Sí, amigos, los negros africanos son personas

Hace tres semanas Salvados dedicó el programa a los inmigrantes subsaharianos que intentan entrar en España saltando las vergonzosas vallas que “protegen” la frontera con Marruecos en Melilla.

No creo en las vallas ni en los muros. Los detesto. Detesto cualquier medida dirigida a separar unos seres humanos de otros, que pretenda evitar la circulación de personas al precio que sea, sin importar que se vulneren los más elementales derechos humanos, y complementando además el ya de por sí injustificable sistema de “protección” fronteriza con actuaciones de represión policial que atentan contra la vida de personas que ni siquiera son sospechosas de delito alguno… a no ser que soñar con una vida mejor sea considerado delito. Seguir leyendo “Sí, amigos, los negros africanos son personas”

Cuestión de dignidad

Desde hace ya algunas semanas cientos de personas caminan hacia Madrid, procedentes de diversos puntos de España, para converger en la gran manifestación que este próximo sábado, 22 de marzo, partirá a las 17 horas desde la estación de Atocha hacia la plaza Colón. A buena parte de esas personas poco les queda más que la propia dignidad, así que por defenderla, y la de millones de ciudadanos como ellos, como nosotros, han decidido formar parte de las bautizadas (como no podría ser de otra manera) ‘Marchas de la dignidad’. Seguir leyendo “Cuestión de dignidad”

La incomprensible crueldad humana

Viñeta Forges - Malditas guerras

No iba a escribir sobre esto. Llevo días en que no me apetece asomarme a la realidad informativa porque las náuseas que me produce son tan grandes que correría el riesgo de salpicar de vómito la blogosfera entera.

Me paso la vida enganchado a la radio, escuchando música, programas magazine, informativos y tertulias; incluso el carrusel deportivo de vez en cuando. Pero hay épocas en que mi nivel de saturación de porquería llega al límite de lo soportable y tengo que descansar. Ahora estoy en uno de esos momentos, así que escuchar a cualquiera de los indecentes que nos torea desde su trono puede desencadenar en mi interior la reacción que llenaría vuestros blogs de tropezones. Es decir, que si en mi transistor (bueno, no, que ahora ya escucho la radio con el móvil; hay qué ver la tecnología) aparece la voz de cualquier subhumano perteneciente al PP o cualquiera que defienda sus políticas antihumanas inmediatamente cambio de emisora. No me pasa únicamente con el PP, también llevo a cabo la misma operación con según qué especímenes del PSOE (cada vez más), banqueros, portavoces de la Troika y de la patronal, y, en definitiva, con cualquiera que mantenga sin rubor que estamos saliendo de la crisis. A Rajoy lo tengo vetadísimo. Es una cuestión médica. Es que veo esas cinco letras juntas y ya me pongo a sudar… Seguir leyendo “La incomprensible crueldad humana”