Este mes de junio se cumplen cinco años de la publicación de El viaje de Pau, mi primera novela, a la que siempre guardaré un cariño especial porque fue la que me abrió la puerta a este mundo apasionante.
Escribirla fue un reto. Quise demostrarme que era capaz de planteármelo como un trabajo. La había empezado varios años antes, pero nunca encontraba el momento de ponerme a ello con constancia. Y lo conseguí, en un año. Luego empezó la búsqueda de editorial, y pronto aprendí que la cosa no era tan fácil como había imaginado; así que me lié la manta a la cabeza y decidí autopublicarla. Seguir leyendo «‘El viaje de Pau’ cumple cinco años»→
‘Escapando del recuerdo’, editorial Salto al reverso. Diseño: Fiesky Rivas.
Este martes, 17 de abril, he recibido en casa los ejemplares de la primera edición de mi quinta novela: Escapando del recuerdo. Os podéis imaginar la ilusión que me hace. Aunque uno ya acumula cierta experiencia y, por tanto, sabe que no puede esperar una avalancha de peticiones, siempre tiene la ilusión de que la novedad despierte el interés de un buen número de lectores. El hecho de que el lanzamiento del libro prácticamente coincida con la celebración de Sant Jordi, el día grande del mercado editorial en Catalunya, hace aumentar esa sensación tan efervescente que se tiene en la víspera de las ocasiones especiales.
Además, por primera vez viviré la feria del libro desde el corazón de la Rambla de Barcelona gracias a la PAE – Plataforma de Adictos a la Escritura. Contaremos con una parada, la 146, un poco más abajo de la plaça Joaquim Xirau, en pleno meollo. Vamos, que estaré encantadísimo de que me visitéis y os llevéis dedicado alguno de mis libros (cargaré con todo el arsenal).
Lo que os puedo contar sobre Escapando del recuerdo es que probablemente se trate de mi obra más trabajada, sobre todo en el proceso de edición. Carla Paola Reyes, editora de Salto al reverso, ha hecho una labor magnífica; igual que Fiesky Rivas, el diseñador gráfico de la editorial, tanto con el diseño de la cubierta, a partir de la preciosa pintura de mi hermano Fran Recacha, como con los materiales promocionales.
Trabajar con Salto al reverso ha sido una experiencia muy enriquecedora, que estoy seguro de que va a resultar muy productiva.
Algunos datos sobre la novela: tiene 200 páginas, distribuidas en 34 capítulos y un epílogo (para románticos); las dimensiones de la versión en papel son 14 x 21,6 cm., y cuesta 14€; 2,99€ el ebook.
Mis libros son tan independientes que ya están deseando conocer a nuevos lectores.
Gracias a la incorporación del título en la cadena de distribución de libros.cc, está disponible en todas las librerías mediante el sistema de impresión a demanda. Es decir, que si no me lo queréis comprar a mí directamente (os perdéis la dedicatoria y el marcapáginas), lo podéis encargar en vuestra librería de confianza, y en dos días os lo llevan. Si me lo pedís a mí, como oferta de lanzamiento, los gastos de envío corren de mi cuenta (igual para cualquiera de mis otros libros).
Para acabar, ahí van los enlaces a los diferentes canales de venta:
Ejemplar de muestra de la edición mexicana de Escapando del recuerdo, publicado por Salto al reverso. Foto: Carla Paola Reyes (editora)
Mientras espero a que me lleguen los ejemplares en papel de la primera edición de Escapando del recuerdo (que ya adelanto que va a estar disponible en todas las librerías de España, por encargo, y a través de la tienda on-line de Salto al reverso; de hecho, su editora, Carla Paola Reyes, ya ha podido palpar el ejemplar de muestra -precioso-, enviado por la imprenta de México, como veis en la foto), no me resisto a compartir el hermoso prólogo que ha escrito para mi quinta novela Mercedes Pinto Maldonado, la autora independiente más importante del país.
Es para mí un inmenso privilegio haber contado con su colaboración desinteresada, que le agradezco de corazón, además de por dedicar a mi obra palabras tan bonitas, porque sé que ha tenido que sacar el tiempo para ponerse a ello de donde no lo tenía.
El envoltorio de mi inminente quinta novela es precioso, ¿verdad? Obra de Fiesky Rivas a partir de una pintura del gran Fran Recacha.
Esta primavera va a ser muy intensa para mi actividad literaria. Esta semana han empezado a suceder cosas muy buenas, y eso, como podéis imaginar, me ilusiona, porque significa que esta aventura, paso a paso, se va consolidando.
