La ciudad de Antequera con El Torcal al fondo. Foto: Toni Cifuentes
La estancia de Pau y compañía en la provincia malagueña junto a Toni Cifuentes nos tenía reservada una última sorpresa: la visita al Torcal, un paisaje sorprendente que a tenor de las preciosas fotos que nos regala el anfitrión del libro viajero merece mucho la pena apuntar en los primeros puestos de la larga lista de destinos pendientes. Un colofón perfecto para poner punto y final a la etapa andaluza de este viaje apasionante, que entra ya en la larga recta final. Ahora toca relajarse y disfrutar del paisaje… Seguir leyendo «‘El viaje de Pau’ en El Torcal de Antequera»→
Prados verdes y amarillos y el Pirineo al fondo. Foto: Lucía Pastor
Quienes habéis sido bendecidos con la dicha de la paternidad (o maternidad) convendréis conmigo que por muy feliz que sea cada segundo invertido junto a esos seres maravillosos denominados hijos, que jamás pero jamás de los jamases ponen a prueba nuestra paciencia, no viene mal de vez en cuando, aunque sea muy de vez en cuando, hacer una escapadita sin su siempre apreciada y apreciable compañía. La única condición necesaria para llevarla a cabo es tener una pareja dispuesta a ello y unos padres-canguro disponibles. En mi caso afortunadamente es así. Seguir leyendo «Crónica de una «escapadita» y otras cosas sobre cangrejos y libros»→
Pau y compañía continúan en Antequera, conociendo su historia y su riqueza patrimonial. Tras pasear por el casco urbano y admirar varias de sus muchas iglesias y monumentos, Toni Cifuentes los ha llevado a la Antequera de sus primeros pobladores, de cuyas huellas se conservan algunos de los restos más interesantes del continente. Os dejo con una interesantísima lección de historia antigua.
Centro de recepción de visitantes de los dólmenes de Antequera. Foto: Toni Cifuentes
Una visita a Antequera no estaría completa sin acercarse a los dólmenes. A día de hoy no cuesta un céntimo contemplar estas estructuras megalíticas que son de las más importantes de toda Europa, aspirantes a Patrimonio de la Humanidad. Un centro de recepción de visitantes (al que llegamos dando un paseo con las bicis) permite coger una poquita información y ver un vídeo locutado por Kiti Mánver (actriz nacida en Antequera, ídolo local, más o menos) en el que se nos muestra el esfuerzo de la comunidad agrícola prehistórica que abrió zanjas y movió grandes piedras de toneladas de peso (ortoestatos) para levantar estos enormes monumentos en los que el significado es variopinto e incluso mágico. Pero yo voy a decir, a falta de ser un investigador (y con la credibilidad y fiabilidad que eso me aporta), que los dólmenes supusieron un hito importantísimo en la historia de la humanidad: un dolmen fue una marca territorial, una evidencia de poder económico para quienes labraron por primera vez las tierras fértiles de la Vega, bañada por las aguas de lo que hoy conocemos como río Guadalhorce.Seguir leyendo «Un viaje a la Antequera prehistórica»→
Vista panorámica de Antequera. Foto: Toni Cifuentes
El libro viajero está en la provincia de Málaga, concretamente en el municipio de Antequera, disfrutando de la hospitalidad de Toni Cifuentes, amigo de Badalona emigrante en el sur de quien ya os he hablado en varias ocasiones, pues, como yo, trata de hacerse hueco en el mundo de la literatura (es gracias a ello que lo conocí). Si todo fuera cuestión de talento no tengo duda de que él ya sería un escritor reconocido. Autotomía y El jardín de Marta son sus dos obras publicadas hasta ahora, sobre las cuales ya os he hablado (muy bien) y que vuelvo a recomendar. Por si os quedan dudas sobre su capacidad narrativa, ahí va este inmejorable paseo por Antequera…
Antequera es para verla de lejos, para subir caminando hasta alguna de sus colinas y asomarse a ella. El cerro de la Cruz es uno de los lugares más altos, visible desde cualquier lugar de la ciudad pero infrecuentado y desconocido por los turistas. Desnudo de casas, con un depósito de agua a sus pies, tiene una ermita en rehabilitación. El lugar permite a poniente ver el trazado de tejados salpicado de espadañas, la alcazaba y, al fondo, las estribaciones de la Sierra de El Torcal; a levante, la vega, roturada por huertas, enquistada de granjas, fincas y fábricas. Emergiendo de la tierra llana, en el horizonte, La Peña de Los Enamorados con su leyenda medieval del cristiano que huye con su enamorada musulmana y por miedo a que los ajusticien se lanzan abrazados desde lo más alto de la roca.Seguir leyendo «Salga el sol por Antequera»→
Pau y compañía han disfrutado del paisaje mallorquín. Foto: Enrique Urbano
Desde el 23 de febrero no teníamos noticias de Pau y compañía en este diario del libro viajero. Se ha tomado un largo descanso en un lugar ideal para hacerlo, Mallorca, pero su recorrido por España continúa. De hecho, ya ha regresado a la península y pronto nos enseñará nuevos rincones para perderse a gusto.
