Pesadillas

#RetoDragón

Hace unas semanas Esther lanzaba en su blog ‘Relatos Magar’ uno de esos retos tan interesantes que animan a unos cuantos blogueros aficionados a las letras a estrujarse el cerebro en busca de un texto original, que llame la atención de los lectores. En esta ocasión se trataba del #RetoDragón, consistente en escribir un relato de cien palabras inspirado en la imagen que abre el post.

Comparto el mío, al que titulé ‘Pesadillas’:

“Hadiya tenía pesadillas cada noche. Soñaba que estaba sola, en medio de la nada, rodeada de dragones que se le acercaban con lenguas sibilantes que susurraban palabras horribles. Le hablaban de destrucción, de sufrimiento, de muerte… Quería huir, pero notaba los pies anclados a un suelo negro que comenzaba a tragársela mientras los dragones se abalanzaban sobre ella mostrándole sus fauces rodeadas de cuchillas.
Entonces despertaba con un grito ahogado. Cada noche igual. Tras unos instantes de pavor, se secaba el sudor de la frente mientras se decía: “Otra pesadilla”. Hasta que volvía a escuchar el silbido de las bombas.”

Esas malditas bombas que están obligando a cientos de miles de personas a huir de su tierra, desesperadas, cargando con lo puesto, empujadas, sobre todo, por la necesidad de poner a sus hijos a salvo. Niños y niñas inocentes, indefensos, incapaces de enfrentarse a ese Mar Mediterráneo que se los traga sin compasión. Aunque la culpa no es del mar, sino de la indeferencia de los gobiernos de los Estados que les cierran las puertas, que asisten impávidos al grotesco espectáculo de esos pequeños cuerpecitos, arrastrados sin vida a nuestras playas.

Niños que no volverán a soñar con dragones, ni a temblar de miedo con el silbido de las bombas.

Si os apetece leer el resto de los relatos y votar por uno de ellos, lo podéis hacer aquí.

‘La marmota’

Presentación de El viaje de Pau en Bielsa
La presentación de ‘El viaje de Pau’ en Bielsa fue uno de los mejores momentos de mi aventura literaria.   Foto: Lucía Pastor

El fin de semana que viene ese trocito de paraíso ubicado en la comarca del Sobrarbe, en el corazón del Pirineo Aragonés, será escenario de la novena edición de las Jornadas de La Bolsa de Bielsa, el homenaje que un grupo de republicanos sin remedio dedica cada año por estas fechas a quienes dieron su vida por defender la libertad en aquel lejano pero, sin embargo, tan vivo, tan necesariamente vivo, junio de 1938.

Ahora que he publicado mi segunda novela me hace sentir orgulloso recordar los buenísimos momentos que me ha hecho vivir la primera, El viaje de Pau, uno de los más intensos y emocionantes, sin duda, la presentación que tuve el honor de protagonizar precisamente como parte del programa de las Jornadas de La Bolsa, en el Ayuntamiento de Bielsa, hace ya un año. Un recuerdo imborrable.

En el marco de las jornadas, la Asociación Sobrarbense La Bolsa convoca un certamen literario con el objetivo de mantener muy viva la memoria histórica, en homenaje a la 43 División Republicana y a la población del Alto Aragón, que sufrió las consecuencias de una guerra terrible, y para homenajear también la belleza incontestable del marco natural, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, que fue escenario de hechos tan antinaturales. Seguir leyendo “‘La marmota’”

Bajo un mismo paraguas

paraguas rojo

“Les costaba hacerse a la idea de que, por fin, después de todo lo vivido, pudieran estar caminando juntos bajo un mismo paraguas.”

Parecía que hubieran pasado años desde que se conocieron en aquel restaurante. Fueron sólo unas miradas fugaces, suficientes para que él no pudiera sacarse de la cabeza aquel rostro magnético. Ella volvió a sentir aquella noche el calor que la había abandonado tanto tiempo atrás, cuando selló la convivencia con un hombre al que no amaba. Tenían que volver a verse.

Se buscaban en las calles repletas, en los centros comerciales, en el colegio de los críos, mientras esperaban en un semáforo. Regresaron al restaurante, pero nunca coincidieron de nuevo.

En el hastío de sus vidas previsibles se coló la irracional esperanza de reencontrarse. Para él llegó a convertirse en una obsesión. Ella se refugiaba en aquella mirada cálida para soportar una realidad que detestaba.

Una mañana, una más de tantas, sintieron que el corazón se desbocaba. Bastó un instante. Ella giró la cabeza desde el andén en el momento en que el metro se ponía en marcha, y allí estaba él, con la cabeza y las manos pegadas a la ventana, y un paraguas rojo bajo el brazo. Ella se dio la vuelta y estiró la mano, como si con ello pudiera detener el convoy.

Decidió esperar, con la esperanza de que él se bajara en la siguiente estación y regresara. Los minutos se hacían eternos, tenía la respiración acelerada y sentía un golpeteo intenso en las sienes. Cuando el tren hizo su entrada en el andén contrario contuvo el aliento. Miraba nerviosa a través de cada una de las ventanas, esperando verlo bajar. No recordaba haberse sentido tan ansiosa en la vida… No era posible, no podía ser que no hubiera vuelto en su búsqueda…

Fue entonces, en el momento en que la calma resignada tomaba el lugar de la excitación frustrada, cuando vio el paraguas rojo.

La página de Facebook Mundo Palabras ha puesto en marcha un sencillo concurso literario en el que puede participar cualquiera. La única condición es construir un relato breve a partir de la situación que abre este post. El que obtenga más ‘me gusta’ será obsequiado con el libro de relatos Como tú y como yo, de la escritora y amiga Berta Carmona Fernández. Yo ya lo he leído en formato digital, y como me encantaría tener un ejemplar en papel dedicado, he hecho mi contribución al concurso.

Os animo a que participéis con vuestros propios relatos y, si os ha gustado el mío, a que lo votéis aquí.

Cuento de Navidad

Mariano Scrooge
Ojalá fuera sólo un cuento…

Un hombre joven rebuscaba en un contenedor; una anciana se ocultaba bajo una manta roída en un banco; dos niños que corrían descalzos por la acera mugrienta importunaban a los transeúntes intentando cambiar pañuelos de papel por monedas, mientras la que debía ser su madre, sentada en el suelo, pedía limosna descaradamente. Unos metros más allá, un negro exponía DVDs piratas y falsificaciones de equipaciones deportivas…

—Esto es intolerable —refunfuñaba un irritado Mariano Scrooge desde el asiento trasero de su coche blindado. Seguir leyendo “Cuento de Navidad”