Jesús no me quiere para ser un rayo de sol

Mujercitas, Farenheit 451 y Kurt Cobain. Un cóctel surrealista que da como resultado un nuevo ejercicio de los ‘Insectos comunes’. Apuesto a que los seguidores de Nirvana descubriréis enseguida la clave del juego…

 

Tanto empalago me daba ganas de vomitar. El rosa, el olor a caléndula, el té de poleo, aquellas jóvenes en flor, provocaron que acabara odiando aquel maldito acto de salón sensiblero.

—Te invito a mi boda —escuché que aquella cotorra de Brooke le anunciaba a Laurie.

—Asistiré, aunque tenga que venir del fin del mundo—le respondió con una sonrisa boba, para a continuación fingir que le importaba lo que sintiera Jo, aquella “capulla” negativa, tanto como yo.

—No apruebo la boda, pero he decidido soportarla y no diré nada en contra —mintió Jo; sé que habría estado dispuesta a vender el mundo para impedirla—. No puedes comprender lo duro que es para mí renunciar a Meg.

Ah, Meg… cuyo tierno espíritu seguía oliendo a adolescente… Seguir leyendo “Jesús no me quiere para ser un rayo de sol”