Domingo, 5 de julio de 2015

Firmando en Consumició Obligatòria
Dedicando un ejemplar de ‘El viaje de Pau’ en la librería Consumició Obligatòria.

Hola, Toni.

Antes de nada, felicidades por haber sido seleccionado finalista de nuevo en el certamen María Carreira. Al final acabarán cayendo los premios gordos, y más con todo lo que estás escribiendo. Yo este año me he animado a participar en tres convocatorias; a ver si en alguna consigo al menos ser seleccionado entre la terna final. De todas formas, no es algo que me quite el sueño, aunque si cayera algo por supuesto que estaría muy contento.

Me alegré de recibir tu carta el otro día, con la que dabas inicio a esta segunda temporada de intercambio epistolar de inquietudes y experiencias literarias. Muy pronto pondremos a disposición de millones (tirando por lo bajo) de lectores la recopilación de la primera temporada, que va a ser mucho más que una simple recopilación. Has avanzado mucho trabajo para darle forma al libro, y ya puedo decir, sin lugar a dudas, que va a quedar estupendo, y más que eso, me atrevo a pronosticar que va a ser un trabajo muy interesante, sobre todo para quienes buscan su espacio en el mundo editorial o, sencillamente, sueñan con escribir y publicar, de forma independiente o no, un libro.

Queda mal que yo lo diga, pero después de revisar las cartas y artículos que vamos a incluir, la conclusión es que hemos reunido un material muy completo, del que podemos sentirnos orgullosos. Ale.

Con esta primera carta por mi parte tras la publicación de Con la vida a cuestas no sólo pretendía hacernos un poco de publicidad, sino repasar también algunas de las buenas cosas que me han seguido pasando.

En los comentarios a tu carta escribía que he llegado a un grado de serenidad mental (quizás pueda considerarse madurez) que me lleva a estar convencido del camino que he elegido, a estar seguro de que algún día llegaré a ganarme la vida con las letras. No tengo prisa, así que no me marco plazos. Lo que realmente me importa, como sabes, es disfrutar del camino.

Total, que ya le estoy dando vueltas a mi próxima novela, y aunque este calor insoportable me derrite las ideas, incluso he escrito ya algunas líneas y apuntes de los personajes. Finalmente me he decantado por la historia policíaca que va a protagonizar el inspector García, uno de los personajes secundarios más peculiares de Con la vida a cuestas. Va a ser el proyecto más complicado en el que me haya embarcado hasta ahora, pero confío en que sabré afrontar el reto.

Hace un año ya de aquella primera carta en la que exponía mis dudas sobre si tenía sentido seguir adelante. Estaba algo desmoralizado por ver que tanto esfuerzo apenas obtenía recompensa. Hoy sé que todo lo que he hecho tiene sentido y vale la pena. Vender libros es secundario, y aunque entonces quería creerlo pero en el fondo me costaba asumirlo, tener clara esa premisa es fundamental para seguir avanzando con la mente libre de interferencias.

Hoy, con una segunda novela publicada, no siento la presión por colocarla en librerías y conseguir lectores a toda costa. Y, sin embargo, ello no significa que renuncie a venderla, claro que no. La cuestión es que no quiero dedicarle esfuerzos extra que prefiero invertir en crear.

Viendo las estrategias que utilizan otros autores independientes, muchas de las cuales en mi opinión son casi miméticas y me atrevo a decir que poco efectivas, he optado por un camino alternativo, demasiado idealista quizás, y puede que bastante ingenuo: aspiro a que los lectores lleguen a mis novelas porque les guste lo que lean en este blog y en las redes sociales.

No es un planteamiento nuevo, simplemente me reafirmo en él porque la alternativa, dar la vara en las redes, no creo que me resultase. Somos demasiados los que pretendemos lo mismo y he comprobado que la gente suele responder menos cuando publico cosas sobre mis libros que cuando escribo reflexiones sobre literatura, el sector editorial (aunque sean basadas en mi experiencia personal) y temas de actualidad. Hay una sobresaturación de propuestas, de modo que es perfectamente comprensible que aunque la gente se alegre de mis avances, no esté pendiente de y aplaudiendo cada nueva publicación.

