El mayor mal de nuestro mundo

Imagen anónima encontrada en Internet que no podría ser más elocuente.

El paro baja, pero cada vez hay más trabajadores cuyo sueldo no les permite llegar a final de mes. Y yo me pregunto: ¿qué sentido tiene? Si hemos llegado al punto en que uno vive para trabajar y ello a duras penas le da para sobrevivir, ¿qué lo diferencia del esclavismo? ¿Que no nos azotan? Hay peores maneras de azotar que con un látigo. El despojo de la conciencia de clase, por ejemplo; la anulación del amor propio, de la dignidad. El que el obrero se arrastre por un sueldo de miseria y renuncie a sus derechos.

El capitalismo depredador está más desatado que nunca y no ceja en el empeño de inocularnos su veneno corrosivo a través de los mensajes tendenciosos y reaccionarios que propagan los medios de comunicación propaganda a su servicio: la criminalización de aquellos que defienden sus derechos laborales, el cuestionamiento continuo de sus “privilegios”, el aplauso a quienes renuncian a derechos que tantos años de lucha costaron, como las vacaciones remuneradas o el permiso por maternidad.

Este capitalismo devorador de conciencias jamás sacia su apetito, jamás soltará su presa sobre quienes agachan la cabeza, porque siempre es posible exprimir un poco más. Continue reading “El mayor mal de nuestro mundo”

Exiliados de Siria, emigrantes a Panamá e indignados franceses

Papeles Panamá - Ferran

Podría escribir más de un artículo diario sólo con la actualidad. Entonces tendría que abrir otro blog para mis actividades literarias, y ya no volvería a dormir. Pero no. Hay tantas cosas que me abruman, que más que desahogarme escribiendo sobre ellas, hay días, cada vez más, que tiendo a retraerme. Ya existen muchos analistas, comunicadores, periodistas, expertos y especímenes varios que vierten su opinión en textos que en demasiadas ocasiones parecen querer pontificar. Y al fin y al cabo, lo que yo piense sobre asuntos de calado básicamente me interesa a mí, de modo que probablemente acabe perdiéndose en el océano de bits.

De todas formas, necesito escribir, no sólo ficción, sino también sobre la realidad que me rodea. Como diría el filósofo, yo soy yo y mis letras. Y estos días resulta que coinciden tres hechos relevantes que dicen mucho (me atrevería a afirmar que, en esencia, lo dicen todo) acerca del mundo en que andamos metidos. Uno llega a la conclusión de que esta realidad sólo puede ser producto de una mente muy retorcida.

Deportaciones de demandantes de asilo (la Unión Europea no les permite ser refugiados), papeles de Panamá y Nuit debout. Continue reading “Exiliados de Siria, emigrantes a Panamá e indignados franceses”

Lo que pasa en este país es insoportable

 

Desahucio María, funeral duquesa de Alba
Dos imágenes juntas dicen mucho del país en que vivimos.

El día después de que miles de sevillanos despidieran a la mayor latifundista de España, con un patrimonio estimado en torno a los 3.000 millones de euros, del cual el 90% está exento de tributación, una señora de 85 años era expulsada de su hogar en el madrileño barrio de Vallecas por no poder hacer frente a la deuda que su hijo contrajo con un prestamista. La oligarquía política y económica y una parte asquerosamente considerable de la plebe rendían pleitesía a un símbolo de la España rancia y casposa mientras una mujer humilde, una más entre las miles que pierden su casa un día tras otro, tragaba lágrimas de impotencia.

El caso de Carmen no ha quedado ahogado entre la fría estadística, como tantísimos otros, porque los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) continúan llevando a cabo una labor impagable (cuántos suicidios habrán evitado en estos últimos años) en apoyo de quienes lo han perdido todo menos la dignidad y dando visibilidad a uno de los mayores dramas, una de las principales injusticias, que emanan de eso que llaman crisis. Por eso y porque el club más modesto de la élite del fútbol español, el Rayo Vallecano, se ha ofrecido a costearle el alquiler. Continue reading “Lo que pasa en este país es insoportable”