Recordando a los piratas en la villa feliz y el paraíso

Calpe - Peñón de Ifach
El Peñón de Ifach de Calpe visto desde la Serra Gelada.   Foto: Raquel López

La estancia de ‘El viaje de Pau’ en la Comunidad Valenciana ha sido de lo más enriquecedora. Allí ha conocido a gente estupenda gracias a unas anfitrionas, Julia, Miriam y Raquel, que se han empleado a fondo para que guarde un recuerdo imborrable de una tierra a la que, lamentablemente, a menudo relacionamos con la desvergüenza de sus gobernantes, pero que esconde infinidad de tesoros culturales, arquitectónicos y naturales de los que sus habitantes sí se sienten realmente orgullosos. Dénia, Alzira, Valencia… Hoy toca conocer el entorno de Villajoyosa y Benidorm, mucho más que dos ciudades turísticas, como enseguida descubriréis de la mano de la periodista Raquel López, toda una experta en hacernos desear visitar cualquier lugar del que escriba en su magnífico blog de viajes ‘De vacaciones y puentes’. Con ella os dejo.

Vilajoiosa
‘El viaje de Pau’ en Villajoyosa.   Foto: Raquel López

Hay al norte de la provincia de Alicante una población cuyo nombre significa “ciudad feliz”. Se llama la Vila Joiosa (Villajoyosa en castellano) y fue denominada así, según cuentan, para convencer a los colonos cristianos de que era un buen lugar para vivir tras haber sido reconquistado a los sarracenos. Pero el nombre era lo único apacible de la villa. Al estar junto a la costa, era atacada una y otra vez por piratas y corsarios. Aún hoy, pese a los años, es posible ver cómo era la plaza por entonces, protegida de murallas e izada sobre la línea del mar. Así se lo mostré a Pau tras recibirle en su sobrecito amarillo y al lugar más alto del pueblo le llevé para que viera lo que le estaba contando.

Nuestra primera parada fue por lo tanto el piso 9 de un edificio. Entre los 80 y 90 esta población creció al “tun-tun” y frente al casco antiguo, de casas de dos pisos, hay enormidades como la que nos propició ver el perfil de la vieja población y su muralla renacentista (gracias a la gente de Onda Cero La Vila, que han prometido hablar de Pau próximamente).

Alfàs del Pi - Faro de l'Albir
Faro de l’Albir, Serra Gelada, en l’Alfàs del Pi.   Foto: Raquel López

Pau quiso saber más sobre aquellas contiendas de piratas y malhechores y no pude resistirme a llevarle a ver las torres vigías más próximas de este litoral. Atalayas que servían para estar ojo avizor y poder alertar a la población de si veían “moros en la costa”. Le llevé a la Bombarda del Albir, ubicada junto al faro reconvertido en centro de interpretación del parque natural de Sierra Helada, donde lo fotografié.

Faro de l'Albir
‘El viaje de Pau’ junto al faro de l’Albir.   Foto: Raquel López

Le encantaron las vistas y proseguimos hasta la zona de Benidorm del parque natural, donde está la otra torre declarada Bien de Interés Cultural, Les Caletes.

Y de ahí, a la urbe más variopinta, peliculera y peculiar del litoral español: Benidorm. Simplemente Pau alucinó con la gente, con los rascacielos y con estar de esa guisa –vestido de férreo montañero- en el paraíso terrenal del Imserso.

Benidorm
De tiendas por Benidorm.   Foto: Raquel López

Pero aún quedaba la última parada y ésta fue precisamente El Paraíso. Es el nombre de una pedanía de Villajoyosa y su nombre lo dice todo. Allí le dejé descansar junto a la orilla, a los pies de un camping, y bajo la mirada de una torre que parece vigía pero que no lo es… Pero eso es para otra historia.

Vilajoiosa - Playa El Paraíso
Descansando en la playa de El Paraíso.   Foto: Raquel López

Estupendo relato, Raquel. Ya nos mantendrás informados sobre esa nueva aparición mediática de Pau & co. que apuntas. Si os ha gustado el texto no dejéis de visitar ‘De vacaciones y puentes’. Encontraréis montones de sitios interesantes por descubrir, que de la manera tan entretenida como los describe Raquel aún lo son más.

Tras descansar en la playa de El Paraíso el libro viajero continúa su recorrido hacia el sur. Una nueva anfitriona lo espera dispuesta a mostrarnos la belleza de este país de contrastes, de riqueza cultural y natural a menudo ignorada o menospreciada, de detalles insignificantes para muchos, valiosísimos para algunos, de historias personales que tratan de asomar la cabeza entre la avalancha de actualidad que nos ahoga. Ante tanta generalidad desesperante y desesperanzadora, constatar que esta modesta aventura es recibida con tanto entusiasmo en cada parada me hace despertar la ilusión por que otra realidad es posible.

Próxima estación…

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9 thoughts on “Recordando a los piratas en la villa feliz y el paraíso

  1. Da gusto ver y leer. De alguna forma la historia de Pau va creciendo cada vez que se comparte. Dan ganas de conocer esos lugares, por mucho que en algunos ya haya estado. Es como verlos con ojos nuevos. Desde luego es un libro lleno de vida, ¡que continúe el viaje!

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    1. Tengo esa misma sensación, Diego. Va a acabar siendo un libro comunitario, jajaja! Estoy muy contento, de verdad, porque compruebo que la gente no participa por compromiso, sino porque realmente se lo hace suyo. Este viaje está siendo genial! Un abrazo!

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