Hay algunas cosas que no quiero que se me pase comentar. La primera, que Con la vida a cuestas ya ha llegado a uno de sus escenarios principales: la Casa Rural La Cueta – Alto Sil, en plena comarca leonesa de Babia, que me inspiró la segunda parte de la novela. Me atreví a enviársela a la familia que regenta el negocio, consideré que era lo justo tras haber tomado prestado su hogar, incluso a ellos mismos (aunque son personajes ficticios, para crear a Ana, Pedro y Marga tomé como referencia a los habitantes reales de la casa que tan bien nos atendieron hace ya ocho años; pero cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia), sin pedirles permiso.

Hace un par de días contactaron conmigo para agradecerme el regalo y transmitirme su alegría por haber decidido localizar parte de la historia en su casa. Además, compartieron esta publicación en su página de Facebook:

Cosas como ésta tienen un valor tan grande para mí que ningún éxito comercial se le puede equiparar. Lo digo como lo siento.

Hablando de éxito comercial, ya sabes que la plataforma Kobo está contando con El viaje de Pau para la promoción veraniega de su nuevo lector digital, el Aura H2O, y sabes que la experiencia está resultando un sorprendente éxito de ventas porque no paro de difundirlo en mis redes sociales (sí, yo era el que decía que no me gusta dar la vara). No sé cuántos dispositivos habrá vendido hasta ahora Kobo en las tiendas Media Markt donde está vigente la oferta, pero sí puedo decir que esa visibilidad ha propiciado que unos cuantos usuarios de la plataforma hayan decidido adquirir el ebook de mi novela pagando, hasta el punto de llevarlo a lo más alto en un par de rankings de ventas, donde se ha mantenido durante un par de semanas. Estos últimos días ha bajado un poco, pero tengo la esperanza de que en el mes que aún queda de promoción se animen nuevos lectores. Quizás si lo leen y les gusta decidan descargarse también Con la vida a cuestas. Alguno lo ha hecho ya.

'El viaje de Pau' - Promoción de Kobo en Media Markt
El nuevo lector de Kobo, con ‘El viaje de Pau’, en Media Markt.

Con esta colaboración no me voy a hacer rico ni famoso, pero ya puedo decir que, desde luego, ha cumplido de sobras el objetivo que me planteé al aceptarla: lograr más visibilidad. Seguramente en un grado bastante ínfimo, pero las hormigas, aunque a pasos muy cortos, avanzan, ¿verdad?

La cuestión es que esa percepción que se va afianzando en mi cerebro, que me dice que los lectores cada vez se fijan menos en el sello editorial de los libros, es decir, que les da igual si son autopublicados o no, parece que, al menos en Reino Unido se está confirmando. Eso es lo que afirma un informe de Nielsen Books UK Research del que se hace eco ‘Actualidad Editorial’ en este interesante artículo. No sé en qué medida, pero apuesto a que por lo menos en lo que se refiere a los hábitos de los lectores es bastante extrapolable al mercado español. Y me alegro de que así sea. No me cansaré de insistir en que hay un buen puñado de autores independientes que merece la pena leer, porque escriben bien y porque miman su trabajo para poner en circulación productos de la máxima calidad.

Para terminar, un par de “noticias” más. Esta semana se puso en contacto conmigo Adrià, el hiperactivo librero que continuamente está ideando y participando en iniciativas para dinamizar el ambiente cultural ya de por sí bastante dinamizado del barcelonés distrito de Gràcia. En Consumició Obligatòria los libros entran y salen a muy buen ritmo. Son principalmente de segunda mano, pero él está empeñado en aportar su granito de arena para que los indies tengamos una oportunidad, así que ha reservado un espacio en las estanterías para “nosotros”. El caso es que me pidió que, cuando pudiera, me acercara para dedicarle un ejemplar de El viaje de Pau a Manel, un buen cliente, pero, sobre todo, un lector empedernido. Y eso hice el viernes, encantado de la vida, como atestigua la imagen que abre esta carta.

Ya hemos hablado sobre la relativa importancia que tiene tener presencia en las librerías. Es importante, sin duda, siempre que el librero decida implicarse. No tiene por qué hacerlo, ya que dispone de miles de volúmenes para vender, de modo que incluir los libros de un autor independiente entre sus recomendaciones no es lo habitual. Así que, como imaginarás, toparme con gente como Adrià ha sido una suerte.

