El ‘clandestino’ Quique Macías desafía a la Ley Mordaza en Barcelona

Clandestino - Quique Macías
El iluminado del fondo es el clandestino Quique Macías. Como no se le distingue la cara, si lo vienen a buscar siempre puede endiñarle el marrón a otro. Foto: Willy

«Gracias a la Ley Mordaza, a un humorista le pueden caer de dos a siete años por hacer chistes. Por eso hago Clandestino aquí, en un bar, en vez de en un teatro. Porque aquí os tengo a todos en una lista, y si me llega una denuncia, sólo tengo que ir uno por uno hasta dar con el chivato cabrón».

Malos tiempos para el humor, para lo políticamente incorrecto, para la libertad de expresión en general. Malos tiempos estos en los que un humorista se tiene que andar con pies de plomo porque siempre puede haber alguien entre el público con la piel demasiado fina o, simplemente, con ganas de tocar las narices.

Pero si algo convierte al humor en invencible, es su capacidad de adaptarse a cualquier situación, de aprovechar la más mínima grieta en el muro de la intransigencia para hacerse más poderoso.

La Ley Mordaza es la excusa que Quique Macías ha utilizado para lanzarse a la piscina del que espera sea su primer montaje permanente en Barcelona, en el  Mediterráneo de la calle Balmes, un local ideal para el tipo de espectáculo que protagoniza el irreverente monologuista vallisoletano. Continue reading “El ‘clandestino’ Quique Macías desafía a la Ley Mordaza en Barcelona”