Castillos de arena

Castillo de arena
Foto: Benjamín Recacha

Lola vuelve a colocar el pequeño cubo boca abajo sobre la arena mojada de la orilla y lo golpea con la pala. «Ahora seguro que me sale», se dice. Pone sus manitas a los lados y empieza a levantarlo, con mucho cuidado, mientras se muerde la lengua con los labios, como hace siempre que algo requiere de su máxima concentración.

En su lento ascenso, el recipiente de plástico va descubriendo una (en apariencia) sólida torre de arena, que contrasta con los fracasados proyectos que la rodean.

—¡Sí, esta sí que se aguanta! —celebra la niña, cuya cara es la viva expresión del éxito— ¡Mira, mamá! ¡Lo he conseguido!

Irene levanta la vista del libro que está leyendo instalada en una silla plegable, a pocos metros de la orilla.

—Muy bien, pitufa. Estás hecha toda una ingeniera.

La sonrisa de su madre es toda la recompensa que Lola desea. Ella también sonríe, orgullosa por su hazaña constructiva, pero sobre todo por ver la alegría reflejada en el rostro de la mujer que configura su mundo. A los cinco años prácticamente le queda todo por descubrir, aunque hay cosas que ya sabe, como que no quiere ver triste a mamá nunca más. Seguir leyendo “Castillos de arena”

El año en que confirmé que soy escritor

Benjamín Recacha García
Tengamos un 2014 repleto de sonrisas. 🙂

Sí, también yo voy a escribir el típico artículo de balance del año que acaba y buenos deseos para el que empieza, aunque ya vaya tarde. A la mayoría de personas nos gusta echar la vista atrás para rememorar los buenos momentos, pero incluso me atrevería a decir que nos sentimos bien regodeándonos en la nostalgia y buscando justificaciones a lo que dijimos que haríamos o no haríamos y todavía tenemos pendiente. También queremos ser optimistas. Aunque las circunstancias sean negativas, en el fondo del corazón guardamos una chispa de esperanza por que las cosas vayan mejor en adelante. Seguir leyendo “El año en que confirmé que soy escritor”