La emoción llega al Congreso

“Permítanme que comience mi intervención recordando y reconociendo a quienes lucharon por la libertad y por la justicia social. A los millones de españoles que se enfrentaron a la dictadura, muchos de ellos pagándolo con la vida o con la cárcel. Muchísimas gracias. Gracias por ser un ejemplo para nosotros y para las generaciones futuras. Y en el día de hoy me van a permitir que homenajee la memoria de Salvador Puig Antich, asesinado por la dictadura hace 42 años. Me van a permitir también que homenajee la memoria de los trabajadores de Vitoria, asesinados hace cuarenta años por defender los derechos sociales de todos”.

Era la primera vez que Pablo Iglesias intervenía en el Congreso de los Diputados, en la mañana del miércoles, con motivo del debate de (no)investidura de Pedro Sánchez, y tengo que confesar que ese comienzo, en el que también tuvo un recuerdo para los abogados asesinados en la matanza de Atocha, me emocionó.

Que en su primera intervención como diputado el líder de la tercera fuerza política, con más de cinco millones de votos, empezara con esos referentes, es toda una declaración de intenciones. Un cambio brutal respecto al parlamentarismo al que estábamos acostumbrados. Seguir leyendo “La emoción llega al Congreso”

¿Decepción? No, el cambio es imparable

Hermano Lobo

La reacción en caliente es maldecir de nuevo porque en España tenemos lo que nos merecemos. Más de siete millones de personas han vuelto a votar por una organización criminal para que gobierne el país. Otros 5,5 millones lo han hecho por un partido que la última vez que gobernó renunció por completo a su ideario supuestamente socialista para obedecer el dictado de la élite financiera europea.

El cambio no ha sido posible. Podemos se ha quedado muy lejos de poder presentarse como alternativa de gobierno: 21 escaños por detrás de los 90 del PsoE, y a 54 de los 123 del PP (a falta de contabilizar el voto por correo y el de los residentes en el extranjero). Mucho peor le ha ido a Ciudadanos, el relevo elegido por el sistema para que nada cambiase: 40 diputados.

Sin embargo, después de seguir la jornada electoral con toda la intensidad, escuchando análisis, leyendo interpretaciones y digiriendo números, mi conclusión es que el cambio es ya imparable. Seguir leyendo “¿Decepción? No, el cambio es imparable”

Votar con el corazón y con una sonrisa

viñeta Malagón

He sido bastante crítico con Podemos, con su viaje al centro, con su pérdida de frescura y la “suavización” del mensaje para atraer a votantes “moderados”; he criticado la soberbia de sus líderes y el menosprecio hacia la afirmación ideológica, cristalizada en el rechazo a la confluencia con Izquierda Unida. Sigo pensando que la incapacidad de ambas formaciones para alcanzar un acuerdo puede acabar marcando la diferencia mañana entre ganar las elecciones y ganarlas con la suficiente holgura para formar gobierno.

E igual que he criticado a Podemos, critico a IU y su sectarismo ideológico. Quedan aún muchos garbanzos negros en una organización demasiado anclada en el inmovilismo marxista, pese a los loables esfuerzos de su joven líder, Alberto Garzón, por llenarla de aire fresco. Creo que en esta campaña lo ha conseguido y creo (me gustaría que así fuese) que el domingo va a lograr más votos de los que las encuestas le otorgan. Sin embargo, no me han gustado los ataques continuados a Podemos. Porque meter a los de Pablo Iglesias en el mismo saco que a PP, PsoE y la sucursal naranja del PP me parece muy injusto. Seguir leyendo “Votar con el corazón y con una sonrisa”

De elecciones y (la dormida) conciencia de clase

unidad izquierda

Ya ha comenzado la campaña electoral. El 20 de diciembre elegiremos la composición del Parlamento español para los próximos cuatro años. Todas las encuestas pronostican un nuevo triunfo de la organización criminal que responde a las siglas PP, lo que me lleva a concluir que (de cumplirse el mal augurio) sigue contando con varios millones de cómplices.

Según la encuesta que se mire, tienen opciones de arrebatar el trono al rey de los percebes Ken, el yerno ideal, candidato del partido antiguamente socialista y obrero, y el muchacho guapetón de la sonrisa profidén, candidato de quienes quieren cambiarlo todo sin cambiar nada. El coletas prácticamente ha quedado descartado, después de que sondeos y medios de comunicación se hayan encargado de pinchar el globo que hace un año parecía crecer imparable. Hay que decir que Podemos (pero no nos lo creemos) ha contribuido a ello procurando modular un mensaje fresco y rompedor para complacer a un electorado que no era el suyo. Seguir leyendo “De elecciones y (la dormida) conciencia de clase”

Dignidad griega

Forges Grecia
El maestro Forges lo vuelve a clavar.

El pueblo griego ha respondido como creía que lo iba a hacer. Para mí era inconcebible que votara mayoritariamente por seguir de rodillas ante los organismos internacionales que llevan empeñados desde hace cinco años en que devuelva la deuda que mantenía básicamente con bancos alemanes y franceses y que, tras los sucesivos rescates, ha pasado a deber a los países de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

Resumiendo mucho: las instituciones internacionales prestaron dinero a Grecia para que pagara a los bancos, un dinero, por cierto, que básicamente salió de otros bancos, de manera que es comprensible que lo tengan que devolver a toda costa, porque ya se sabe que lo más sagrado en este mundo es que los bancos no pierdan dinero jamás.

Vamos, que los griegos nos deben una ínfima parte de esos 26.000 millones que muchos ladran por ahí. Se los deben principalmente al sistema financiero que hemos rescatado con nuestro dinero, ese sí que es nuestro y no lo veremos jamás de vuelta, pero quienes ladran contra los griegos maleantes no se llevan las manos a la cabeza por ello. Seguir leyendo “Dignidad griega”

Hay esperanza (que no Esperanza) para nuestra democracia

Ada Colau y Manuela Carmena - Orgullo y satisfacción

Ada Colau es alcaldesa de Barcelona. Menudo notición, ¿eh?… Ante el hecho incontestable de que me han “robado” la exclusiva, lo que hago es repetírmelo de vez en cuando, unas cuantas docenas de veces desde que el sábado por la tarde cruzara la plaça Sant Jaume jaleada por una multitud, como si hubiera ganado la Champions (qué cosas, mira que bajar a la calle a jalear a un cargo político…), para ver si así consigo asimilar de una vez que una activista social de mi edad, que lleva media vida batallando en las trincheras, defendiendo causas justas que hasta no hace mucho eran invisibles (los desahucios), ha sido elegida máxima representante institucional de su ciudad.

La conclusión a la que llego una y otra vez es que, por muy imperfecta que sea y por muy esquilada que la hayan dejado, hay esperanza de regeneración para nuestra democracia. Lo de Ada alcaldesa es un guion perfecto para una de esas producciones hollywoodienses que se empeñan en perpetuar el famoso sueño americano, sólo que este sueño se ha hecho realidad a este lado del charco. Seguir leyendo “Hay esperanza (que no Esperanza) para nuestra democracia”