras y divertidas, que luego leía a mis compañeros.

¿Y a publicar?

Hace tres años. Perdí el empleo que tenía por las mañanas y eso me dejó el tiempo libre necesario para acabar la novela que había empezado a escribir un par de años antes, El viaje de Pau. Al principio el reto fue completarla, pero una vez conseguido, me metí de lleno en la tarea de publicarla. Busqué editorial, pero como no recibí ofertas interesantes decidí hacerlo por mi cuenta. Y hasta ahora.

Cuéntanos algo sobre tu última novela, Con la vida a cuestas. ¿Qué podrán encontrar los lectores entre sus páginas?

Las historias de varios personajes que buscan su sitio en la vida. Algunos ya lo han encontrado, otros andan algo perdidos y otros no saben realmente si vale la pena intentarlo. Éste es el caso del protagonista, Alberto, quien, desde la desesperanza, inicia un viaje en el que irá encontrando motivos para volver a disfrutar de la vida.

Paralelamente, Lorena, una mujer como tantas, ninguneada por la sociedad y por ella misma, se dará cuenta de que el primer paso para vivir es quererse a sí misma.

No creo, sin embargo, que sea una novela intimista. Es obvio que el peso recae en los personajes, y que sus historias vitales invitan a reflexionar, pero también hay acción, aventuras, amor, mucho diálogo, e incluso una trama policial. Y, como ya sucedía en mi primera novela, buena parte de la trama se desarrolla en escenarios naturales preciosos. En esta ocasión, las comarcas leonesas de Babia y el Bierzo. Lugares maravillosos.

Todas tus obras son autopublicadas, ¿no has pensado nunca en contactar con una editorial tradicional?

Lo intenté con El viaje de Pau. En aquel momento desconocía cómo funciona el sector y quizás no hice un trabajo previo de selección lo bastante exhaustivo, pero la verdad es que no me arrepiento, porque ahora que lo conozco un poco mejor hay muchas cosas que no me convencen. De todas formas, no me cierro a publicar con alguna editorial que muestre interés por mi obra. Si te soy sincero, no creo que eso ocurra en un futuro cercano.

¿Cuál ha sido tu experiencia con la autoedición?

Muy positiva. Primero, porque me ha permitido superar el reto de escribir y publicar, algo que unos años atrás era impensable. Y segundo, porque he descubierto que hay lectores para mis obras. Autoeditar, en realidad, está al alcance de cualquiera. Las plataformas digitales permiten poner a la venta cualquier cosa, sea cual sea su calidad. Pero es bastante más complicado conseguir lectores que rebasen el ámbito familiar. Quiero creer que, gracias al trabajo bien hecho (siempre mejorable), poco a poco me voy haciendo hueco. Me siento muy orgulloso de poder decir que tengo unos cuantos lectores fieles, a los que no conocía antes de emprender esta aventura.

Precisamente, considero que el contacto directo con la gente, las complicidades que se generan, es uno de los puntos fuertes de la autoedición.

También hay cosas negativas, por supuesto. Por ejemplo, el tener que dedicar a menudo más tiempo a la promoción, a tener presencia en las redes sociales, que a escribir. Es necesario pero a la vez un hándicap, porque, como suelo decir, la mejor promoción es escribir bien. Sin libros no hay promoción posible, pero, claro, hay que darlos a conocer de alguna forma. No es fácil encontrar el equilibrio.

Lee aquí la entrevista completa.

‘Las uvas de la ira’: algún día llegará la vendimia

Las uvas de la ira - John Steinbeck

Hay libros que nunca dejan de estar de actualidad, que cuentan cosas que sucedieron hace casi un siglo, y que se repiten cíclicamente porque hay cosas que nunca cambian, aunque pretendan hacernos creer que sí, que lo que cuentan esos libros son batallas prehistóricas que sólo se empeñan en recuperar los abuelos cebolleta y quienes continúan atrincherados en ideologías anacrónicas.

La triste realidad es que el hecho de que esas historias pasadas no sean simplemente historia demuestra el fracaso de una sociedad que, no por casualidad, se empeña en repetir modelos manifiestamente injustos.