Hoy toca conocer qué ha estado haciendo durante este tiempo en que se ha alojado en casa de otro amigo bloguero, Enrique Urbano, quien entre sus numerosos méritos acredita el de ser un exquisito poeta, como podéis comprobar en su blog, ‘Los lunáticos son fanáticos de la luna’, y en su primer libro de poemas, Pequeña Muerte, que acaba de publicar y que aprovecho para recomendaros. Aprovecho también, por supuesto, para desearle a Enrique mucho éxito en su aventura literaria. A él, como a tantos otros/as de los que pasáis por aquí, le agradezco el haber confiado en mi primera novela.
Os dejo ya con la crónica viajera de Enrique:
Supongo que uno no es consciente de la grandeza de esta andadura hasta que la tiene entre los pies. Cuando recibí El viaje de Pau estuve alrededor de dos días espiándolo con respeto. La obra ha ido cobrando peso de manera exponencial hasta salirle cuerpo al alma que traía.Seguir leyendo «El libro viajero se toma un descanso en Mallorca»→
Una perspectiva diferente del libro viajero en su ascensión al Teide. Foto: Isa Hernández
Había quedado pendiente la segunda parte de la estancia de El viaje de Pau en Tenerife, junto a Jesús, Isa y el resto de la familia que tan bien han acogido al libro viajero. Tras el completísimo paseo por Santa Cruz de Tenerife y La Laguna la expedición se dirige al punto más emblemático no sólo de la isla, sino posiblemente de todas las Canarias, y el más alto de todo el país. Efectivamente, se trata del Teide. Atentos a la crónica de Chojesús y a las espectaculares fotos…
Dejamos atrás Santa Cruz y nos dirigimos hasta la cercana Basílica de Nuestra Señora de Candelaria, situada en el municipio del mismo nombre a la orilla del mar. En ella se encuentra la Virgen de Candelaria, «la morenita», como la llamamos los canarios. Seguir leyendo «En los dominios de Echeyde»→
Monte de Las Mercedes, con La Laguna y el Teide. Foto: Jesús e Isa Hernández
En el recorrido de El viaje de Pau por España nos había quedado pendiente su estancia en Tenerife, donde las inclemencias del tiempo impidieron durante varios días a Jesús e Isa, sus entregados anfitriones, llevarlo de paseo. Pero todo llega, incluida esta magnífica crónica viajera del amigo Chojesús, que he dividido en dos partes, y que nos descubre nuevos rincones para incorporar a la larga lista de destinos pendientes. Os dejo con ella.
