Un ejercicio de humildad literaria

Cañón del río Sil
Mis novelas son como ríos, en los que el cauce principal se va nutriendo de los afluentes que son las tramas de los personajes secundarios. La foto está tomada en el Cañón del Río Sil, en agosto de 2016.

Me han llegado las primeras críticas de los lectores cero a los que envié Días de arañas, buitres y ovejas, mi última novela.

De quienes me han escrito, cuatro ya la han leído entera y otros cuatro llevan más o menos la mitad.

La valoración general es muy positiva, no tanto porque les haya gustado como por la cantidad de comentarios y sugerencias que me hacen.

Contar con lectores cero sólo tiene sentido si estás dispuesto a que destripen tu obra y la cuestionen con la misma libertad que si la hubieran escrito ellos. Es un ejercicio muy sano de honestidad por parte del lector y de humildad por parte del autor, quien debe abrir la mente de par en par para sacar provecho del trabajo desinteresado y nada sencillo de quienes leen con ánimo de contribuir a la mejora de la obra. Seguir leyendo “Un ejercicio de humildad literaria”

Sábado, 2 de enero de 2016: aceptar las críticas

http://oleismos.blogspot.com.es/
http://oleismos.blogspot.com.es/

Hola, Toni.

Te dije que te escribiría antes de fin de año, pero ya ves que se me ha hecho tarde. Tocaría el típico post de balance y de buenos propósitos para 2016 (que lo haré), pero antes quiero tratar sobre un tema literario que me quedó pendiente y no voy a posponer más: las opiniones, valoraciones, críticas sinceras, que no necesariamente negativas ni positivas.

Es una cuestión que ha ido apareciendo en nuestras cartas, pero me apetecía abordarla de forma más extensa porque creo que, sobre todo entre los “nuevos” escritores, existe poca cultura de la aceptación de la crítica no elogiosa.

A ver, a mí me gusta leer comentarios positivos de mis libros. Nunca me tiraré el pegote de decir que a las buenas críticas no les hago caso porque de las que verdaderamente se aprende es de las negativas. Aun siendo en parte cierto (y es una reflexión algo recurrente entre mis artículos sobre escritura), tengo la firme convicción de que todo autor escribe para ser leído y que su principal objetivo, además de expresar aquello que lo empuja a crear, es gustar. Seguir leyendo “Sábado, 2 de enero de 2016: aceptar las críticas”