Recordando las lecturas de 2014

Lecturas 2014
Algunas de mis lecturas durante 2014.

Mediados de marzo es quizás un poco tarde para ponerme a escribir sobre las lecturas de 2014, pero lo voy a hacer. A varios de los libros de los que hablaré a continuación ya les dediqué un merecido post en su momento, pero otros quedaron en el tintero, y algunos de ellos son lo suficientemente destacables como para dejarlos olvidados en el cajón de los textos pendientes.

El año pasado leí dieciocho libros (pensaba que habían sido más), además de un par que dejé sin acabar: La bestia del corazón, de Herta Müller, por ser incapaz de asimilar su estilo y estructura formal, y del otro no voy a decir nada porque es de una autora autopublicada con muchas lectoras satisfechas a las que no quiero enfadar.

La verdad es que tuve suerte eligiendo las lecturas porque en general me dejaron muy buen sabor de boca. Seguir leyendo “Recordando las lecturas de 2014”

Pirineo Aragonés, el paraíso triste

Pirineos, tristes montes

Mi visión sobre el Pirineo Aragonés es la de un lugar idílico, esculpido por una naturaleza salvaje y exuberante que nos brinda paisajes de una belleza sobrecogedora e inolvidable. Es la visión de quien ha veraneado allí un par de semanas, rodeado de bosques, ríos y montañas, durante treinta años. Reconozco, pues, que no es un punto de vista objetivo. Sólo conozco lo bueno. Yo no he sufrido las inclemencias de una naturaleza embelesadora, pero también implacable. Las tormentas de verano guarecido en una pequeña tienda de campaña o las caminatas bajando desde Marboré a la pradera de Pineta bajo una intensa granizada las recuerdo como emocionantes aventuras. Seguir leyendo “Pirineo Aragonés, el paraíso triste”