Dedicarle tiempo a amar lo que nos conmueve

Circo de Barrosa
El Circo de Barrosa es uno de los rincones más bellos del Pirineo Aragonés. Foto: Benjamín Recacha

El domingo a mediodía estaba en el refugio de Barrosa. Hacía mucho frío, pero llegué resoplando y con la camiseta sudada bajo el jersey de lana y el anorak. Es una caminata muy cómoda, que requiere poco más de una hora, en uno de los rincones más bellos del Pirineo. La he hecho muchas veces, con sol, lluvia e incluso granizo, pero nunca rodeado de nieve. Este fin de semana todo el paisaje era blanco. Pero el blanco invernal contrastaba con el amarillo, el naranja y el rojo de los árboles aún vestidos de otoño. El camino recién nevado estaba salpicado por miles de hojas multicolores, y yo transitaba boquiabierto por aquel espectáculo increíble.

Al alcanzar la entrada del circo que forman las moles pirenaicas donde nace el río Barrosa, lo que en verano es una alfombra verde se había transformado en un mar blanquísimo. La familia de sarrios que habita las laderas de roca parecía tan sorprendida como yo de aquel invierno repentino.

El caso es que durante todo ese tramo de acceso al refugio las piernas se me hundían en la nieve hasta las rodillas, de ahí el calentón y los resoplidos. A pesar del frío y de que el sol ya sólo se intuía detrás de las cumbres, cogí una de las sillas del interior y me senté a comer el bocadillo fuera. De normal, me habría sentado en una roca, como hice el día anterior en los llanos de la Larri (luego hablo de eso), pero es que no quedaba ni un centímetro cuadrado libre de nieve. Las marmotas debían estar calentitas en sus madrigueras subterráneas. Seguir leyendo “Dedicarle tiempo a amar lo que nos conmueve”

‘Locuras de Brooklyn’: entre el Libro de la estupidez humana y el Hotel Existencia

Brooklyn follies - Paul Auster
‘Bogeries de Brooklyn’, la excelente traducción al catalán, a cargo de Albert Nolla, publicada en 2006 por Edicions 62.

«Quiero hablar de felicidad y bienestar, de esos momentos raros e inesperados en los que la voz que sientes dentro de la cabeza calla y sólo notas que vas acompasado con el mundo.

Quiero hablar del tiempo de primeros de junio, de armonía y de reposo bienaventurado, de petirrojos y de pinzones amarillos y de arrendajos azules volando raudos entre las hojas verdes de los árboles.

Quiero hablar de los beneficios del sueño, de los placeres de la comida y del alcohol, de lo que le pasa a tu cabeza cuando sales a la luz del sol a las dos de la tarde y sientes el abrazo cálido del aire».

Así empieza el capítulo «Días de sueño en el Hotel Existencia», superada ya la mitad de Locuras de Brooklyn, la novela más luminosa de Paul Auster, mi novela favorita de las cientos que he leído. La he vuelto a leer ahora, varios años después de hacerlo la primera vez. Entonces me maravilló, no por su excelencia literaria ni por su argumento fascinante, sino por su sencillez y su humanidad, por el carisma de su protagonista, el sexagenario Nathan Glass, la agilidad de su prosa y la vivacidad de unos diálogos punzantes e inteligentes. Seguir leyendo “‘Locuras de Brooklyn’: entre el Libro de la estupidez humana y el Hotel Existencia”

El éxito

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido - Cascada del Cinca
El éxito es tener el privilegio de disfrutar de ese paisaje.   Foto: Benjamín Recacha

“El éxito es disfrutar con lo que uno hace”. Lo escribí hace unos meses y me reafirmo en ello. Creo de verdad que el éxito tiene sobre todo que ver con ser consecuente, con sentirse satisfecho con nuestro modo de actuar, con mirarnos al espejo y sostenernos la mirada sin sentir la tentación de apartarla.

Creo que todos seríamos un poco más felices si dejáramos de compararnos con ése o aquélla, si dejáramos de considerar el súmmum de la felicidad llegar a ser millonarios o parecernos al futbolista, el cantante, la actriz o el esperpento televisivo de moda.

El éxito es llegar a valorarnos por lo que somos, sin celos, sin envidias, sin rencores por lo que otros son. Seguir leyendo “El éxito”

Talento

Detalles de Pinto, marzo de 2015. Fotógrafo: Daniel Ramos.
‘Detalles de Pinto’, de Daniel Ramos, una de las magníficas imágenes que encontraréis en ‘El fotonauta’.

Tengo varios posts por escribir, pero anoche descubrí un blog que me ha hecho cambiar de planes, para reflexionar sobre el talento.

Existe una corriente bastante extendida según la cual las mejores obras literarias surgen desde el dolor. Quienes han bebido de las aguas de la rabia, la injusticia, la incomprensión o el desengaño son capaces de impregnar sus textos de más fuerza, de una carga dramática que “ataca” al lector de manera implacable. Y es cierto: el dolor es una gran fuente de inspiración. Claro que tan importante como la inspiración es tener la capacidad de transmitir, de conectar con el lector. Hay que saber escribir bien. Estar dotado de talento, vaya.

