De Babia a Vitoria, disfrutando de la belleza paisajística y humana

Vitoria-Gasteiz
Jardín de la muralla medieval de Vitoria, con el mural ‘La noche más corta’.   Foto: Benjamín Recacha

En estos días en que la realidad del mundo invita a meterse en una cueva y no salir en un par de décadas, echo la vista atrás y me resulta tan tentador dejarme envolver por la calidez de las vacaciones, ese viaje inolvidable por las provincias de León, Soria, Álava, Huesca, e incluso un saltito a Asturias desde Babia, que me apetece retomar las crónicas que dejé a medias hace algunas semanas.

Mientras tecleo estas líneas escucho, a través de Radio 3, el concierto que Vetusta Morla ofrece en Madrid. Su música me acompaña a menudo. Me ayudó a escribir El viaje de Pau, también parte de Con la vida a cuestas y es banda sonora habitual en ‘la recacha’. En fin, que la combinación recuerdos de vacaciones más Vetusta Morla en directo es uno de los mejores planes que se me ocurre para una noche de sábado.

Sobre el paraíso babiano he escrito ya bastante. Aunque no me cansaría de hacerlo, toca avanzar, así que hoy os voy a conducir por El Bierzo y las inabarcables tierras castellanas de camino a Vitoria, una de las ciudades más bonitas que recuerdo haber visitado. Seguir leyendo «De Babia a Vitoria, disfrutando de la belleza paisajística y humana»

Bocatas entre colores con denominación de origen

Laguna Grande - Babia
La Laguna Grande de Babia y su entorno privilegiado.   Foto: Benjamín Recacha

Si me descuido, las crónicas veraniegas acaban convertidas en cálidos recuerdos para noches de invierno junto a la chimenea (quien la tenga). Han pasado ya dos meses de mi estancia en Babia, y el poso que deja la memoria no podría ser más dulce. No quiero dejarlo pasar. Siento la necesidad de compartir aquellos momentos inolvidables y algunas de las fotos que pretendieron, con éxito moderado, capturarlos. Estaréis de acuerdo en que las instantáneas, por meritorias que sean, tienen una carencia irreparable: son incapaces de capturar sensaciones. Y os aseguro que los paisajes babianos transmiten muchas.

A la salida de Cabrillanes, de camino a Piedrafita de Babia, sale un desvío a mano derecha, hacia Las Murias y Lago de Babia, que nos lleva hasta la Laguna Grande. El coche nos deja a escasos metros del agua, en un paraje donde uno tiene la extraña impresión de hallarse aislado del mundo, aun habiendo llegado con la misma facilidad que si nos hubiésemos desplazado a un centro comercial.

El agua, las montañas forradas de verde que la circundan y las ranas, sobre todo ellas, son las absolutas protagonistas de la escena. Dicen los lugareños que cada día, al atardecer, el lago se convierte en el escenario de un espectacular concierto en “croar” mayor. Desde luego, intérpretes hay en número suficiente para que así sea. Nosotros nos conformamos con asistir a algún tímido ensayo. Seguir leyendo «Bocatas entre colores con denominación de origen»

Crónica de un viaje entre castillos y cuevas (I)

Montségur
A las puertas del castillo de Montségur, disfrutando del paisaje.

El Ariège es un departamento del sur de Francia ubicado en la región de Midi-Pyrénées que debe su nombre al río, afluente del Garona, que lo atraviesa. Cuenta con numerosos vestigios paleolíticos, entre los que destacan varias cuevas con espectaculares muestras de arte rupestre, pertenecientes a la cultura magdaleniense. También se encuentra en su territorio el popular castillo de Montségur, cuya rendición en 1244 es considerada el punto final de la religión cátara.

