No entiendo nada (un desconcertado análisis postelectoral)

Viñeta Forges

Estoy cabreado y desconcertado. No entiendo nada. No encuentro una explicación racional a que más de un millón de votantes que en diciembre apoyaron a Podemos, las confluencias o a Izquierda Unida ayer decidieran quedarse en casa o en la playa. Admito mi absoluta incompetencia como analista político. Supongo que no se puede opinar con una mínima voluntad de acertar si se hace desde la militancia ideológica.

Ahora está claro que la sensación de que la unión de las fuerzas progresistas no sólo sumaría sino que multiplicaría respondía a un deseo, pero no a la realidad. Los resultados electorales no dejan lugar a dudas.

En cualquier caso, no me lo explico. No me entra en la cabeza que nadie mínimamente concienciado con la necesidad de construir una sociedad más justa ayer decidiera no votar. ¿La campaña de Unidos Podemos, con tantos corazones y sonrisas, ha desanimado al sector más guerrero de la izquierda? Seguramente, pero ¿tanto como para castigarnos con cuatro años más de Rajoy?

No lo entiendo (¿ya lo había dicho?). Seguir leyendo “No entiendo nada (un desconcertado análisis postelectoral)”

El acierto de Izquierda Unida

Unidos Podemos Barcelona
Acto multitudinario de Unidos Podemos / En Comú Podem en Barcelona. Foto: http://www.elconfidencial.com

Dicen quienes jamás se han preocupado por el futuro (ni el presente) de Izquierda Unida que su alianza con Podemos (y Equo) es una especie de sentencia de muerte. Le auguran la disolución en el mar morado o, directamente, la fagocitación por parte de Pablo Iglesias, conocido también como el diablo con coleta.

En realidad no son sólo ellos (dirigentes conservadores, tanto del PP como del PsoE, y “periodistas”/analistas políticos afines), sino que también ilustres nombres de la formación, como Gaspar Llamazares, han criticado con dureza el pacto, no sé si más preocupados por la pérdida de identidad de la marca o por su pérdida de protagonismo individual.

La cuestión es que conforme las encuestas han ido confirmando que Unidos Podemos va como un tiro, esas voces críticas internas se han apagado y (“curiosamente”) han desaparecido de los medios que las habían aupado a la rabiosa actualidad. La jugada desestabilizadora (una más) no ha funcionado. Snif. Seguir leyendo “El acierto de Izquierda Unida”

El miedo a la izquierda y el sainete catalán

viñeta pacto psoe-pp

El clima político anda bastante crispado, en España y en Catalunya. Eso, que no aporta nada desde el punto de vista constructivo, sin embargo creo que en este caso es síntoma de que se están moviendo no pocas cosas que se habían mantenido monolíticas desde hace décadas. Tienen razón quienes afirman que estamos viviendo una segunda transición, o, al menos, nos encontramos en disposición de vivirla. Veremos hasta qué punto los actores de la función se atreven a aceptar el reto.

Los actores no son sólo los dirigentes políticos que copan espacios en los medios de comunicación, sino que todos tenemos nuestra cuota de protagonismo y responsabilidad. La ciudadanía ha tomado la iniciativa y aunque los cambios no van a suceder de un día para otro, el actual momento lleva gestándose varios años (desde el 15 de mayo de 2011, en mi opinión), y es ahora cuando afloran los primeros resultados.

Escribía el otro día que el cambio es ya imparable. Lo creo de veras. Las reacciones que los partidos tradicionales, los autoerigidos defensores del régimen constitucional (pero sólo de aquellas partes de la Constitución que interesan a la oligarquía que ostenta el poder), están teniendo tras los resultados de las elecciones del 20 de diciembre, hacen que me reafirme en ello. Seguir leyendo “El miedo a la izquierda y el sainete catalán”

¿Decepción? No, el cambio es imparable

Hermano Lobo

La reacción en caliente es maldecir de nuevo porque en España tenemos lo que nos merecemos. Más de siete millones de personas han vuelto a votar por una organización criminal para que gobierne el país. Otros 5,5 millones lo han hecho por un partido que la última vez que gobernó renunció por completo a su ideario supuestamente socialista para obedecer el dictado de la élite financiera europea.

