Bocatas entre colores con denominación de origen

Laguna Grande - Babia
La Laguna Grande de Babia y su entorno privilegiado.   Foto: Benjamín Recacha

Si me descuido, las crónicas veraniegas acaban convertidas en cálidos recuerdos para noches de invierno junto a la chimenea (quien la tenga). Han pasado ya dos meses de mi estancia en Babia, y el poso que deja la memoria no podría ser más dulce. No quiero dejarlo pasar. Siento la necesidad de compartir aquellos momentos inolvidables y algunas de las fotos que pretendieron, con éxito moderado, capturarlos. Estaréis de acuerdo en que las instantáneas, por meritorias que sean, tienen una carencia irreparable: son incapaces de capturar sensaciones. Y os aseguro que los paisajes babianos transmiten muchas.

A la salida de Cabrillanes, de camino a Piedrafita de Babia, sale un desvío a mano derecha, hacia Las Murias y Lago de Babia, que nos lleva hasta la Laguna Grande. El coche nos deja a escasos metros del agua, en un paraje donde uno tiene la extraña impresión de hallarse aislado del mundo, aun habiendo llegado con la misma facilidad que si nos hubiésemos desplazado a un centro comercial.

El agua, las montañas forradas de verde que la circundan y las ranas, sobre todo ellas, son las absolutas protagonistas de la escena. Dicen los lugareños que cada día, al atardecer, el lago se convierte en el escenario de un espectacular concierto en “croar” mayor. Desde luego, intérpretes hay en número suficiente para que así sea. Nosotros nos conformamos con asistir a algún tímido ensayo. Seguir leyendo “Bocatas entre colores con denominación de origen”

Babia, un paraíso por descubrir

Babia
Las montañas de Babia, el cielo luminoso, el verde brillante de las praderas…   Foto: Benjamín Recacha

Lo primero que llama la atención al llegar a Babia es la belleza de sus montañas, que parecen forradas de una alfombra verde salpicada de bosques. Algunas sobresalen por encima, mostrando imponentes moles de roca. Si se llega desde León por la carretera CL-626 hay que bordear el impresionante embalse de Barrios de Luna, que nos ofrece un aperitivo de lo que nos espera algunos kilómetros y muchas curvas después.

Embalse Barrios de Luna
El embalse de Barrios de Luna nos acompaña durante varios kilómetros de enrevesada carretera. Foto: Benjamín Recacha

Superado el embalse, los pueblecitos se distribuyen a lado y lado de la vía, que discurre paralela al río Luna, “bañados” por praderas de un verde intenso donde pastan vacas, caballos, cabras y ovejas, junto a numerosas cigüeñas que a principios de agosto ya preparan su migración. Desde el aire, rapaces de todos los tamaños planean en busca de algún pequeño mamífero o reptil despistados.

Caballos - Babia
A estos bonitos caballos de La Cueta conseguimos engatusarlos con una manzana.   Foto: Lucía Pastor

El cielo, de un azul intenso, limpio, nos ilumina el camino. Dicen los expertos que el cielo de Babia es uno de los mejores del mundo para observar las estrellas. Normal. La altura, la escasísima contaminación lumínica (y de la otra), consecuencia de lo poco poblada que está la comarca, son factores que, sin duda, contribuyen a ello.

En Babia se encuentra el pueblo más alto de la provincia de León: La Cueta, situado a casi 1.500 metros sobre el nivel del mar, junto al nacimiento del río Sil. Llegar hasta esa aldea de cuento requiere invertir unas cuantas horas y (mucha) paciencia al volante. Si vais en invierno, quizás no lo consigáis. Dalmacio y Horacio Castro, los magníficos anfitriones de la Casa Rural La Cueta Alto Sil, os pueden contar unas cuantas anécdotas sobre ello. Seguir leyendo “Babia, un paraíso por descubrir”