Centrifugando recuerdos (VIII)

La historia de Luis y Sara llega ya a la octava entrega. La verdad es que con cada nuevo capítulo disfruto más escribiendo, así que aún queda mucho por delante.

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carretera Imagen libre de derechos obtenida en pixabay.com

(La primera parte la puedes leer aquí, la segunda, aquí; la tercera, aquí; la cuarta, aquí; la quinta, aquí; la sexta, aquí; y la séptima, aquí).

Es la primera vez que Luis se siente empujado por una decisión tan firme. Loca, absurda, con todas las posibilidades de fracasar, pero le da igual. En la cabeza tiene una única idea, que ha acabado por desalojar la melancolía amarga que lo tenía atrapado. De golpe Ella ya es sólo agua pasada, sin capacidad para condicionar su vida. ¿O sí? ¿O quizás precisamente para demostrarse que ya no lo hace se embarca en una aventura tan irracional?

Al volante del viejo Ford Focus Luis tiene mucho tiempo para pensar. El viaje desde el Pirineo hasta Granada es muy largo. Tendrá que parar por el camino, a no ser que pretenda conducir de madrugada. Sara…

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Centrifugando recuerdos (VII)

Tras una pausa más larga de lo habitual, llega la séptima entrega de ‘Centrifugando recuerdos’. Para compensar la espera, el capítulo es bastante más largo que los anteriores. Podéis leer los anteriores en ‘Salto al reverso’.

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(La primera parte la puedes leer aquí, la segunda, aquí, la tercera, aquí, la cuarta, aquí la quinta, aquí y la sexta, aquí).

Sara entra en el restaurante del área de servicio con la atención puesta en localizar las señales que conducen a los lavabos. Necesita cambiarse de camiseta y lavarse la cara. Cuando se cierra la puerta automática tras ella siente que ha pasado de golpe del desierto del Sáhara a la Antártida. El aire acondicionado escupe rachas de aire polar que, ahora que lleva el pelo recogido, le congelan la nuca. «De aquí a la pulmonía sólo hay un paso», piensa mientras se aparta de la corriente helada. El sudor de la espalda ha empezado a secarse y se le eriza el vello de los brazos.

Enseguida localiza el incesante tráfico humano que va y viene de…

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La huida

bosque

Llevaba huyendo toda la noche. Le dolían todos los músculos. Necesitaba tomar aire, así que se detuvo por fin. Sería sólo un momento. Se dio cuenta de que estaba amaneciendo.

Había llegado al límite del bosque y ante él se abría una amplia llanura salpicada de arbustos. Era un terreno peligroso, pues lo dejaba expuesto a la jauría humana que ansiaba acabar con él, como había hecho con toda su familia, a sangre fría, con saña, sin remordimientos.

El instinto de supervivencia lo empujaba a huir, a seguir corriendo sin mirar atrás, pese a la tentación de rendirse. Su mente se empeñaba en reproducir sin pausa las escenas de sangre y muerte que lo atormentaban desde el atardecer, y que lo harían durante el resto de su vida. Quizás no fuera mucho tiempo más. Después, oscuridad y silencio. Seguir leyendo «La huida»

Centrifugando recuerdos (VI)

Sexta entrega ya de Centrifugando recuerdos, la novela que voy publicando semanalmente (casi a la vez que la voy escribiendo) en ‘Salto al reverso’. Le estoy cogiendo cariño a esta historia, así que creo que va a ir para largo.

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Río Yaga Foto: Benjamín Recacha

(La primera parte la puedes leer aquí, la segunda, aquí, la tercera, aquí, la cuarta, aquí y la quinta, aquí).

Luis sale del bar en estado de shock. Está desorientado y le cuesta razonar. Su cerebro evoca la noche anterior, los ojos de Sara clavados en los suyos, con su mirada triste, la reconfortante sensación de los dedos de ella entre los de él. Y por debajo, como una imagen impresa en una hoja tapada por otras, vislumbra otra mirada, decepcionada, la de quien lo fue todo para él… Pero no, esa imagen ya no le interesa, la que lo hace estremecerse de nuevo es la de Sara, tan próxima sólo unas horas antes y que ahora, sin saber por qué, se ha esfumado.