La constancia es un valor imprescindible si uno quiere hacer camino picando piedra. Reconozco que he atravesado algunos momentos en que me preguntaba si tenía sentido insistir, si en el mundo de la literatura no hay ya demasiados elementos prescindibles como para añadirle uno que para el 99,9% de la población lectora también lo será.
Pero yo no escribo con la urgencia de hacerme rico ni ser un fijo en las listas de más vendidos (que me encantaría, claro que sí), sino porque me gusta hacerlo y porque es la forma de comunicación que domino mejor. Necesito escribir, y resulta que (creo que) se me dan bien los relatos y disfruto (y a ratos sufro) escribiendo novelas.
Lo que más me gusta en el mundo es crear personajes, imaginarme sus vidas y ponerlos a caminar por un universo que, por muy ficticio que sea, en mi mente acaba siendo muy real. Y no sabéis cuánta satisfacción experimento cuando también lo es para algún lector.
El caso es que casi cinco años después de publicarEl viaje de Pau, ya está aquí mi quinta novela: Escapando del recuerdo. Queda muy poquito para que, de la mano del sello independiente Salto al reverso, la publiquemos, tanto en versión digital como en papel. Por supuesto, en Sant Jordi estará disponible para quien quiera comprarla. Seguir leyendo «Una ilusionante primavera literaria»→
He estado varios días sin conexión a Internet en casa y sin teléfono móvil, y resulta que han sido los días más productivos del año para mi escritura. La conclusión evidente es que, ante la imposibilidad de «hacer comprobaciones» o «buscar información» (bonitos eufemismos para «perder el tiempo») en webs y redes sociales varias, no me ha quedado más remedio que escribir.
He avanzado varios miles de palabras en la novela que tengo entre manos. Ya anda por las 45.000, unas 150 páginas. Si fuera capaz de mantener este ritmo, en un par de meses la tendría acabada. Y no es que le haya dedicado jornadas de ocho horas; con un par bien invertidas es suficiente.
Supongo que no todo se reduce a la falta de distracciones, también es importante tener claro qué estás escribiendo y dónde quieres llegar. Lo cierto es que en las últimas semanas no sólo he avanzado sobre el papel, sino que mi cabeza ha estado funcionando durante las «horas libres», desencallando tramas, resolviendo dudas sobre detalles que había dejado pendientes y dibujando tanto la evolución de los personajes como el escenario al que se dirigen. Eso sí, del título, de momento, ni rastro. Como siempre, aparecerá hacia el final. Seguir leyendo «Otro buen año literario»→
Portada del cuarto número de «El callejón de las once esquinas», obra del fotógrafo ruso Valdimir Fedotko.
Hace algo menos de un año escribí un cuento ambientado en una Groenlandia futura sin hielo. Viendo el camino autodestructivo que llevamos, no sería tan descabellado. Obviamente, si Groenlandia se deshiela significará que buena parte del planeta habrá quedado bajo el océano y que lo que quede aún fuera del agua será desierto. Ante semejante panorama, la humanidad superviviente, y que pueda permitírselo, huirá desesperada a las pocas zonas del norte donde aún se pueda vivir.
La Groenlandia de mi cuento, que titulé Copo de nieve (Aputsiaq en groenlandés, el nombre del niño protagonista), se ha convertido en una isla verde y superpoblada, que no deja de recibir inmigrantes que huyen de la miseria y la sequía.
Pero no todo son malas noticias. La historia mantiene un punto de esperanza y una pincelada de magia. La escribí para presentarla a un certamen literario. Lo intenté en un par, sin éxito, así que cuando María Jesús Pueyo me invitó a participar en el cuarto número de El callejón de las once esquinas, necesité pensarlo muy poco para enviarle el que considero que es mi mejor relato hasta el momento.
‘Bogeries de Brooklyn’, la excelente traducción al catalán, a cargo de Albert Nolla, publicada en 2006 por Edicions 62.
«Quiero hablar de felicidad y bienestar, de esos momentos raros e inesperados en los que la voz que sientes dentro de la cabeza calla y sólo notas que vas acompasado con el mundo.
Quiero hablar del tiempo de primeros de junio, de armonía y de reposo bienaventurado, de petirrojos y de pinzones amarillos y de arrendajos azules volando raudos entre las hojas verdes de los árboles.
Quiero hablar de los beneficios del sueño, de los placeres de la comida y del alcohol, de lo que le pasa a tu cabeza cuando sales a la luz del sol a las dos de la tarde y sientes el abrazo cálido del aire».