Antes de visitar la zona durante las vacaciones de Semana Santa conocía algunos de esos datos, pero después de haber pasado allí cuatro días fantásticos lo que destaco por encima de todo es la sorprendente belleza del paisaje. Seguro que influyó el tiempo buenísimo del que disfrutamos, pues el contraste del cielo azul y soleado con los picos blanquísimos de mi querido Pirineo era irresistible. Seguir leyendo «Crónica de un viaje entre castillos y cuevas (I)»

Crónica de una «escapadita» y otras cosas sobre cangrejos y libros

Pirineo desde l'Empordà
Prados verdes y amarillos y el Pirineo al fondo.   Foto: Lucía Pastor

Quienes habéis sido bendecidos con la dicha de la paternidad (o maternidad) convendréis conmigo que por muy feliz que sea cada segundo invertido junto a esos seres maravillosos denominados hijos, que jamás pero jamás de los jamases ponen a prueba nuestra paciencia, no viene mal de vez en cuando, aunque sea muy de vez en cuando, hacer una escapadita sin su siempre apreciada y apreciable compañía. La única condición necesaria para llevarla a cabo es tener una pareja dispuesta a ello y unos padres-canguro disponibles. En mi caso afortunadamente es así. Seguir leyendo «Crónica de una «escapadita» y otras cosas sobre cangrejos y libros»

Un minúsculo homenaje

Ayer estaba escribiendo cuando el mundo conoció la muerte de un autor que ya hace mucho traspasó la barrera de lo humano para establecerse como mito. Me hice una foto para mostrar a los amigos de Facebook el inspirador escenario donde he recargado baterías, y cuando me dispuse a hacerlo me enteré yo también de la noticia, así que se me ocurrió que la imagen podía servir de minúsculo homenaje a quien me hiciera maravillar por su capacidad de transmitir mediante simples palabras.

El silencio de la primavera

Uno de los mejores ejercicios que se puede hacer en un primaveral día como ha sido este domingo en Barcelona es salir al campo, callar y escuchar. Con un niño de cinco años lo de callar es bastante difícil, pero verle disfrutar del aire libre, de las hormigas, las mariposas, las hojas de roble que todavía alfombran el sotobosque, las margaritas, los abejorros que vuelan de flor en flor recolectando su néctar, las arañas, las nubes con sus infinitas formas… disfrutar en definitiva del descubrimiento que todavía significa para él cualquier detalle que para la mayoría de adultos pasa desapercibido es tan valioso como el más maravilloso de los silencios. Seguir leyendo «El silencio de la primavera»

De Riells a Sant Miquel del Fai, un paseo delicioso

Riells del Fai es uno de los pueblecitos más pintorescos y agradables del entorno de Caldes de Montbui, donde vivo. Lo descubrimos al poco de mudarnos, y de vez en cuando nos acercamos para disfrutar del aire libre. Se ubica a los pies del espacio natural que enmarcan los Cingles (riscos) de Bertí, unas imponentes y fotogénicas formaciones rocosas en cuyo entorno se pueden realizar numerosas excursiones. Entre ellas destaca la que conecta a Riells con el antiguo monasterio de Sant Miquel del Fai a través del camino de la Madella. Es un paseo delicioso, sobre todo en un día tan primaveral como el que hizo ayer. Seguir leyendo «De Riells a Sant Miquel del Fai, un paseo delicioso»

La belleza de las piedras milenarias de Beget

Beget es un pequeño pueblecito escondido entre las montañas de la Alta Garrotxa al que se llega a través de una estrecha y sinuosa carretera que parte desde Camprodon, en pleno Pirineo de Girona. Construido íntegramente en piedras milenarias, se encuentra perfectamente integrado en su entorno natural. La iglesia de Sant Cristòfor (siglos XI-XII) y el puente románico que permite superar una de las dos rieras que cruzan el pueblo son los dos iconos más reconocibles del lugar. Pasear degustando la belleza de sus callejuelas, sus casas y las montañas y bosques que enmarcan en todo momento el escenario es un plan inmejorable para cualquier fin de semana. Y eso es lo que hicimos el domingo, rematando la jornada con el delicioso menú que sirven en el Hostal el Forn. Generosas raciones y atención familiar, como suele ser habitual en los restaurantes de montaña, a un precio muy razonable.

El roure mil·lenari del Giol

Ombra roure Giol
Ombra del roure mil·lenari del Giol.   Foto: Benjamín Recacha

(Versión en castellano justo después de la catalana)

Sovint les sortides no programades són les que ens reserven les millors sorpreses. Això és el que ens ha succeït aquest diumenge. Volíem passar el dia en algun poblet amb restaurant per dinar-hi, però sense tenir clar on, i hem acabat descobrint un roure mil·lenari i un excel·lent lloc per menjar. Seguir leyendo «El roure mil·lenari del Giol»