Y acabo con el nuevo booktrailer de Con la vida a cuestas. Lorena no pudo resistirse a presentarlo el viernes de madrugada en su blog. Claro, lo protagoniza ella. La realización es casera, casera. Vamos, que soy muy consciente de que no tengo el más mínimo futuro como realizador. Está grabado con la cámara de mi poco sofisticado teléfono móvil, la “actriz” es Lucía, mi pareja, y las piernas que salen correteando pertenecen a Albert, mi hijo. La ilustración corresponde al cuadro que ocupa la mayor parte de la cubierta, obra, evidentemente, de mi hermano Fran.

 

Tengo que hacer dos agradecimientos especiales: al músico Vicente Bueso, cuyo proyecto Science Teheran lo descubrí cuando buscaba banda sonora para los fragmentos de voz que complementan el ebook de la novela. El caso es que he vuelto a utilizar su tema ‘Melliflous I’ en el booktrailer.

El segundo agradecimiento es para Mamen, La chica de los jueves, cuyos textos son una de mis debilidades (y la de otras casi 15.000 personas que la siguen en Facebook). Su popularidad en la blogosfera está subiendo como la espuma y eso, sin duda, la va a ayudar mucho a que su inminente primer libro de relatos vaya a ser un éxito. Cuando eso ocurra podré presumir de que es ella quien pone voz a las reflexiones de Lorena.

Sabes que mi experiencia con las personas que he ido conociendo gracias a la red no podría ser más positiva. El potencial para que surjan complicidades y colaboraciones interesantes y constructivas es infinito, también para encontrarte con quienes no desaprovechan la oportunidad de sacar tajada. Últimamente me han contactado en Twitter, por ejemplo, con el único fin de que publicite la novela de un desconocido, y ayer me encontré con un comentario aquí mismo de alguien que, aprovechando la crítica negativa que le hice a Ofrenda a la tormenta, me “vendía” su thriller ambientado en el País Vasco, por supuesto, incomparablemente mejor que la obra de Dolores Redondo.

En el blog de La chica de los jueves abundan los comentarios que firman con el enlace a la página de la visitante (la audiencia es sobre todo femenina). Se hace difícil determinar quiénes no lo hacen únicamente con la esperanza de pescar algún click, puesto que cada artículo lo leen miles de personas.

Todos queremos visibilidad. El océano Internet es tan inmenso que conseguir un poquito de atención se convierte en misión casi imposible, así que está repleto de navegantes que van picando aquí y allí, a ver si hay suerte. A mí me cuesta mucho tener esa mentalidad tan agresiva. No va conmigo, no me siento cómodo en ese papel, así que prefiero con mucho la interacción sincera. Me gusta colaborar con otras personas que demuestran la misma honestidad y pasión que yo por sus proyectos. Y, la verdad, la sensación que tengo es que por el momento he recibido mucho más de lo que he dado.

Si algún día llego a ganar dinero con mis libros tengo unas cuantas cenas que pagar. Lo haré con mucho gusto.

¿Italiano, chino, japonés, mexicano, árabe, griego… Mc Donald’s (no, por favor)?

¡Un abrazo!

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4 thoughts on “Domingo, 5 de julio de 2015

  1. Retomamos con fuerza. Me quedo, por ahora, con eso que dices de que te vas a centrar en escribir y eso va a suponer la mayor parte de tus esfuerzos. Yo siempre he tenido dudas y mala conciencia al pensar en lo poco que promocionaba mis propios libros. Pero si tú dices que vas a dejarlo un poco de lado, entonces puedo respirar un poco más tranquilo. Siempre he creído que había que escribir mucho y bien para terminar asomando la cabeza, dejar que las cosas se asienten y esperar la oportunidad, pero últimamente también estoy considerando a las editoriales pequeñas como algo tentador. Me refiero a las que empiezan con fuerza y ganas de meterse en el mercado con nuevos productos, que están abiertas a nuevas propuestas y todo eso. Creo que pueden ser un perfecto aliado para el escritor. Ahora mismo estoy rebuscando entre un buen puñado y es difícil encontrar aquellas serias que, además, se ajusten al género que uno busca. Pero las hay, y me parece que merecen que les demos una oportunidad, aunque se lleven una parte substancial de los beneficios.:-P Si lo hacen bien, salimos ganando todos. O eso creo… Ahora estoy en esas, lo cual no quiere decir que dentro de unos meses cambie de opinión. Te responderé pronto, si este calor asfixiante me lo permite. ¡Un abrazo!

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