Así empieza el capítulo «Días de sueño en el Hotel Existencia», superada ya la mitad de Locuras de Brooklyn, la novela más luminosa de Paul Auster, mi novela favorita de las cientos que he leído. La he vuelto a leer ahora, varios años después de hacerlo la primera vez. Entonces me maravilló, no por su excelencia literaria ni por su argumento fascinante, sino por su sencillez y su humanidad, por el carisma de su protagonista, el sexagenario Nathan Glass, la agilidad de su prosa y la vivacidad de unos diálogos punzantes e inteligentes. Seguir leyendo «‘Locuras de Brooklyn’: entre el Libro de la estupidez humana y el Hotel Existencia»→
Con Maite e Iván, colegas de la PAE, en la segunda edición de Cervera, Vila del Llibre.
Hace unos días envié un correo a los amables lectores que forman parte de la lista de correo de ‘la recacha’ (animaos, os prometo que doy muy poco la tabarra y, además, os regalo el ebook de La cooperante). Lo comparto ahora con el resto del mundo.
Después de seis meses en que mis ocupaciones retribuidas prácticamente no me dejaban tiempo para escribir, desde septiembre vuelvo a tener disponibles las mañanas, lo que me ha permitido acabar Centrifugando recuerdos, la novela que he publicado por entregas en ‘Salto al reverso’, recuperar la actividad bloguera y retomar esa novela policíaca que dejé en pausa hace un año y medio.
Centrifugando recuerdos se va a convertir en mi sexto libro. Ya he revisado la historia y reescrito algunos pasajes, y ahora (ya puedo avanzarlo) está en manos de Carla Paola Reyes, la editora de Salto al reverso, para que acabe de corregirla y publicarla bajo ese joven y entusiasta sello editorial (probablemente cambiemos el título). Falta definir los detalles, pero desde que me lo propuso no dudé ni un segundo que era lo que correspondía hacer. Seguir leyendo «Retomando la actividad literaria»→
‘La venganza esquiva’, una lectura muy recomendable.
¿Qué esperamos de una novela cuando empezamos a leerla? Lo principal, que entretenga. Que cuente una historia interesante protagonizada por personajes atractivos, que contenga diálogos inteligentes e ingeniosos y descripciones evocadoras. Y, obviamente, que esté bien escrita. No es poca cosa.
El libro que consigue enganchar al lector desde la primera hasta la última página necesariamente incluye esos ingredientes. Luego podemos entrar en matices, diseccionar personajes y cuestionar sus acciones; podemos considerar que la obra habría quedado redonda ahorrando algunos pasajes, cambiando de lugar otros, o si un personaje determinado hubiera actuado de otra forma en un momento concreto. Y si eso sucede, si después de acabarla aún seguimos pensando en ella, en qué habríamos hecho nosotros en el lugar del autor, entonces el éxito es total. Significa que ese libro nos ha dejado poso.
Las lecturas especiales, ésas que van a parar al compartimento de las que vale la pena recordar, dejan una sensación de bienestar, de tiempo bien invertido. Uno se siente agradecido a su autor por el trabajo bien hecho, por los cientos de horas dedicadas no sólo a escribir, sino a preparar la escritura, a documentarse, a perfilar esos personajes que, si están bien creados, nos dejarán un recuerdo imborrable. Seguir leyendo «‘La venganza esquiva’, literatura independiente que deja poso»→
‘El viaje de Pau’ y ‘Con la vida a cuestas’ en la Llibrería 22 de Girona.
Esta tarde he recibido un email inesperado, de esos que, al leerlo, te dibujan la sonrisa y te llenan de energía. Gema Albornoz, bloguera, poeta (muchos ya conocéis sus ‘Emociones Encadenadas’) y (atención) licenciada en Filología Inglesa, me escribía para decirme que ya había leído El viaje de Pau y que lo había disfrutado mucho. Este tipo de mensajes le alegran a uno el día, pero es que Gema lo acompañaba con una reseña completísima que me ha dejado sin palabras y que, sin más preámbulos, reproduzco a continuación:
Comienza con un deseo: “¡Buen viaje!”, expresión con la que se despide Benjamín Recacha en la nota del autor y con la que también acaba la novela. Es un canto a la libertad, a la naturaleza, a la recuperación de la memoria histórica, a la bondad. Es la búsqueda personal de una vida digna, plena y rodeada de personas que te aportan un carácter caleidoscópico por esas buenas influencias. Donde todo comienza con un encuentro casual que redirige las direcciones como si de una brújula se tratara, indicando a los personajes a dar pasos hacia el camino correcto. La naturaleza toma un papel primordial, en la que uno se redescubre a sí mismo.Seguir leyendo «‘El viaje de Pau’ me sigue alegrando los días»→