Los cielos de Aínsa

Aínsa - Plaza Mayor
La Plaza Mayor de Aínsa, desde el campanario de la iglesia de Santa María.   Foto: Lucía Pastor

Ahora que cuento los días que faltan para poner rumbo a ese Pirineo Aragonés que me robó el corazón y la voluntad a mis seis años; ahora que tengo el cerebro saturado de tanta locura, la que nos zarandea a diario, y de tanto teatro, el que protagonizan esos señores expertos en politiqueo, el cuerpo me pide recuperar postales del verano pasado que se quedaron en la sala de espera.

Volver a verlas me transmite sensaciones felices, alejado de la sinrazón que asola al mundo, inmerso en paisajes familiares que tan buenos recuerdos me traen… Como esos cielos de Aínsa, la capital del Sobrarbe, el cruce de caminos que es la puerta de entrada a los tesoros pirenaicos. Seguir leyendo “Los cielos de Aínsa”

En el reino de las marmotas

Chisagüés
Chisagüés, punto de partida de la excursión.   Foto: Benjamín Recacha

Siguiendo la carretera de Bielsa a Francia, pronto llegamos a Parzán y, justo después, aparece un desvío a la izquierda que conduce al pueblecito de Chisagüés. Encajonado entre montañas, nos abre la puerta a uno de los paisajes más increíbles del Pirineo Aragonés: el valle del río Real, escoltado por las Sierras de Espierba y de Liena, y con los colosos de Robiñera y la Munia como telón de fondo.

Fue la última excursión que hicimos el verano pasado, un colofón perfecto a unas vacaciones fantásticas. Unos días antes, el amigo José María Escalona, impulsor de la recuperación de la memoria histórica a través del magnífico Museo de Bielsa y que tanto me ayudó con mi primera novela, El viaje de Pau, nos habló de la excursión a Ruego, adonde se podía subir en todoterreno por la pista que parte desde Chisagüés.

Allí, en lo alto de la Sierra de Liena, se encuentran las antiguas minas de hierro, y las vistas sobre el circo de Barrosa y el mismo valle del río Real deben ser espectaculares. Digo deben porque no llegamos hasta arriba. No tenemos un todoterreno y sí un niño de seis años, al que le encanta retozar por la montaña, pero hasta un cierto límite. Seguir leyendo “En el reino de las marmotas”

Añadiendo postales a los paisajes de mi vida

Sierra de las Tucas
Las moles de las Tucas desde la Sierra de Espierba.   Foto: Benjamín Recacha

Llegar a Bielsa es llegar a casa, y recordar las vacaciones en ese paraíso que es la comarca del Sobrarbe oscense es sentirme de nuevo allí. Han pasado ya cinco meses, pero conservo el recuerdo muy vivo. Fueron unos días preciosos, como cada mes de agosto, en los que revisitamos rincones que forman parte del paisaje de mi vida, y en los que descubrimos nuevas joyas. Y es que las montañas que circundan el maravilloso Valle de Pineta son la puerta de entrada a incontables obras de arte de la madre naturaleza, que vale la pena degustar con los sentidos bien abiertos. Seguir leyendo “Añadiendo postales a los paisajes de mi vida”

Prólogo a la crónica de unas vacaciones inolvidables

El viaje de Pau y Con la vida a cuestas
‘Con la vida a cuestas’ y ‘El viaje de Pau’ en el embalse de Luna, en León.

Cuando empiezo a escribir estas líneas en la libreta es medianoche y millones de estrellas amenazan con caer, de un momento a otro, sobre mi cabeza…, aunque el techo del coche me protege.

El escenario es el mismo que hace un año, aquella noche que recuerdo como si fuera ayer, en que, apoyando la libreta sobre el volante, escribí una de las escenas más intensas de Con la vida a cuestas.

El cielo nocturno y sin luna del Pirineo Aragonés, de Bielsa, es inspirador, lo tengo más que comprobado. No sólo para escribir en un papel novelas o crónicas veraniegas como ésta, sino para escribir en la mente, montones de pensamientos que brotan de forma incontrolable.

Hace algunas noches este mismo cielo inspirador me dejaba embobado varios cientos de kilómetros hacia el Oeste, literalmente en Babia, uno de los lugares más mágicos que uno puede descubrir. Seguir leyendo “Prólogo a la crónica de unas vacaciones inolvidables”

‘El viaje de Pau’ me sigue alegrando los días

Llibreria 22 - Girona
‘El viaje de Pau’ y ‘Con la vida a cuestas’ en la Llibrería 22 de Girona.

Esta tarde he recibido un email inesperado, de esos que, al leerlo, te dibujan la sonrisa y te llenan de energía. Gema Albornoz, bloguera, poeta (muchos ya conocéis sus ‘Emociones Encadenadas’) y (atención) licenciada en Filología Inglesa, me escribía para decirme que ya había leído El viaje de Pau y que lo había disfrutado mucho. Este tipo de mensajes le alegran a uno el día, pero es que Gema lo acompañaba con una reseña completísima que me ha dejado sin palabras y que, sin más preámbulos, reproduzco a continuación:

Comienza con un deseo: “¡Buen viaje!”, expresión con la que se despide Benjamín Recacha en la nota del autor y con la que también acaba la novela. Es un canto a la libertad, a la naturaleza, a la recuperación de la memoria histórica, a la bondad. Es la búsqueda personal de una vida digna, plena y rodeada de personas que te aportan un carácter caleidoscópico por esas buenas influencias. Donde todo comienza con un encuentro casual que redirige las direcciones como si de una brújula se tratara, indicando a los personajes a dar pasos hacia el camino correcto. La naturaleza toma un papel primordial, en la que uno se redescubre a sí mismo. Seguir leyendo “‘El viaje de Pau’ me sigue alegrando los días”