“El color aparece donde menos te lo esperas. En primavera mucho más, claro, pero el color de la primavera es demasiado literal y lo vemos venir, sabemos que se repite cada año y no nos pilla por sorpresa. Yo me refiero a ese color que no es literal, ese color que aparece de repente en forma de sonrisa o de mirada, esa pincelada maravillosa e inesperada que a veces nos regala la vida”. Seguir leyendo “Talento”

‘Rabia de vida. Rabia debida’, leer con los sentidos

'Rabia de vida (rabia debida)'
‘Rabia de vida. Rabia debida’, de Julia Santibáñez.

No soy un gran lector de poesía. Confieso mi pecado. Leo mucha narrativa, pero apenas algún poema suelto de tanto en tanto, y eso que mi padre es poeta en los ratos libres (y bueno) y yo mismo me atrevo a “componer” de vez en cuando. Admiro a los poetas que son capaces de transmitir pensamientos, emociones, inquietudes por medio de un ejercicio tan complejo. Si a veces puede resultar complicado comunicar mediante la prosa, mucho más lo es procurando crear belleza con la forma en que se escribe.

Aunque no sea un lector experimentado de versos y estrofas sí sé apreciar cuándo la composición transmite, cuándo es mucho más que un bello ejercicio formal. Al fin y al cabo, la misión de cualquier disciplina artística debe ser hacer sentir al lector, al espectador, al escuchante, al observador. La belleza estética se disfruta mucho más cuando al abrir el envoltorio deja al descubierto un mundo de sensaciones, no necesariamente complacientes.

El arte es compromiso, desahogo, reafirmación; es una llamada de atención sobre lo que sea que nos inquieta o nos seduce. Y el objetivo del artista es que lo que lo ha llevado a crear, comunique. Seguir leyendo “‘Rabia de vida. Rabia debida’, leer con los sentidos”

Un tío genial

José García Guerrero
Mi tío José, un tío genial.

Este es el post más difícil que he escrito. Después de más de 300, tengo muy claro que es así. En el segundo lugar no tengo ni idea de cuál colocaría, pero este es, con diferencia, el más difícil. Y lo es porque la persona que lo ha inspirado, a la que va dirigido, no lo va a poder leer.

La vida es maravillosa, sobre todo si tienes la oportunidad de vivirla en libertad y sin miedo a que te caiga una bomba en la cabeza, pero a veces nos depara golpes la mejor definición para los cuales es “puta mierda”. Una puta mierda es que a mi tío José, hermano de mi madre, se lo haya llevado por delante un cáncer fulminante. Seguir leyendo “Un tío genial”

El olor de la hierba mojada

Monte Perdido
Monte Perdido, a finales del siglo XX.

Qué hace vibrar mi corazón
Despertarme por la mañana y tener un rato de estar conmigo misma. Cuando vuelvo a casa ver las caritas de mis niños y abrazarlos y saber cómo ha ido su día. Tener tiempo para jugar con ellos, que siempre lo esperan y no siempre puedo. Acabar el día abrazando cerquita a mi marido, hablando o no, pero compartiendo nuestra energía.”

Mi amiga Mónica ha escrito este precioso pensamiento en Facebook esta mañana, al que yo he contestado con el siguiente comentario:

“Contemplar un paisaje, rodeado de naturaleza, escuchando el canto de los pájaros, la brisa en las hojas de los árboles y las aguas saltarinas de un riachuelo de montaña. Mirar el cielo azul, con las nubes viajando y dibujando todo tipo de formas. De noche, contemplar las estrellas, en ese mismo entorno, puntos de luz incontables, y ver cómo de vez en cuando alguno cae, dejando una estela a su paso…”

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La muerte tenía un precio

Doctor Antoni Ribas
El doctor Antoni Ribas en UCLA – La Vanguardia

Esta semana la ciencia nos ha proporcionado una buenísima noticia. El equipo oncológico de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), liderado por el doctor Antoni Ribas, ha presentado en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Médica, en Chicago, un estudio clínico sobre tratamiento del melanoma con resultados esperanzadores. Lo más llamativo del trabajo es que pacientes con cáncer de piel que ya había causado metástasis y que, por tanto, no tenían apenas esperanzas de vida, gracias a la inmunoterapia en que se basa el tratamiento han logrado recuperarse de forma aparentemente completa. Seguir leyendo “La muerte tenía un precio”

La bailarina

Aline Baños - Denis Cintra
Aline Baños – Autor: Denis Cintra

Estaba cansada. Agotada. Aquella noche había estado a punto de quedarse en casa. Tras ocho horas bregando con una variada gama de caras y voces agrias había salido asqueada de la oficina de atención al cliente de la gran superficie comercial donde trabajaba. «Menos mal», se decía, «todavía tengo trabajo», y así se sacudía la pesada sensación de fracaso, de vacío intelectual que la invadía cada día al final de la jornada laboral.

Su hermano, un sol de hombre, la había animado a que pusiera su mejor sonrisa y acudiera a la cita semanal con la clase de danza oriental. Pol dormía como un angelito. «Vete, Noe, no te preocupes. Ya sabes que el niño estará bien conmigo». A Pere le debía mucho, empezando por la sensatez. A sus 21 años era la persona más madura y responsable que conocía, y no lo había tenido nada fácil. Hacía menos de un año del accidente de Laia, y ahí estaba, ayudándola a superar lo suyo. Nunca había conocido a una pareja mejor avenida. Estaban hechos el uno para el otro, tan simpáticos, tan cariñosos, tan vitales, tan guapos… Es verdad, tenía que reconocer que los había llegado a envidiar e incluso a aborrecer a ratos, sobre todo desde “lo suyo”. Seguir leyendo “La bailarina”