Hay novelas, como 1984 o Farenheit 451, que casi un siglo después de ser escritas impresionan por la capacidad premonitoria de sus autores. Otras, como Las uvas de la ira, de John Steinbeck, la que me ha llevado a escribir esta reflexión, te hacen apretar los dientes y los puños de rabia e impotencia. Qué poco hemos aprendido… Seguir leyendo «‘Las uvas de la ira’: algún día llegará la vendimia»

El clasismo de la Feria del Libro de Madrid

Sant Jordi - Espai Literari
Este 23 de abril, día de Sant Jordi, espero dedicar muchos libros en Barcelona. En la Feria del Libro de Madrid no podrá ser.

Seguramente lo más prudente sería callar y dejarlo pasar. Pero a estas alturas no desvelo nada si confieso que no me gusta morderme la lengua, así que lo suelto.

Hace un par de días surgió la posibilidad de que participara en la próxima Feria del Libro de Madrid, invitado por una de las entidades que asistirán. Os podéis imaginar la ilusión que me hizo. La condición era que los libros que llevara debían tener ISBN. Perfecto, tanto El viaje de Pau como Con la vida a cuestas cuentan con él. En su día hice la gestión pertinente, que me costó mis buenos euros.

Pues resulta que no, que ese ISBN no vale; tiene que ser un ISBN editorial. Así lo especifican las normas de la feria, no vaya a ser que sus mercedes se contaminen de la impureza infecciosa de los autores independientes.

Debería dejarlo pasar, lo sé. No debería afectarme. Debería aceptar el rechazo de la élite editorial, de quienes consideran que ostentan ad eternum el privilegio de decidir qué merece ser exhibido y qué no, de quienes en su absurda cobardía ven en los autopublicados una amenaza a su coto privado.

Por suerte o por desgracia, puedo expresar lo que me venga en gana porque no me debo más que a mí mismo. No entraba en mis planes participar en la Feria del Libro de Madrid, pero después de que surgiera la oportunidad y de evidenciar en primera persona la estupidez de quienes, como ese niño repelente dueño de un espléndido balón, se creen con la legitimidad de decidir a quién dejan jugar, no puedo más que reafirmarme en mi apuesta.

Soy autor independiente por elección propia. Puedo decir con orgullo que mis libros los han leído miles de personas, y que todo lo que he conseguido hasta ahora ha sido gracias a mi trabajo y a la ayuda de la mucha gente estupenda que he ido encontrando en el camino.

No me lamento por lo difícil que es vender libros ni por la cantidad de horas que tengo que dedicar a cosas que no son escribir (lo cual no significa que haya momentos duros, como en cualquier oficio). Me da rabia este rechazo, porque no está basado en criterios profesionales, sino en etiquetas.

Señores organizadores de la Feria del Libro de Madrid, sepan ustedes que son muy antiguos y que por muchos vetos que pongan, la autoedición y la autopublicación forman parte de su mismo mundo. Los autores independientes que lo somos por convicción no nos vamos a volatilizar. No somos un virus que se pueda combatir con medidas preventivas ni con cordones sanitarios. Estamos aquí, dedicando muchas horas cada día a nuestro trabajo, a aprender, a imaginar, a crear universos que atrapen a esos lectores que, afortunadamente, han superado con toda naturalidad los estúpidos prejuicios que a ustedes les atormentan.

Disfruten de su feria. Afortunadamente, en las múltiples ferias del libro que el día 23, Sant Jordi, celebramos en Catalunya, no existen prejuicios de clase.

Votemos

Manel Fontdevila - eldiario.es

No me asustan las elecciones. Sí, soportar otra campaña electoral será un poco coñazo, pero también una buena oportunidad para comprobar cuántos quedan retratados tras el papelón que han protagonizado desde finales de diciembre.

Por lo que leo y escucho de unos y otros, se diría que acudir de nuevo a las urnas equivale poco menos que a un apocalipsis democrático. La verdad es que después de pasarme cuatro años ansioso por votar, verme obligado al terrible sacrificio de depositar la papeleta dos veces en sólo seis meses amenaza con ser traumático. No sé si lo superaré…

Sí, claro que lo haré. En Catalunya le hemos cogido el gustillo a la fiesta de la democracia. En eso nos parecemos a Suiza, fíjate qué bien. Quién sabe, igual a Junts pel sí y la CUP les da por pelearse y hacemos un dos por uno el 26-J.