Luis se deja llevar por sus pies bajo un sol ardiente y luminoso que contrasta con el frío gris…

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Centrifugando recuerdos (V)

Quinto episodio de la novela por entregas (ya puedo decir que acabará siendo una novela) que publico semanalmente en ‘Salto al reverso’. Creo que la cosa se está poniendo interesante…

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Amanecer Imagen libre de derechos descargada en pixabay.com

(La primera parte la puedes leer aquí, la segunda, aquí, la tercera, aquí, y la cuarta, aquí)

Durante unos segundos Sara y Luis bucean en la mirada del otro. Él nota la excitación que precede a los momentos dignos de recordar. Ella está relajada. Las lágrimas de hace unos minutos ya son historia. Luis se acerca, y cuando los labios están a punto de encontrarse Sara se vuelve para mirar las estrellas. «¿Por qué no?», se pregunta, pero no obtiene respuesta. Luis se queda en la misma postura, frustrado.

—¿No era ese el deseo? —pregunta él.

Ella no contesta enseguida. Tiene la vista fija en la Osa Mayor. El titileo de las estrellas le sigue pareciendo cosa de magia.

—Aún me estoy arrepintiendo de la última vez que besé a alguien —murmura.

—¿Cómo se llamaba el “gilipollas”?

Sara sonríe en…

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Centrifugando recuerdos (IV)

Cuarto episodio del relato que voy publicando en ‘Salto al reverso’. Ya tengo bastante claro que acabará convirtiéndose en novela por entregas.

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Estrella fugaz Imagen libre de derechos descargada en pixabay.com

(La primera parte la puedes leer aquí, la segunda, aquí, y la tercera, aquí)

Durante un par de minutos fuman en silencio, mirando al río sin verlo, cada uno inmerso en su memoria. Entonces Sara suelta una última bocanada, apaga con parsimonia el cigarrillo contra la valla y deja la colilla encima. Luis, en cambio, tira la suya al vacío.

—Eso es. —Sara le lanza una mirada de reproche—. No sé qué extraño mecanismo mental os hace creer que las colillas no son basura.

«Mierda».

—Eh… Vaya… Tienes razón. La verdad es que lo hago sin pensar.

—Ya, y seguro que cuando vas por la montaña y te sientas a descansar o a comer no te importa estar rodeado de ellas.

«Esto no va bien».

—Bueno, perdona. Esa ya no la voy a poder recuperar, pero te prometo que no…

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Centrifugando recuerdos (III)

Tercera entrega del relato (ya puedo decir que largo) que estoy publicando semanalmente en ‘Salto al reverso’. Sara y Luis ya se han instalado cómodamente en el amplio hogar para personajes literarios que habita en mi caótico cerebro.

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Luna llena Imagen libre de derechos descargada en pixabay.com

(La primera parte la puedes leer aquí, y la segunda, aquí)

Luis se detiene al salir del bar. Respira hondo mientras mira en torno, sin fijarse en nada en concreto. «A las once», se repite nervioso. Ha refrescado. Se frota los brazos un momento y abre la cremallera de la pequeña mochila en busca del paquete de tabaco y el mechero. Con la primera calada expulsa también parte de la ansiedad que lo domina desde hace un rato. La luna llena empieza a asomar tras las montañas. «Vamos allá».

Se dirige a la tienda de campaña en busca de una camiseta limpia, una sudadera, y se cambia de calcetines y calzado previo paso por el baño, donde también se cepilla los dientes. «¿Y si nos besamos?», es uno de los disparatados pensamientos que lo asaltan.

A las once vuelve a estar…

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Centrifugando recuerdos (II)

Segunda entrega del relato que iré publicando semanalmente (más o menos) en ‘Salto al reverso’. A ver cuánto da de sí…

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Cascada del Cinca Foto: Benjamín Recacha

(La primera parte la puedes leer aquí)

El sonido del agua cayendo furiosa por la montaña le relaja. Ya ha comprobado que sentarse junto a un arroyuelo de aguas saltarinas no le basta; al contrario, le produce nostalgia, y Luis no quiere ponerse nostálgico, en su caso cualquier tiempo pasado fue peor. Eso es lo que quiere creer.