‘La marmota’

Presentación de El viaje de Pau en Bielsa
La presentación de ‘El viaje de Pau’ en Bielsa fue uno de los mejores momentos de mi aventura literaria.   Foto: Lucía Pastor

El fin de semana que viene ese trocito de paraíso ubicado en la comarca del Sobrarbe, en el corazón del Pirineo Aragonés, será escenario de la novena edición de las Jornadas de La Bolsa de Bielsa, el homenaje que un grupo de republicanos sin remedio dedica cada año por estas fechas a quienes dieron su vida por defender la libertad en aquel lejano pero, sin embargo, tan vivo, tan necesariamente vivo, junio de 1938.

Ahora que he publicado mi segunda novela me hace sentir orgulloso recordar los buenísimos momentos que me ha hecho vivir la primera, El viaje de Pau, uno de los más intensos y emocionantes, sin duda, la presentación que tuve el honor de protagonizar precisamente como parte del programa de las Jornadas de La Bolsa, en el Ayuntamiento de Bielsa, hace ya un año. Un recuerdo imborrable.

En el marco de las jornadas, la Asociación Sobrarbense La Bolsa convoca un certamen literario con el objetivo de mantener muy viva la memoria histórica, en homenaje a la 43 División Republicana y a la población del Alto Aragón, que sufrió las consecuencias de una guerra terrible, y para homenajear también la belleza incontestable del marco natural, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, que fue escenario de hechos tan antinaturales. Seguir leyendo “‘La marmota’”

Una nueva oportunidad para vernos las caras

El viaje de Pau - Librería Consumició Obligatòria

En menos de tres días volveré a sentarme ante un grupo de gente dispuesta a escuchar lo que tenga que decir sobre El viaje de Pau y mi (corta aún) aventura en el mundo literario. Hay escritores que aseguran que no les gusta hablar sobre sus obras. A mí, sí. Me gusta hablar, en general; hablar y escuchar; y me gusta hablar sobre mi trabajo. Lo considero un privilegio, ya que la mayoría de gente no dispone de la oportunidad de charlar sobre su profesión con personas que acuden voluntariamente a escuchar.

La primera vez que lo hice, hace ya más de un año, disfruté, pero también sufrí por los nervios y las emociones. En junio, en Bielsa, controlé mejor las emociones y me sentí afortunado y agradecido. Más tarde, en octubre, tuve la magnífica oportunidad de dialogar sobre mi experiencia como autor ‘indie en toda una feria internacional, y me sentí comodísimo. Seguir leyendo “Una nueva oportunidad para vernos las caras”

Crónica viajera desde el paraíso (V)

Llanos de la Larri - El viaje de Pau
‘El viaje de Pau’ en uno de sus escenarios principales.   Foto: Benjamín Recacha

La primera vez que subí a la Larri tenía seis años. Era 1980, el primer verano que pasamos en el Valle de Pineta. No recuerdo casi nada de aquel día. En casa de mis padres hay una foto en la que estamos ellos dos, mi hermano y yo sentados en la hierba, y ese es en realidad el principal recuerdo que me queda de la excursión.

A la Larri la conocí como el valle de los lirios. Las primeras veces que subimos la verdad es que, por lo menos yo, no tenía ni idea de su nomenclatura oficial. Para mí era evidente que se trataba del valle de los lirios, pues estaba sembrado de ellos. Unos preciosos lirios azules que a finales de julio y principios de agosto lucían en todo su esplendor. Seguir leyendo “Crónica viajera desde el paraíso (V)”

Crónica viajera desde el paraíso (IV)

Río Yaga
‘El viaje de Pau’ en el río Yaga.   Foto: Benjamín Recacha

El verano es ya un recuerdo. Los diez días que pasé en el Pirineo Aragonés, recorriendo los paisajes que han marcado mi vida quedan lejos, aunque tenga la sensación de que fue el otro día cuando recogíamos la tienda de campaña para regresar a casa.

El 1 de septiembre publiqué la tercera crónica viajera desde el paraíso, pero dejé pendientes otras dos, que ya no puedo aplazar más porque corro el peligro de que acaben confundiéndose con las de las próximas vacaciones. Además, no va mal recrearse en momentos e imágenes tan agradables. Seguir leyendo “Crónica viajera desde el paraíso (IV)”

Crónica viajera desde el paraíso (III)

Valle de Pineta - El viaje de Pau
El Valle de Pineta, un paraíso bellísimo e inspirador.   Foto: Benjamín Recacha

Y llegó el turno de Pineta. Después de Añisclo y del ibón de Plan decidimos acercarnos al Valle de Pineta, mi lugar especial en el mundo, el que me llena el corazón de alegría, los pulmones de oxígeno y la mente de paz. Si el cerebro fuera una pantalla de ordenador, el circo de Pineta ocuparía la imagen de fondo, con sus bosques de hayas, abetos y pino negro; con sus heleros salpicando las laderas de las imponentes montañas cuyo perfil inconfundible se recorta contra el cielo; y con sus cascadas, que se derraman incansables para confluir en el saltarín río Cinca. Seguir leyendo “Crónica viajera desde el paraíso (III)”