Bromas aparte, repito: votar no me asusta, y, de hecho, creo que es la única salida razonable a la situación política española. La alternativa, la única que han dejado abierta, la que muchos sospechábamos tras los resultados del 20-D, entre otras cosas porque era la que reclamaban los dinosaurios políticos y el establishment, es bastante más terrorífica: la gran coalición. Seguir leyendo «Votemos»

Exiliados de Siria, emigrantes a Panamá e indignados franceses

Papeles Panamá - Ferran

Podría escribir más de un artículo diario sólo con la actualidad. Entonces tendría que abrir otro blog para mis actividades literarias, y ya no volvería a dormir. Pero no. Hay tantas cosas que me abruman, que más que desahogarme escribiendo sobre ellas, hay días, cada vez más, que tiendo a retraerme. Ya existen muchos analistas, comunicadores, periodistas, expertos y especímenes varios que vierten su opinión en textos que en demasiadas ocasiones parecen querer pontificar. Y al fin y al cabo, lo que yo piense sobre asuntos de calado básicamente me interesa a mí, de modo que probablemente acabe perdiéndose en el océano de bits.

De todas formas, necesito escribir, no sólo ficción, sino también sobre la realidad que me rodea. Como diría el filósofo, yo soy yo y mis letras. Y estos días resulta que coinciden tres hechos relevantes que dicen mucho (me atrevería a afirmar que, en esencia, lo dicen todo) acerca del mundo en que andamos metidos. Uno llega a la conclusión de que esta realidad sólo puede ser producto de una mente muy retorcida.

Deportaciones de demandantes de asilo (la Unión Europea no les permite ser refugiados), papeles de Panamá y Nuit debout. Seguir leyendo «Exiliados de Siria, emigrantes a Panamá e indignados franceses»

Som escola pública!

Logo Som Escola Pública

(La versión en castellano, a continuación de la catalana)

Ahir es va obrir el període de preinscripcions escolars per al curs que ve. A Catalunya ho fa amb el tancament de 64 grups de P3 en escoles públiques i tres en concertades. La desproporció em sembla indignant. Diu la consellera d’Ensenyament, Meritxell Ruiz, que un cop s’acabi el termini (el 7 d’abril) és possible que el tancament de grups en concertades arribi als 40. Però el greuge està fet. No és cap novetat. A Catalunya l’escola pública fa molts anys que és la germana pobra. Els tancaments de grups es fan sempre a priori, no hi ha l’opció d’ofertar les places, com sí fa la concertada, i que sigui la demanda la que determini si cal tancar aules.

Jo tinc molt clar que no sobra cap grup d’escola pública. Sé que és un pensament a contracorrent, donat que des de l’Administració se’ns ha venut de forma sibil·lina però constant que l’educació pública és una despesa i, per tant, si no hi ha prou alumnes per omplir les aules, no queda altre remei (amb totes les llàgrimes de cocodril que es vulgui) que suprimir-ne. Seguir leyendo «Som escola pública!»

¿Eso es ser europeo?

niña refugiada Idomeni - Alberto Sicilia
Quiere ser periodista para hacer llegar la voz de su pueblo al mundo. Desde Idomeni, junto a la frontera cerrada de Macedonia.   Foto: Alberto Sicilia

Desde que la Unión Europea decidió sacarse de encima a las personas que huyen de la guerra (no sólo de Siria) mediante el vergonzoso acuerdo con Turquía, llevo preguntándome si la mayoría de la población europea es lo que sus dirigentes políticos han demostrado ser: burócratas despreciables, hipócritas, carentes de decencia y de empatía.

La UE está procediendo a la detención y posterior deportación de refugiados de guerra (que no llegan a serlo porque se les niega el derecho de asilo) a un país ejemplar en la violación de derechos humanos. Mientras recibe el soborno de 6.000 millones de euros por ejercer de guardián fronterizo/segurata de discoteca de la aseada y siempre políticamente correcta Europa, el régimen fascista de Erdogan bombardea impunemente al pueblo kurdo.

Todo da mucho asco. Confieso que mi capacidad de análisis ha sido superada por completo. No puedo racionalizar decisiones que, se mire por donde se mire, pisotean todos los tratados internacionales en materia de derechos humanos y pisotean la dignidad de personas a las que sólo les queda eso, dignidad. Así que escribo desde la rabia y la impotencia. Seguir leyendo «¿Eso es ser europeo?»