El libro viajero regresa a casa cargado de recuerdos

Libro viajero - El viaje de Pau
El libro viajero ha vuelto a casa cargado de recuerdos imborrables.

He escrito más de una vez sobre la buena gente que habita este mundo virtual aparentemente tan frío y lejano, en el que es tan fácil guardar las distancias pero también tocar las narices sin miedo a represalias. En mi caso (hasta ahora) he tenido la fortuna de evitar a los tocanarices y, en cambio, encontrarme con montones de personas encantadas de mostrarse cercanas y de ayudar, de la forma que sea: con un simple mensaje de ánimo o participando en todo tipo de iniciativas. Reitero lo dicho en innumerables ocasiones: a la gente le gusta sentirse bien, nos gusta alegrarnos por los demás. Seguir leyendo “El libro viajero regresa a casa cargado de recuerdos”

El libro viajero se toma un descanso en Mallorca

Mallorca - Sa Ràpita
Pau y compañía han disfrutado del paisaje mallorquín.   Foto: Enrique Urbano

Desde el 23 de febrero no teníamos noticias de Pau y compañía en este diario del libro viajero. Se ha tomado un largo descanso en un lugar ideal para hacerlo, Mallorca, pero su recorrido por España continúa. De hecho, ya ha regresado a la península y pronto nos enseñará nuevos rincones para perderse a gusto.

Hoy toca conocer qué ha estado haciendo durante este tiempo en que se ha alojado en casa de otro amigo bloguero, Enrique Urbano, quien entre sus numerosos méritos acredita el de ser un exquisito poeta, como podéis comprobar en su blog, ‘Los lunáticos son fanáticos de la luna’, y en su primer libro de poemas, Pequeña Muerte, que acaba de publicar y que aprovecho para recomendaros. Aprovecho también, por supuesto, para desearle a Enrique mucho éxito en su aventura literaria. A él, como a tantos otros/as de los que pasáis por aquí, le agradezco el haber confiado en mi primera novela.

Os dejo ya con la crónica viajera de Enrique:

Supongo que uno no es consciente de la grandeza de esta andadura hasta que la tiene entre los pies. Cuando recibí El viaje de Pau estuve alrededor de dos días espiándolo con respeto. La obra ha ido cobrando peso de manera exponencial hasta salirle cuerpo al alma que traía. Seguir leyendo “El libro viajero se toma un descanso en Mallorca”