No es un capricho abortar

Voy a abordar un tema muy delicado, sobre el que cada uno tiene una opinión muy personal, que, aunque pueda estar hasta cierto punto mediatizada por afinidades político-religiosas, creo que responde a una convicción que proviene de lo más profundo de cada persona. Me refiero al aborto. Próximamente el gobierno tiene previsto reformar la actual ley, respondiendo así a las presiones recibidas por la cúpula de la Iglesia y por los sectores más conservadores (por ser suave) de la sociedad. Previsiblemente, tras la reforma, que se presume profundamente reaccionaria, las mujeres no podrán decidir sobre un asunto que, en primer lugar, las afecta a ellas, a su propio cuerpo y a su propia realidad como personas. Un asunto que dudo mucho que exista alguna mujer en el mundo que desee experimentar, porque abortar, que no lo olvide nadie, es una experiencia traumática. Creo que no quedan dudas sobre mi postura, ¿verdad? En cualquier caso, me atrevo a expresarla en verso… Seguir leyendo “No es un capricho abortar”