El cambio no ha sido posible. Podemos se ha quedado muy lejos de poder presentarse como alternativa de gobierno: 21 escaños por detrás de los 90 del PsoE, y a 54 de los 123 del PP (a falta de contabilizar el voto por correo y el de los residentes en el extranjero). Mucho peor le ha ido a Ciudadanos, el relevo elegido por el sistema para que nada cambiase: 40 diputados.

Sin embargo, después de seguir la jornada electoral con toda la intensidad, escuchando análisis, leyendo interpretaciones y digiriendo números, mi conclusión es que el cambio es ya imparable. Seguir leyendo “¿Decepción? No, el cambio es imparable”

Votar con el corazón y con una sonrisa

viñeta Malagón

He sido bastante crítico con Podemos, con su viaje al centro, con su pérdida de frescura y la “suavización” del mensaje para atraer a votantes “moderados”; he criticado la soberbia de sus líderes y el menosprecio hacia la afirmación ideológica, cristalizada en el rechazo a la confluencia con Izquierda Unida. Sigo pensando que la incapacidad de ambas formaciones para alcanzar un acuerdo puede acabar marcando la diferencia mañana entre ganar las elecciones y ganarlas con la suficiente holgura para formar gobierno.

E igual que he criticado a Podemos, critico a IU y su sectarismo ideológico. Quedan aún muchos garbanzos negros en una organización demasiado anclada en el inmovilismo marxista, pese a los loables esfuerzos de su joven líder, Alberto Garzón, por llenarla de aire fresco. Creo que en esta campaña lo ha conseguido y creo (me gustaría que así fuese) que el domingo va a lograr más votos de los que las encuestas le otorgan. Sin embargo, no me han gustado los ataques continuados a Podemos. Porque meter a los de Pablo Iglesias en el mismo saco que a PP, PsoE y la sucursal naranja del PP me parece muy injusto. Seguir leyendo “Votar con el corazón y con una sonrisa”

El difícil camino hacia la confluencia

Viñeta Eneko

Ahora en Común es un intento desesperado de Izquierda Unida de torpedear a Podemos por no querer confluir con un partido que está acabado. Lo único que les interesa es conseguir una poltrona a la que agarrarse para seguir chupando del bote. Llevan treinta años sin mover un dedo por la gente que lo pasa mal y ahora que hay una opción real de vencer al bipartidismo van y montan otro partido”.

Estos últimos días he leído montones de opiniones de seguidores de Podemos que podrían sintetizarse en el primer párrafo. Confieso que estoy sorprendido, desagradablemente sorprendido. Leer la bilis que un buen número de militantes, simpatizantes y votantes de Podemos llevan acumulada en contra de los partidos de izquierda me echa para atrás. Me doy cuenta de que tengo muy poco en común con esa gente que carece de ideología. Probablemente entre ellos haya no pocos exvotantes del PP o del PSOE escarmentados, pero que jamás han tenido la más mínima inquietud política. No sé, quizás me equivoque, pero lo de lo que sí estoy seguro es de que esas personas destilan agresividad, incluso odio, hacia quienes se “atreven” a cuestionar la decisión de los líderes de Podemos de no confluir con otras formaciones progresistas. Seguir leyendo “El difícil camino hacia la confluencia”

Dignidad griega

Forges Grecia
El maestro Forges lo vuelve a clavar.

El pueblo griego ha respondido como creía que lo iba a hacer. Para mí era inconcebible que votara mayoritariamente por seguir de rodillas ante los organismos internacionales que llevan empeñados desde hace cinco años en que devuelva la deuda que mantenía básicamente con bancos alemanes y franceses y que, tras los sucesivos rescates, ha pasado a deber a los países de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

Resumiendo mucho: las instituciones internacionales prestaron dinero a Grecia para que pagara a los bancos, un dinero, por cierto, que básicamente salió de otros bancos, de manera que es comprensible que lo tengan que devolver a toda costa, porque ya se sabe que lo más sagrado en este mundo es que los bancos no pierdan dinero jamás.

