Asomado al Balcón de Pineta

Monte Perdido
Feliz, a los pies del Monte Perdido.

Inauguro el 2018 en ‘la recacha’ con uno de los mejores recuerdos de 2017. Si es uno de los mejores recuerdos, por fuerza tiene que tener relación con el mejor lugar que conozco, aquel donde he pasado los mejores veranos de mi vida, donde regreso cada mes de agosto con la misma ilusión en la mirada, con las mismas ganas de llenarme las retinas de la belleza salvaje que dibujan esas montañas.

Si me conocéis un poco, ya sabéis que ese lugar mágico es el Valle de Pineta. El pasado verano pude, por fin, después de más de una década desde la última vez, encaramarme a su balcón. La subida al Balcón de Pineta y el lago de Marboré, bajo la imperturbable mirada del Monte Perdido, me acompaña desde que tengo conciencia de triscar por esas montañas. La pared en apariencia vertical que cierra el circo de Pineta ejerce sobre mí una atracción magnética que durante demasiado tiempo he tenido que ir aplazando.

Es un paisaje que hasta que uno no lo ve con sus propios ojos no se hace a la idea de lo que impone. No parece real y, sin embargo, ahí está, como resultado del capricho maravilloso de la madre naturaleza. Seguir leyendo “Asomado al Balcón de Pineta”

Crónica viajera desde el paraíso (III)

Valle de Pineta - El viaje de Pau
El Valle de Pineta, un paraíso bellísimo e inspirador.   Foto: Benjamín Recacha

Y llegó el turno de Pineta. Después de Añisclo y del ibón de Plan decidimos acercarnos al Valle de Pineta, mi lugar especial en el mundo, el que me llena el corazón de alegría, los pulmones de oxígeno y la mente de paz. Si el cerebro fuera una pantalla de ordenador, el circo de Pineta ocuparía la imagen de fondo, con sus bosques de hayas, abetos y pino negro; con sus heleros salpicando las laderas de las imponentes montañas cuyo perfil inconfundible se recorta contra el cielo; y con sus cascadas, que se derraman incansables para confluir en el saltarín río Cinca. Seguir leyendo “Crónica viajera desde el paraíso (III)”

De Riells a Sant Miquel del Fai, un paseo delicioso

Riells del Fai es uno de los pueblecitos más pintorescos y agradables del entorno de Caldes de Montbui, donde vivo. Lo descubrimos al poco de mudarnos, y de vez en cuando nos acercamos para disfrutar del aire libre. Se ubica a los pies del espacio natural que enmarcan los Cingles (riscos) de Bertí, unas imponentes y fotogénicas formaciones rocosas en cuyo entorno se pueden realizar numerosas excursiones. Entre ellas destaca la que conecta a Riells con el antiguo monasterio de Sant Miquel del Fai a través del camino de la Madella. Es un paseo delicioso, sobre todo en un día tan primaveral como el que hizo ayer. Seguir leyendo “De Riells a Sant Miquel del Fai, un paseo delicioso”

Regreso a los veranos de Pineta (III)

Circo de Barrosa
Circo de Barrosa   Foto: Benjamín Recacha

Una de las excursiones más bonitas y, sin embargo, menos conocidas, que se pueden hacer en el entorno de Bielsa es la del circo de Barrosa. Hacía como siete u ocho años que no íbamos, y como se trata de un recorrido muy accesible pensamos que a Albert, que a sus cuatro años ya nos ha demostrado sobradamente que tira mucho en montaña, le gustaría. Seguir leyendo “Regreso a los veranos de Pineta (III)”

Paseo de ¿verano? en el Montseny


Una de las excursiones más concurridas en los alrededores de Barcelona es el paseo hasta el lago de Santa Fe del Montseny. Es un recorrido muy sencillo, ideal para realizarlo con niños, y permite contemplar la riqueza natural de un espacio tan cercano a la gran ciudad. La previsión meteorológica no auguraba un buen día para inaugurar la temporada playera, así que decidimos probar suerte en la montaña, y la verdad es que se diría que además de recorrer la distancia física hasta el Montseny hemos hecho un viaje en el tiempo… al próximo otoño. Cielo bien nublado, fresquito del bueno e incluso, para terminar la jornada,  niebla cerrada, de esa que no te deja ver más allá de un par de metros. En cualquier caso, hemos disfrutado de un saludable día de montaña, desde una perspectiva ligeramente diferente de la que esperábamos, eso sí, pero bien aderezado con un excelente y nutritivo menú.

Recuerdos de Marboré

Lago de Marboré helado
Lago de Marboré helado

El lago de Marboré es uno de los parajes más mágicos que conozco. Se encuentra a casi 2.600 metros de altura, rodeado de impresionantes moles calcáreas, en pleno Pirineo Aragonés. Es un lago de origen glaciar, y lo que lo hace tan mágico es el hecho de poder encontrarlo helado en pleno verano. Ya hace algunos años que no lo visito y, teniendo en cuenta el ritmo vertiginoso al que está desapareciendo el impresionante glaciar del Monte Perdido, es posible que en esta época ya ni siquiera lo adornen los pintorescos icebergs. La foto que encabeza este artículo está tomada hace unos veinte años. Aquel verano estaba congelado casi por completo. Seguir leyendo “Recuerdos de Marboré”