Después de salir del cuarto de la lavadora, dejó la bolsa de la ropa y se fue a andar siguiendo el curso de un riachuelo de aguas cristalinas. Era agradable adentrarse en el bosque de ribera, disfrutar de la naturaleza en calma, acompañado únicamente por el vuelo de los insectos y de los pajarillos, que además ponían la banda sonora. Parte de ella, al menos. La otra parte correspondía al sonido del agua deslizándose sobre las piedras, en una coreografía y una frecuencia casi hipnóticas. Luis se sentó…

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Centrifugando recuerdos (I)

Tras casi un mes de silencio (he estado de vacaciones), regreso con la primera entrega de un relato para ‘Salto al reverso’, en parte inspirado por un par de situaciones vividas durante estos días de viaje. La realidad, al menos en mi caso, acostumbra a ser una buena fuente de inspiración para crear ficción. Espero que os guste.
Aprovecho el regreso para informaros de que Memorias de Lázaro Hunter: los caminos del genio está en promoción en Amazon. Durante todo este martes aún podéis descargarlo de forma gratuita: https://www.amazon.es/dp/B01FW23GA6, https://www.amazon.com/dp/B01FW23GA6.
También os recuerdo que continúa vigente la oferta veraniega de mis libros en papel: https://benjaminrecacha.com/2016/07/19/en-verano-no-des-vacaciones-a-tus-libros-leelos/.
Os dejo ya con la «centrifugadora de recuerdos»…

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Imagen libre de derechos obtenida en pixabay.com Imagen libre de derechos obtenida en pixabay.com

La lavadora todavía no ha acabado. Su primera reacción es marcharse, pero el número cinco en la pantallita hace que lo reconsidere. «Sólo son cinco minutos. Puedo esperar aquí», se dice.

El primer minuto lo pasa de brazos cruzados frente a la máquina, pero sus cansadas piernas le recuerdan que le espera otra agotadora jornada sirviendo mesas, barriendo, preparando cafés, limpiando cuartos de baño y atendiendo cualquiera de las habituales peticiones surrealistas que van incluidas en su esmirriado sueldo.

«El año que viene no vuelvo», se repite una vez más mientras se agacha hasta que la puerta de carga de la lavadora le queda delante de la cara. Una chorreante camiseta parece suplicarle auxilio desde el interior, mareada por tantas vueltas.

Enseguida Sara queda hipnotizada por el baile sumergido de su ropa. El programa no ha alcanzado aún el centrifugado, de modo que…

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El apagón

Ayer tuve una idea que me pareció interesante para escribir un relato, con la televisión, la dependencia que tenemos como sociedad respecto a ese aparato, como hilo argumental. Lo acabo de publicar en ‘Salto al reverso’. Es una fábula con mensajes muy evidentes. Espero que os guste.
Lo que también espero es que, en la medida de vuestras posibilidades, contribuyáis a la supervivencia de la revista digital y a hacer posible su publicación en papel. Nos hallamos en plena campaña de crowdfunding, muy lejos aún del objetivo que haría viable el proyecto.
Os pido que le echéis un vistazo al siguiente enlace: https://fondeadora.mx/projects/saltoalreverso, y que si consideráis que ‘Salto al reverso’ merece la pena, aportéis lo que podáis y/o difundáis entre vuestros contactos.
¡Muchas gracias!

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Foto: Benjamín Recacha Foto: Benjamín Recacha

El día que la televisión dejó de emitir, millones de personas no se movieron del sofá ni apagaron el aparato. Esperaban a que volviera la señal. Quedarse sin aquel miembro de la familia —para muchos, el único—, cuya insistente existencia de hecho hacía más llevadera la vida familiar, resultaba del todo inconcebible.

Desde bien temprano las centralitas telefónicas de las principales cadenas quedaron colapsadas, las redes sociales se inundaron de mensajes cargados de indignación o desesperados, pero la mayoría de televidentes se limitó a esperar, presas de la incredulidad y de un nerviosismo creciente.

Nadie sabía qué estaba pasando. Los responsables políticos hacían preguntas, pero los técnicos no tenían respuestas más allá de vagas conjeturas.

Al final de la jornada cientos de personas se concentraron en las plazas de algunas ciudades para protestar. Hubo quien, espoleado por la indignación, llegó a montar alguna tienda de campaña.

De…

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