Vamos, que los griegos nos deben una ínfima parte de esos 26.000 millones que muchos ladran por ahí. Se los deben principalmente al sistema financiero que hemos rescatado con nuestro dinero, ese sí que es nuestro y no lo veremos jamás de vuelta, pero quienes ladran contra los griegos maleantes no se llevan las manos a la cabeza por ello. Seguir leyendo “Dignidad griega”

Hay esperanza (que no Esperanza) para nuestra democracia

Ada Colau y Manuela Carmena - Orgullo y satisfacción

Ada Colau es alcaldesa de Barcelona. Menudo notición, ¿eh?… Ante el hecho incontestable de que me han “robado” la exclusiva, lo que hago es repetírmelo de vez en cuando, unas cuantas docenas de veces desde que el sábado por la tarde cruzara la plaça Sant Jaume jaleada por una multitud, como si hubiera ganado la Champions (qué cosas, mira que bajar a la calle a jalear a un cargo político…), para ver si así consigo asimilar de una vez que una activista social de mi edad, que lleva media vida batallando en las trincheras, defendiendo causas justas que hasta no hace mucho eran invisibles (los desahucios), ha sido elegida máxima representante institucional de su ciudad.

La conclusión a la que llego una y otra vez es que, por muy imperfecta que sea y por muy esquilada que la hayan dejado, hay esperanza de regeneración para nuestra democracia. Lo de Ada alcaldesa es un guion perfecto para una de esas producciones hollywoodienses que se empeñan en perpetuar el famoso sueño americano, sólo que este sueño se ha hecho realidad a este lado del charco. Seguir leyendo “Hay esperanza (que no Esperanza) para nuestra democracia”

El cambio real tiene nombre de mujer y pasa por la confluencia

forges

Hoy es un buen día. Un día para saborear la que fue una gran noche. Un día para reflexionar sobre los resultados de las elecciones municipales y autonómicas y llegar a la conclusión de que sí, que el cambio es posible.

El bipartidismo no ha saltado por los aires. Seamos realistas: el PP continúa siendo la fuerza más votada en España, con el PSOE muy cerca. El cambio es posible y ayer se dio un primer paso, un paso largo y firme en mi opinión, en esa dirección. Pero nada más que eso, un paso. El camino que queda por delante hasta las elecciones generales de otoño es aún muy largo y está lleno de obstáculos, el principal, desde mi punto de vista, la fragmentación del voto progresista.

Si algo debemos aprender de los resultados de ayer es que la ciudadanía ha premiado la apuesta por la confluencia: Ahora Madrid, Barcelona en Comú, las mareas gallegas, Zaragoza en Común son ejemplos de trabajo por un objetivo político alejado de protagonismos y de ideologías sectarias, trabajo por recuperar las instituciones para las personas. El cambio pasa, necesariamente, por la generosidad de los actores políticos. Deben entender el mensaje, comprender que la gente común está harta del conmigo o contra mí, de siglas vacías de contenido o ancladas en el pasado. Seguir leyendo “El cambio real tiene nombre de mujer y pasa por la confluencia”

El reto es mucho más importante que los nombres

Caso Monedero - Viñeta Ferran Martín

Estos últimos días han corrido ríos de tinta y se han dedicado horas de radio y televisión a poner a caldo a uno de los dirigentes de Podemos, Juan Carlos Monedero, por haber regularizado su situación con Hacienda “en tiempo de descuento”, se podría sospechar que para que los oponentes del partido que amenaza con poner patas arriba el sistema (o sea, el resto de partidos y el 90% de los medios de comunicación) no tuvieran munición para cebarse con ellos.

Los detalles del caso los podéis encontrar en miles de páginas web, unas más entusiastas que otras por haber demostrado, al fin, que los paladines de la ética son tan casta como el resto. Seguir leyendo “El reto es mucho más importante que los nombres”