Crónica viajera desde el paraíso (V)

Llanos de la Larri - El viaje de Pau
‘El viaje de Pau’ en uno de sus escenarios principales.   Foto: Benjamín Recacha

La primera vez que subí a la Larri tenía seis años. Era 1980, el primer verano que pasamos en el Valle de Pineta. No recuerdo casi nada de aquel día. En casa de mis padres hay una foto en la que estamos ellos dos, mi hermano y yo sentados en la hierba, y ese es en realidad el principal recuerdo que me queda de la excursión.

A la Larri la conocí como el valle de los lirios. Las primeras veces que subimos la verdad es que, por lo menos yo, no tenía ni idea de su nomenclatura oficial. Para mí era evidente que se trataba del valle de los lirios, pues estaba sembrado de ellos. Unos preciosos lirios azules que a finales de julio y principios de agosto lucían en todo su esplendor. Seguir leyendo “Crónica viajera desde el paraíso (V)”

Crónica viajera desde el paraíso (I)

Valle de Pineta
‘El viaje de Pau’ en “su” Valle de Pineta, que, por supuesto, tendrá crónica propia.   Foto: Benjamín Recacha

El recorrido del libro viajero por España nunca podrá ser completo. Podría pasarse años viajando y aún se dejaría por visitar montones de lugares preciosos, pero uno que de ningún modo podía faltar es el que inspiró su existencia. Jamás habría llegado a escribir El viaje de Pau si no hubiera conocido Bielsa, el Valle de Pineta y el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. El paraíso en la Tierra, mi paraíso.

Acabo de regresar de nueve días allí, recargando baterías, respirando belleza salvaje, respirando vida. No los he podido disfrutar en la acampada del Valle de Pineta, cerrada hace ya algunos años, como hice durante la mayoría de los veranos de mi vida, así que nos hemos conformado con el camping Bielsa, donde ya estuvimos el año pasado y que tan buena impresión nos causó. No es lo mismo, para que me voy a engañar, a pesar de que el camping disponga de los servicios que no tenía, ni de lejos, la acampada libre, pero se está bien. Seguir leyendo “Crónica viajera desde el paraíso (I)”

‘El viaje de Pau’ se hace adulto

Presentación 'El viaje de Pau'
Presentación de ‘El viaje de Pau’ en Espai Literari/Livingmurs.   Foto: Lucía Pastor

El primer hito en la carrera de todo escritor es, evidentemente, escribir un libro. Una vez logrado, lo siguiente es ponerlo al alcance de quienes pretendemos que lo lean. Familia y amigos son las primeras “víctimas”, pero si nuestra idea es hacer carrera, a no ser que formemos parte de una familia increíblemente amplia, tendremos que implicar a lectores desconocidos. Para ello hay que difundir nuestra obra por todos los medios posibles e idear estrategias originales, que llamen la atención, que hagan despertar la curiosidad por saber qué explicará ese libro que parece tan interesante. Hacerlo de forma independiente, sin una editorial detrás que allane el camino, multiplica las dificultades y la carga de trabajo de forma exponencial… pero cuando se empiezan a más que ver atisbar los resultados, la satisfacción personal también aumenta en igual proporción. Seguir leyendo “‘El viaje de Pau’ se hace adulto”

Regreso a los veranos de Pineta (II)

Circo de Pineta
Circo de Pineta desde el puente sobre el Cinca   Foto: Benjamín Recacha

Cuando aparcamos el coche y nos dirigimos, mochila a la espalda, hacia el puente sobre el río Cinca que es la entrada a la antigua acampada libre de Pineta, hoy ya sólo puerta de acceso al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, no pude evitar detenerme para admirar por enésima vez el majestuoso circo de Pineta, regado de cascadas e hilos de agua por doquier, con sus neveros en los lugares habituales. Saqué la cámara y volví a hacer la misma foto de siempre. Era consciente de que cada vez que voy a Pineta hago esa foto, pero ¿cómo no querer capturar una vez más un paisaje tan maravilloso? Seguir leyendo “Regreso a los veranos de Pineta (II)”

Regreso a los veranos de Pineta (I)

Pradera de Pineta
Pradera de Pineta, antigua acampada libre   Foto: Benjamín Recacha

Cuando cerraron la acampada libre del Valle de Pineta lo primero que lamenté fue que mi hijo (bebé por entonces) no podría disfrutar de los veranos al aire libre, rodeado de exuberante naturaleza, que yo gocé en mi infancia y adolescencia, y que de hecho continué gozando hasta un año antes de la clausura definitiva. Había otro camping, de los que tienen parcelas delimitadas, a 6 kilómetros de distancia, pero nunca me planteé veranear allí. Sentía que hacerlo sería una especie de traición a la esencia de Pineta, aquella pradera alrededor de la cual año tras año repetían las mismas tiendas, los mismos vecinos de veraneo, todos con el denominador común del amor por la naturaleza y, concretamente, por un paisaje que en nuestro interior sentíamos propio. Seguir leyendo “Regreso a los veranos de Pineta (I)”