Os presento ‘Escapando del recuerdo’, mi quinta novela

Escapando del recuerdo - Benjamín Recacha García

Faltan pocos días para que Escapando del recuerdo, mi quinta novela, se convierta en libro. Ya os puedo presentar la cubierta completa, con solapas. Creo que ha quedado preciosa. Con esa ilustración de Fran Recacha, y el diseño de Fiesky Rivas para Salto al reverso, era imposible que no quedara bien. La verdad es que me muero de ganas por tener el libro entre mis manos, y desde hace días tengo la sensación de que va a gustar. Esa portada llama muchísimo la atención; y, honestamente, creo que la historia vale la pena.

Qué va a decir el autor, ¿verdad? Pues sí. Reconozco que, aun siendo consciente de que hay mucho por mejorar, estoy muy satisfecho de mis obras. Un escritor nunca puede estar plenamente satisfecho, porque se encuentra en periodo permanente de aprendizaje. Así, si lo hace bien, su primera obra debería ser la peor.

Obviamente, lo que yo opine sobre mis novelas es irrelevante. La única opinión que cuenta es la de quien las lee. Lo que yo puedo decir es que, desde un punto de vista técnico, Escapando del recuerdo es mi mejor trabajo. He puesto más atención en aspectos que en anteriores obras no consideraba tan importantes: las cosas más sencillas y cotidianas, la atmósfera que envuelve a la acción, los gestos, la psicología de los personajes… Seguir leyendo “Os presento ‘Escapando del recuerdo’, mi quinta novela”

Un 2016 repleto de momentos memorables

Valle de Pineta

Tengo la sensación de que 2016 ha pasado volando, sobre todo la segunda parte. Me parece increíble que haga casi cinco meses desde que Belén y Jorge nos recibían con los brazos abiertos en su casa de Vigo. De hecho, ha pasado todo tan rápido que aún tengo pendientes varias crónicas veraniegas; no encuentro el momento de ponerme con ellas, pero lo haré, conservo un montón de imágenes y de sensaciones bien vivas, que merecen un espacio en ‘la recacha’.

Las vacaciones, obviamente, ocupan un lugar en el podio de los momentos memorables del año que dejamos atrás. En realidad, esas tres semanas de agosto dejaron innumerables momentos memorables. Como el de la foto que encabeza el post, el recorrido por la Faja de Tormosa, en el Valle de Pineta. Una excursión inolvidable, que rozó la categoría de locura. A Albert seguro que no se le olvida jamás. Pocos niños de siete años son capaces de pasarse el día andando a más de 2.000 metros de altura. Ese mismo día, noche ya, conocimos en persona a Jesús, el joven montañero al que Luci, mi señora esposa, había rebautizado como Pau al saber que, como el protagonista de mi primera novela, había viajado hasta el Valle de Pineta para cambiar de vida. Allí leyó El viaje de Pau y contactó conmigo. Necesariamente teníamos que vernos. Seguir leyendo “Un 2016 repleto de momentos memorables”

Castillos de arena

Castillo de arena
Foto: Benjamín Recacha

Lola vuelve a colocar el pequeño cubo boca abajo sobre la arena mojada de la orilla y lo golpea con la pala. «Ahora seguro que me sale», se dice. Pone sus manitas a los lados y empieza a levantarlo, con mucho cuidado, mientras se muerde la lengua con los labios, como hace siempre que algo requiere de su máxima concentración.

En su lento ascenso, el recipiente de plástico va descubriendo una (en apariencia) sólida torre de arena, que contrasta con los fracasados proyectos que la rodean.

—¡Sí, esta sí que se aguanta! —celebra la niña, cuya cara es la viva expresión del éxito— ¡Mira, mamá! ¡Lo he conseguido!

Irene levanta la vista del libro que está leyendo instalada en una silla plegable, a pocos metros de la orilla.

—Muy bien, pitufa. Estás hecha toda una ingeniera.

La sonrisa de su madre es toda la recompensa que Lola desea. Ella también sonríe, orgullosa por su hazaña constructiva, pero sobre todo por ver la alegría reflejada en el rostro de la mujer que configura su mundo. A los cinco años prácticamente le queda todo por descubrir, aunque hay cosas que ya sabe, como que no quiere ver triste a mamá nunca más. Seguir leyendo “Castillos de arena”

Un tío genial

José García Guerrero
Mi tío José, un tío genial.

Este es el post más difícil que he escrito. Después de más de 300, tengo muy claro que es así. En el segundo lugar no tengo ni idea de cuál colocaría, pero este es, con diferencia, el más difícil. Y lo es porque la persona que lo ha inspirado, a la que va dirigido, no lo va a poder leer.

La vida es maravillosa, sobre todo si tienes la oportunidad de vivirla en libertad y sin miedo a que te caiga una bomba en la cabeza, pero a veces nos depara golpes la mejor definición para los cuales es “puta mierda”. Una puta mierda es que a mi tío José, hermano de mi madre, se lo haya llevado por delante un cáncer fulminante. Seguir leyendo “Un tío genial”