Después de tener que luchar varias semanas contra los elementos, por fin pudimos salir de excursión a visitar varios puntos de la Isla de Tenerife. Escogimos la zona noreste de la Isla, puesto que la zona sur, eminentemente turística, es de sobra conocida. Seguir leyendo «‘El viaje de Pau’ en el reino de los Menceyes»→
No podría haber encontrado ‘El viaje de Pau’ un mejor compañero en Granada. Foto: Verónica Barcina
De Lucena a Granada. «Dale limosna, mujer. Que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada». Los famosos versos de Francisco A. de Icaza recogen la esencia del sentir que el visitante ocasional tiene al recorrer una ciudad que parece diseñada para el disfrute de los sentidos. La imponente presencia de la Alhambra reblandece por fuerza al más duro de los corazones, y recorrer esas calles salpicadas de tesoros y jardines a cada paso te deja la sensación de estar aprovechando cada minuto. Seguro que el sentimiento de sus habitantes es diferente. Como todas las ciudades, Granada no es sólo lo que aparece en las guías de viaje y en las fotos de los turistas. El viaje de Pau lo ha querido descubrir por sus propios medios, guiado por el ojo crítico y el espíritu literario de Verónica Barcina. No os perdáis su crónica viajera. Seguir leyendo «Granada, bella y desmemoriada»→
Han pasado ya demasiados días desde que Pau y compañía nos enseñaban sus andanzas por la preciosa isla de Gran Canaria acompañados por María, anfitriona del libro viajero durante su estancia en Santa María de Guía. El siguiente destino era Tenerife, donde Jesús y su familia lo esperaban con los brazos abiertos. Lástima que el cielo tinerfeño haya decidido transmutarse en irlandés y durante días y días no haya ofrecido más que agua, niebla y viento a los invitados. Pronto podremos degustar las aventuras por la isla que corona ese coloso llamado Teide de un Pau cuya mochila rebosa ya de experiencias inolvidables. Vaya esta preciosa foto como adelanto.
Otra perspectiva del libro viajero, saludando al Teide. Foto: Isa Hernández
Pero el viaje no para, así que mientras el amigo Chojesús cocina su crónica viajera por la cuarta y última Isla Afortunada de este maravilloso recorrido, El viaje de Pauya ha tenido tiempo de visitar un nuevo enclave del que ahora su ilustre anfitriona, Verónica Barcina, nos da buena cuenta. Se trata de la cordobesa ciudad de Lucena, primera parada andaluza de esta aventura. Muchos de los habituales de ‘la recacha’ ya conocéis a Verónica, Verbarte, y su blog Apalabrado, donde analiza con claridad meridiana y pluma lúcida la realidad sociopolítica que nos envuelve. Esa misma pluma brillante es la que nos cuenta qué han encontrado Pau y compañía en la histórica villa cordobesa. Seguir leyendo «El libro viajero aterriza en la cordobesa villa de Lucena»→
El puente románico visto desde el río. Foto: Benjamín Recacha
Iglesia románica de Sant Cristòfor. Foto: Benjamín Recacha
La iglesia de Sant Cristòfor, desde el puente románico. Foto: Benjamín Recacha
Una de las calles de piedra de Beget. Foto: Benjamín Recacha
Beget está perfectamente integrado en su entorno natural. Foto: Benjamín Recacha
Otra vista de la fotogénica iglesia de Sant Cristòfor. Foto: Benjamín Recacha
Beget es un pequeño pueblecito escondido entre las montañas de la Alta Garrotxa al que se llega a través de una estrecha y sinuosa carretera que parte desde Camprodon, en pleno Pirineo de Girona. Construido íntegramente en piedras milenarias, se encuentra perfectamente integrado en su entorno natural. La iglesia de Sant Cristòfor (siglos XI-XII) y el puente románico que permite superar una de las dos rieras que cruzan el pueblo son los dos iconos más reconocibles del lugar. Pasear degustando la belleza de sus callejuelas, sus casas y las montañas y bosques que enmarcan en todo momento el escenario es un plan inmejorable para cualquier fin de semana. Y eso es lo que hicimos el domingo, rematando la jornada con el delicioso menú que sirven en el Hostal el Forn. Generosas raciones y atención familiar, como suele ser habitual en los restaurantes de montaña, a un precio muy razonable.