El lobo siempre me ha fascinado. Es un animal al que respeto profundamente. Me enamoré de él en mi tierna infancia, viendo aquella maravilla de programa que era ‘El hombre y la tierra’, del gran Félix Rodríguez de la Fuente. No entendía por qué los humanos le habían declarado la guerra hasta el punto de exterminarlo de la práctica totalidad del continente europeo. Seguir leyendo «El aullido del lobo»→
“Hola, me llamo Benjamín, tengo 39 años y soy padre de un niño de cuatro”. “Hola, Benjamín. Bienvenido”. Imaginad la escena. Yo, de pie, en una sala poco iluminada, acompañado por otros padres y madres sentados en círculo que buscan la ayuda del PDxFPA (Padres Derrotados por la Fase del Porqué Anónimos) tras haberse quedado sin respuestas que dar a sus retoños ávidos de conocimiento. Seguir leyendo ««¿Por qué…?»»→
A menudo los mejores planes son los que no han sido programados. Vas a un lugar sin demasiadas expectativas, para pasar la tarde, y acabas metido de lleno en una fiesta popular en la calle. Esto es lo que me ha pasado esta tarde de sábado. Seguir leyendo «Plan para una tarde de sábado»→
Sovint els millors plans són els que no han estat programats. Vas a un lloc sense gaires expectatives, per passar la tarda, i acabes ficat de ple en una festa popular al carrer. Això és el que m’ha passat aquesta tarda de dissabte. Seguir leyendo «Pla per a una tarda de dissabte»→
Ejemplar de ‘La Vanguardia’ dedicado al recibimiento a la 43 División en Girona. Entre los soldados, Antonio Fernández Garrido.
«A veces pienso y digo: quién se pudiese volver un pájaro y arrancar el vuelo para ésa (mi casa), porque en 11 meses que llevo de guerra y no poder ni ir un solo día con permiso (…) Pero en fin, es la guerra y hay que aguantarse con lo que venga, porque yo creo que más tarde o más temprano se tiene que terminar algún día y si no me ha pasado nada ya nos veremos, porque si llegase ese día se me figuraría mentira…»
No es un fragmento de ‘El viaje de Pau’, no, sino una de las últimas cartas que mandó el joven soldado republicano Antonio Fernández Garrido a su madre, que vivía en Archena (Murcia), desde el frente, ya inmerso en la terrible batalla del Ebro, donde probablemente murió a finales de 1938. Su sobrino, Antonio, un hombre lleno de energía, a sus 69 años está empeñado en averiguar qué pasó con él. Lleva siete años de búsqueda en los que ha hecho avances sorprendentes, y está convencido de que los restos de su tío «descansan» en el vergonzoso Valle de los Caídos. Seguir leyendo «Ya es hora de hacer justicia»→
No pensaba escribir sobre el “conflicto” Catalunya-España. Ya lo ha hecho mucha gente desde todos los puntos de vista posibles. Yo también lo he hecho anteriormente en este mismo blog. De hecho, no hace mucho di mis razones para no bajarme del “barco España”, razones basadas única y exclusivamente en los lazos que mantengo con personas de todos los puntos del Estado y en el repelús que me producen las exaltaciones patrióticas de quienes se envuelven en la estelada. Seguir leyendo «Me inquieta que no sean estúpidos»→
Madrid aspira por enésima vez a convertirse en sede de unos Juegos Olímpicos. En unas horas sabremos si se los conceden. Hasta Buenos Aires se ha desplazado una delegación española compuesta por ciento y la madre (dudo mucho que cada uno de los desplazados se haya pagado el viaje y la estancia de su bolsillo, pero vamos, seguro que el dinero sale de algún patrocinador patriota) para asistir en directo al anuncio del Comité Olímpico Internacional. Estaría bien ver a la alcaldesa Ana Botella, doctorada en Filología inglesa como mínimo (la rueda de prensa del jueves fue la prueba fehaciente), igual que su marido el de las Azores o el rey de los percebes, también conocido como el presidente plasmado o, más cariñosamente, el señor de los chuches… Decía que estaría bien ver a la Bottle y su colla dar los saltos de alegría que protagonizó Pasqual Maragall hace como 27 años, cuando el señor aquel de pasado un tanto sospechoso que presidía el COI dijo aquello de “à la ville de Barsalona”. Seguir leyendo «Seamos felices en la irrealidad de Matrix»→
Pradera de Pineta, antigua acampada libre Foto: Benjamín Recacha
Cuando cerraron la acampada libre del Valle de Pineta lo primero que lamenté fue que mi hijo (bebé por entonces) no podría disfrutar de los veranos al aire libre, rodeado de exuberante naturaleza, que yo gocé en mi infancia y adolescencia, y que de hecho continué gozando hasta un año antes de la clausura definitiva. Había otro camping, de los que tienen parcelas delimitadas, a 6 kilómetros de distancia, pero nunca me planteé veranear allí. Sentía que hacerlo sería una especie de traición a la esencia de Pineta, aquella pradera alrededor de la cual año tras año repetían las mismas tiendas, los mismos vecinos de veraneo, todos con el denominador común del amor por la naturaleza y, concretamente, por un paisaje que en nuestro interior sentíamos propio. Seguir leyendo «Regreso a los veranos de Pineta (I)»→